Suplementos | por: ana guerrerosantos El personaje: dos moneros delirantes y carcajeantes Jis y Trino, los que nos dan la risa Por: EL INFORMADOR 12 de diciembre de 2008 - 17:42 hs Empezaron a hacer monos y tiras por hobby, realmente sin considerarlo como profesión u oficio. Léase: en un principio no lo tomaban “en serio” sino que lo hacían por diversión. Pero en tan sólo unos cuantos años, hace ya casi 30 de esto, sus dibujos encontraron demanda en los principales medios de comunicación -prensa escrita para precisar-, convirtiéndose en un referente cotidiano para todos los lectores de periódico. Hoy son los humoristas de Guadalajara para todo México, quienes además cierran la Feria Internacional del Libro con las presentaciones de sus libros. Son José Ignacio Solórzano, mejor conocido como Jis, y Trino Camacho, simplemente Trino, quienes respectivamente se llevan el aplauso de este fin de semana en el que culmina la FIL 2008. El primero presenta Los Diarios de Jis, y Trino hace lo mismo con su Obra completa. Y la otra gran novedad: presentarán película de El Santos en 2010. Aparentemente desatornillados, con una agilidad mental que rebasa a la del común denominador de los mortales -sobre todo tapatíos-, que no es otra cosa más que una sensibilidad desarrollada y amplia capacidad de retención de información en sus mentes, han creado una gama de personajes que a todas luces, son parte ya del ideario colectivo. Jis, el molusco tapatío ¿Te imaginaste alguna vez ser uno de los moneros más populares? No. Pensé que deveras era el hobby, en la casa siempre fue una cosa de mucho énfasis en el estudio, yo ya tenía pensado Historia o Filosofía, algo así, nomás que como que lo hice mal desde el principio. Fui porque era la onda de la familia, y fui muy aplicado pero sin que me gustara mucho. Entonces quedé harto y cuando me di cuenta de que todo lo había hecho así, con esa mala actitud, me dio coraje y me hice la pinta. Pero entonces, con toda esa carga o presión académica ¿cómo es que das el paso? Tenía la parte familiar que siempre fue de respeto a lo que cada quien piense, lo que tú piensas tienes que decirlo. Nosotros empezamos a pensar de muchas maneras diferentes, tanto con respecto a cómo manejar nuestra vocación, como con muchas otras cosas, algunas ideas desde el reventón -porque mis papás son muy ordenados, son gente sana, bueno mi mamá era, murió, y aparte casados toda la vida- y todos los hijos ya con divorcios, unos más que otros pero todos de pronto con alguna tendencia hacia el reventón, y es una de las cosas que supongo que a la hora de ser papá, uno tiene que ser muy fuerte. ¿Tu eres papá? Sí, de dos niños. Entonces digamos que esta generación no es que no sea conservadora sino que se aleja un poco de lo conservador. ¿La mía? Sí. Ya ni sé, todo es muy extraño. Hay cosas con las que siento que rompí, y comparado con mis papás sí salí como más loco, más libertino ciertamente. Pero luego va pasando el tiempo y las cosas van tomando su cauce y me siento otra vez como una especie de conservador de otra manera, soy una persona muy rutinaria, muy apegado a lo que me importa y me doy cuenta que en ese sentido quiero conservar lo que me interesa. Entonces... este, muy poco viajero y aventurero... ¡Soy un molusco tapatío! Pero hay veces que fluctúo entre sentir que sí estoy viajando en unas especies de locuras privadas y en muchos otros momentos me siento escandalosamente normal, o sea, un señor ciudadano con su portafolio yendo al banco. Así las cosas, ¿qué es lo que te nutre Jis? Los artistas, el arte, tanto de los que son más cercanos a lo que yo hago -o sea del cómic o la caricatura-, como los de arte contemporáneo. Soy coleccionista de música y me gusta mucho el cine. Pero esta es una parte porque luego me nutre muchísimo lo que es la vida cotidiana, y en lo que hago creo que se nota. Me alimento básicamente de la vida