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Jueves, 23 de Mayo 2019
Suplementos | Entrar al Museo del Juguete Popular es un viaje en el tiempo

El lugar donde ''viven'' los juguetes

Para los mayores de 25 años entrar al Museo del Juguete Popular es un viaje en el tiempo; para los menores, una experiencia sorprendente

Por: EL INFORMADOR

Artesanales. ''Sin pilas'' es una de las características principales de los jueguetes que aquí se muestran. ESPECIAL /

Artesanales. ''Sin pilas'' es una de las características principales de los jueguetes que aquí se muestran. ESPECIAL /

GUADALAJARA, JALISCO (14/JUL/2013).- Viajar en el tiempo es sencillo. Aunque no es precisamente una máquina transportadora a décadas pasadas, el municipio guanajuatense de San Miguel de Allende tiene una casa que es capaz de remontarse a aquella época en el que las niñas jugaban con muñecas de trapo, y los niños con camioncitos de madera lijada.

Para los infantes, el lugar es extraño. Demasiado antiguo y con objetos que jamás habrían pensado que existirían, dicen algunos. Pero para aquellos mayores de 25 años de edad es un paraíso de recuerdos, emociones y juguetes que les brindaron horas de entretenimiento y felicidad, mucho antes de que los aparatos electrónicos y las plataformas virtuales figuraran en las actividades cotidianas de la infancia.

“Yo jugaba con eso. Mi papá tenía uno de esos. Mi abuela me regaló uno de aquellos. En mis tiempos se jugaba con ésto”, son las frases que intermitentemente vuelan en el Museo del Juguete Popular Mexicano “La Esquina”, un santuario donde los juguetes artesanales son los protagonistas y narradores de la antigua infancia mexicana.

Enclavado en el Centro Histórico de San Miguel de Allende, “La Esquina” fue fundada hace apenas tres años, en 2010, cuando Angélica Tijerina —la directora del museo— decidió compartir la colección de juguetes artesanales que comenzó a formar con tan sólo siete años de edad.

Su padre fue el causante. Un viajero constante que, de cada lugar que visitaba llevaba de recuerdo un juguete a su hija. De ahí el gusto de Tijerina por reunir, rescatar y promover cuanto juguete artesanal llegara a sus manos. Actualmente, el museo cuenta con un aproximado de dos mil piezas y un centenar sin clasificar ni exponer al público aún.

“Aquí no hay pilas”


Las calles de San Miguel de Allende son coloridas y el museo del juguete duplica esa gama de tonalidades gracias a la variedad de juguetes que posan sobre las cuatro salas de exposición que paulatinamente agregan novedades de juguetes artesanales, que aún gozan de popularidad en México, y que para los extranjeros resulta altamente interesante, sobre todo, al conocer el ingenio mexicano que destaca entre piezas de cartón, hojas de lata, madera y hasta de cuernos de toro. Aquí, ningún juguete utiliza pilas, y la mayoría ofrece movimiento. Ese es el encanto del museo.

Las tres principales salas de exhibición permanente: Jugando a la casita, Amigos inolvidables y La Feria, están distribuidas por la casa que en su momento fuera el sitio de descanso de la familia Tijerina. Hasta la cocina tiene juguetes, pues ya que el Centro Histórico de San Miguel de Allende es Patrimonio de la Humanidad, no puede realizar modificaciones a esta casa que conserva su estructura y diseño original, y que es iluminada mediante ventanales y puertas de cristal.

El museo es modesto en su espacio y en sus vitrinas hay muñecas de tela elaboradas en Jerez, Zacatecas, también están los moldes de barro —procedentes de Celaya— que son empleados para la creación de los juguetes de cartón, engrudo y pintura. Una de las cosas que hasta a los adultos les asombra, son las figurillas hechas con cuerno de toro, que a fin de evitar la extinción del carey de las tortugas, los artesanos de Campeche optaron por aprovechar este material que una vez pulido, tiene una similitud al marfil.

Los profetas del asombro


El Museo del Juguete de San Miguel de Allende está próximo a inaugurar una ampliación en sus áreas con el fin de destinar salones para la impartición de talleres, cursos y charlas sobre la historia del juguete en México, así como actividades didácticas para niños y adultos.

Paralelamente, el recinto cultural también trabaja en la elaboración de un libro en el que se explique detalladamente a los juguetes más destacados del acervo, el cual, aumenta cada año al sumar las piezas ganadoras del Concurso Nacional del Juguete Popular Mexicano, y que en este 2013, llega a su tercera edición.

En cada una de las ediciones pasadas, la convocatoria juguetera logró recibir las propuestas de más de 500 artesanos procedentes de 26 estados del país. Los 40 primeros logares, tienen el privilegio de que el museo compre sus creaciones y sean expuestas en el recinto.

A fin de difundir la labor de los artesanos que han nutrido al museo, “La Esquina” cuenta con un muro de honor en el que las fotografías de estos creadores son expuestas para que el público conozca a los padres de cada juguete.

El espacio presume creaciones que tienen renombre internacional e histórico, por ejemplo, los molcajetes de piedra procedentes de la localidad de Comonfort, Guanajuato. Aquí reluce uno de los considerados maestros del arte popular, el artesano Jesús Aguilar, un genio en la técnica de la cartonería y quien realizó una maqueta del museo en madera.

Max Rivera, de Celaya, también es nombrado al ser uno de los principales promotores de esta ciudad, que en su momento fue el centro juguetero más importante a nivel nacional en cartonería y hoja de lata. Y ni qué decir de otro genio del juguete, Guillermo Trejo Soriano, un diseñador industrial que ha llevado su trabajo por todo el mundo. Su juguete más famoso es un jinete que, en modo de péndulo, se balancea por sí solo dando la impresión de que la pequeña figura va montando sobre el caballo que mueve las patitas.

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El Museo del Juguete Popular Mexicano está abierto de miércoles a sábado de 10:00 a 18:00 horas y en domingo hasta las 15:00 horas. La entrada general es de 30 pesos, pero niños y adultos mayores solo pagan 20 pesos.

Dirección: calle Nuñez 40, esquina con San Francisco, a dos cuadras del jardín principal, cerca de la parroquia de San Miguel de Allende.

Más información:

www.museolaesquina.org.mx

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