de todos los días, y la vida de todos los días va desde las cosas así como muy banales -precisamente como hacer la cola en un banco-, un cotorreo con tu pareja en la cama viendo tele... Fluctúa entre esas cosas de lo que es la vida, hasta las partes más fantasmagóricas que todos tenemos que son los mundos interiores, los alucines, los miedos, los traumas, los recuerdos, esa mezcla entre sueño y realidad que todo el mundo tiene. ... Acabo de entender tu cartón. Sí, yo no tengo nada que ver con lo que es el humor político, supongo que tiene o debe tener un lado político en el sentido de una especie de defensa de la libertad de expresión, por ahí... Pero nada que ver con el discurso político pues. Nada que ver con reflexión, burla o análisis de lo que es el mundo de la política y las relaciones de poder. Más bien me muevo en un mundo que a veces me preocupa porque siento que no abandoné algo infantil, como encerrado en mi mundo. Y a veces me asusta mucho la vida porque siento que hubo una parte en la que me quedé como niño, como que nunca aprendí realmente a manejarme bien en el peligroso mundo adulto. ¿Cuántos años son ya? ¿un montón, no? Pues sí, empezaría ya más o menos formalmente alrededor de los 18 ó 20 años y ahorita tengo 45. Fue en algún periódico que se llamaba Tiempo de Jalisco, luego lo que tengo ya más claro es alguna colaboración de espontáneo en Los Agachados, sería en el 78, por ahí. Luego entré al Unomásuno invitado por Magú, ahí es cuando yo considero que empiezo a hacer una especie de fábulas medio surrealistas que se llamaban Los manuscritos del Fongus. Luego hubo toda una ruptura con los que lo hacían y se hizo La Jornada, nos fuimos ahí con Trino y Falcón y empezó por un lado La Croqueta, un suplemento entre los tres en México, y por otro lado acá, en los ochenta, la revista alternativa Galimatías en la cual mucha gente estuvo, escritores, gente que luego se fue a la música: Julio Haro de El Personal. Cuéntanos de tu participación en FIL. Yo creo que soy de las personas que más han ido a la FIL, creo que no me he perdido ni una desde que empezó en el 87 y casi siempre con alguna cosa que hacer ahí, con algún libro que presentar o alguna reedición de algo, alguna revista. Incluso algunos años tuvimos un puesto ahí, un stand, donde vendimos llaveros con nuestros monos y calendarios. Pero las presentadas en público a mí siempre me han dado mucho trabajo, agradezco la adrenalina, pero es la angustia de tratar de encontrar alguna ligera variación en el chiste de diario. ¿Y presentas los Diarios de Jis? Voy a publicar en compilación unas colaboraciones, no recuerdo si La Mamá del Abulón o Tu hermana la gordota que era una especie de diario por entregas donde literalmente yo iba poniendo por días de la semana, durante un buen rato. Bueno, y ¡seguramente va a estar lleno! ¡Hijo, qué horror! La FIL ya es un monstruo, circo de mil pistas, hordas de gente en los pasillos, una especie de sin sentido, una imagen más del fin del mundo como las que tanto tenemos y entonces si queremos ir, lo que nos costea es cerrar los ojos y que esa bestia nos trague durante unas horas y luego nos expele ahí, con el menos daño posible y un librito en la mano si se puede. Además de los libros y los cartones diarios ¿qué más hay? Estamos haciendo la historieta que hacemos entre Trino y yo, la de El Santos, en película. Llevamos realmente ya no sé cuánto en la batalla por el argumento y el guión, estoy verdaderamente impresionado, es una cosa realmente difícil. Desde llegar a la idea de qué se va a tratar, se me está haciendo una tortura, pero ojalá que salga y en eso estamos, afinando. Supongo que para 2010. Eso sí que va a generar expectativa. Sí, y eso me da horror porque como siempre las expectativas hacen que a la hora de la hora lo que sale concreto, se queda muy corto. Por eso casi no me gusta decirlo, o se lo van a imaginar mucho más porno de lo que va a ser -porque verdaderamente no va a ser tan porno- ni tan drogadicto ni tan violento ni tan escatológico pero creo que va a mantener el humor sabroso e informal de El Santos. Es mi esperanza. Trino, el humorista atlista Decir Obra completa de Trino es mucho ¿no? Es que he sacado muchos libros, ya tengo 19 títulos, y sentí que era importante (hacer un compilado) porque la gente ya no sabía distinguir. Por eso este año voy a sacar un recuento de todo lo que hay: Fábulas de Policías y Ladrones hasta el volumen tres, Crónicas marcianas, uno, dos y tres, todo El Santos que son diez volúmenes más Don Taquero, Misterios Charros, son bastantes... En lo personal ¿cómo se traduce esto? Voy a cumplir ya... casi 29 años, empecé a los 18 años y tengo 47. Sí son muchos títulos pero creo que es porque soy muy productivo. Hago tres tiras diarias mínimo, las Fábulas y las Crónicas más lo de deportes, o sea, Pipo, y hay días que hago cinco porque los miércoles me toca hacer El Rey Chiquito más los proyectos extras y demás. Sí que es un buen ritmo de producción. Son las tiras diarias en el periódico de lunes a viernes, que he hecho semanalmente alrededor de 15 años. Si son cinco a la semana, por dos, son diez; al mes son 40 tiras. ¿Qué te nutre, Trino, de dónde viene el input? Creo que es todo, son las pláticas con los cuates, los recuerdos de la infancia, es internet, meterme a ver miles de cosas, acordarme de programas de televisión de cuando estaba chavito: todo está ahí. Sí, tienes una fuerte carga de esta especie de melancolía del pasado como lo has dicho: los programas que veías de chavito, ¿será la forma de vincularte con tu lector? Es una manera de entender a mi generación y que todos los que vivimos en Guadalajara, vivimos viendo Canal 6 y Canal 4, pero también es un poco regresárselos a los chavos que ahora ven series mucho más nuevas pero que vuelven a ver esto en Fox, las repeticiones en CiFi de Perdidos en el Espacio, Viaje al fondo del Mar, y es un poco conectar con esas series que eran muy chafas pero daban mucho a la imaginación. Ahora las series son tan rápidas, tan aceleradas, están más bien hechas ciertamente, pero me da mucho gusto volver a pitorrearme de estas series que veíamos. Eran muy malas, y a la vez hacían que todo mundo quisiéramos jugar en un árbol a que era el submarino. Éramos más simples, no había los Xbox ni el Nintendo para jugar; era jugar con nuestros propios recursos y lo que estoy haciendo con esto es como si fuera, lo que yo siempre quise hacer al jugar con mis amigos: ser el capitán, el almirante Nelson, ‘¡Ya llegó Kowalski y se hizo monstruo!’, todo ese bagaje de cosas inútiles que tengo en la cabeza, volverlas a sacar. Tengo muchísima información tan absurdamente tonta... El Güiri Güiri fue a Japón cuando lo del mundial (2002) y me trajo el autógrafo de la Señorita Cometa porque la entrevistó, y ahí lo tengo, entonces ese tipo de cosas las atesoro. Hay miles de cosas que viví en la infancia y adolescencia, por donde vengo, del Unión, del Instituto de Ciencias, del ITESO, de todo este bagaje que tuvimos toda una generación y que de ahí somos muchos de los que surgimos como Memo (Guillermo) del Toro, Toño Urrutia, los Maná para bien o para mal, o poetas: Jorge Esquinca, o los músicos, los que hicieron El Personal, los que hicieron muchísimas cosas, los moneros, Falcón, Jis, Jabaz, todos nos conocimos y tenemos como la misma información, y si sigue siendo chistoso, pues lo seguiremos haciendo. Sí, esta generación llegó marcada y con buena estrella. Es una generación extraña. Ahora los chavos traen otra onda, más sobre el arte conceptual y lo hacen más en serio. Nosotros realmente no nos dábamos cuenta de que lo estabamos haciendo en serio y lo hacíamos por pasarla bien. ¿Qué estudiaste? Comunicación, soy licenciado en Ciencias de la Comunicación del ITESO. De la generación de Fher de Maná, Ulises y Sheila. ¿Se siguen viendo? A Fher cuando lo veo en Vallarta, a Sheila más o menos de repente, a Ulises casi no, a Falcón por supuesto -era nuestro maestro-, Jabaz también; el Che Bañuelos que tiene un programa de radio, Paco Navarrete, sí, los sigo viendo bastante a todos. ¿Jis y tu son muy cercanos, no? Jis y yo somos compadrazos. Su oficina está cerca y es una relación de trabajo de muchos años, muy padre, nos hemos peleado, nos hemos contentado, pero nunca algo feo. Las peleas han sido tonterías, como niños, entonces ahora con el proyecto de la película estamos contentos. Creo que va a estar padre, tenemos actores que ya dijeron que sí, que son los que queríamos desde un principio y nos da gusto que Julieta Venegas, José María Yazpick, Chucho Ochoa, Regina Orozco, el Güiri Güiri por supuesto, van a ser las voces de los personajes. Entonces estamos en el proceso de que el año que entra va a ser muy padre ir a ver cómo se graban las voces, cómo se hace la animación. Va a ser para adolescentes y adultos, no para niños. Creo que va a estar padre. ¿Con cuál de tus personajes te identificas más? Pues Pipo es mi alter ego realmente. Es un niño de ocho años que vivió como yo la dificultad de ser del Atlas que nos inculcó mi papá a Alejandro (su hermano) y a mí, y sufrimos mucho, lo vimos irse a segunda división dos veces, pero somos del Atlas todavía. Yo no me he arrepentido, Alejandro menos, es más atlista que yo, y todo lo que aparece con Pipo es un poco la frustración mía de cuando era chavo y mis cuates eran Chivas, o le iban al América o al Cruz Azul y son los que ganaban, pero es el personaje que más se identifica conmigo. Los Policías y Ladrones es algo que surgió a partir de la inseguridad a principio de los noventa, creí que la tira no iba a durar más que dos o tres años y pues la inseguridad ahorita está peor y da para más. El Rey Chiquito es otra tira que me gusta mucho, la hice pensando en Salinas de Gortari cuando era Presidente y me gusta porque retoma un poco los cuentos infantiles que es lo que me gusta leer y releer. Hay mucha enseñanza en los cuentos infantiles que se me hace padre retomar. Y Las Crónicas Marcianas es recordar todos los programas de tele chafas y sobre todo esa idea de que existe vida inteligente en otros planetas cuando yo creo que si la hubiera no se les aparecería a unos rancheros en Wyoming o a gente como con un retraso, no sé. Si fueran inteligentes se le aparecerían a Carlos Fuentes o a Monsiváis ¿no? ‘Se le apareció un ovni a Carlos Fuentes’, pues sí le creo, no va a estar diciendo una estupidez. No se me haría raro que se le aparecieran a Fox en su rancho y que lo diga, nadie le va a creer. ¿Cómo te defines desde lo tuyo?Yo al menos me la paso bien, vivimos en una sociedad muy cerrada como es la tapatía pero que tiene miles de aristas muy padres por la misma cerrazón que hay. Yo digo que la sociedad es tan predecible que todos van a ir ahorita a Palacio de Hierro a verse las caras, porque si no vas, no eres nadie. No sé por qué ponen tiendas tan caras si los tapatíos somos los más codos del mundo, ladran en la noche para no comprar perro, y la mochería y el panismo y el gobernador... o sea, y el cardenal. Lo que pasa es que eso, todo, da para muchísimo. Si tuviéramos un sistema tipo escandinavo: funcional, adecuado, correcto ¿qué sería de un monero como tu??? Sí, sería muy aburrido. No tendría... bueno, tendríamos que sacar nuestros trapitos al sol más psicoanalíticos, es decir, me encantaría hacer humor sobre el psicoanálisis ya de la pareja, la vida en común, tus broncas internas, el tapatío tiene muchísimas aristas personales que habría de investigar. ¿Por qué decimos ocupo en vez de necesito? Esto nomás sucede en Guadalajara y Guadalajara tiene una cultura y un sentido del humor padrísimo. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones