Suplementos | Arqueología. Laberintos en Chihuahua El hábitat de los gigantes En Paquimé los muros laten con el fervor del Sol. Todo es de adobe y conserva la historia Por: EL INFORMADOR 13 de octubre de 2012 - 22:24 hs Paquimé, zona arqueológica de Chihuahua. / GUADALAJARA, JALISCO (13/OCT/2012).- El ecosistema de Paquimé, zona arqueológica ubicada a medio kilómetro del municipio Casas Grandes del Estado de Chihuahua, se viste de una arquitectura única creada con una tierra que aún despide frescura ante las temperaturas extremas del suelo desértico. Paquimé es una delicia ante los ojos de la más fina arquitectura y la más compleja ingeniería, pues lejos de ser un horno inhabitable con un suelo inestable, esta región cobijó a toda una comunidad que registraba a no más de tres mil habitantes; curiosamente, Paquimé se convirtió en una de las capitales de comercio de mayor respeto al norte de México. Las leyendas habitan este lugar. Paquimé fue más que una ciudad comerciante, pues la verdadera riqueza abundó en los encuentros culturales que sucedían sin intención. La comunidad abrió sus puertas a todas las culturas de aquel México perteneciente de Aridoamérica. Paquimé cuenta con una estructura perfecta y armoniosamente distribuida con más de 40 montículos. La estampa que regala a la vista recuerda a las ciudades romanas de llamativa altura y gruesas paredes. El tópico de la arquitectura se basa en amplias puertas en forma de “T”, y conducen a enormes salas donde la luz natural crea un entorno amarillo. Al visitar Paquimé, el paseante se convierte en un explorador. El recorrido permite apreciar cada estructura de adobe desde diversas perspectivas con los principales elementos que dotan de vida al lugar, como lo es el desierto, que fue característica clave para el desarrollo cultural y social de la zona. La Cultura Paquime es reconocida internacionalmente por su complejo sistema de agricultura y drenaje que fue adaptado al desierto. Los historiadores alaban la destreza de sus antiguos pobladores para surtir el agua hasta la comunidad, pues los brotes del líquido se encontraban a más de cinco kilómetros de distancia. Para los amantes de la fotografía, este sitio es ideal para la captura de sombras y volúmenes reflejados principalmente en las cuevas que abundan en la región. La más destacada es la cueva de La Olla, vestigio arqueológico de aspecto redondo que da la bienvenida al visitante; y se llama así porque la primera impresión que brinda es la de una gran vasija de roca oscura. Hacia el Oeste del sitio, el turista topa con una hilera de estructuras de relleno y piedra, las cuales se cree fungieron como centros ceremoniales, así como puntos de comercio dedicados a la venta de plumas de guacamaya (ave de importante significado cultural), intercambio de conchas, cerámica y cobre. Entre las principales construcciones de Paquimé, destacan el juego de pelota, la Casa de los Hornos, el Montículo de la Cruz, la Casa del Pozo o de la Noria, la Casa de los Muertos, la Casa de las Columnas y la Casas de las Guacamayas, que en conjunto lograron declarar al sitio como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Baño de pueblo Para conocer la forma de vida de los habitantes de Paquimé, es necesario acudir al Museo de las Culturas del Norte, localizado a escasos metros de la zona arqueológica. A través de un detallado recorrido visual, el museo de sitio exhibe maquetas, pinturas, fotografías y videos que explican la evolución de la comunidad en los campos de la arquitectura, agricultura y cultura. Tras conocer cada rincón de este santuario desértico, Casas Grandes complementa la visita con su esencia pueblerina y una clásica estampa colonial entre estrechas calles adoquinadas y coloridas casas de concepto muy mexicano. Es esencial conocer el corazón religioso de esta tierra chihuahuense: el templo de San Antonio de Padua, de origen franciscano, que cada 13 de junio emprende la celebración en honor a su santo. No muy lejos de Casas Grandes, está el centro alfarero “Juan Mata Ortiz”, considerado uno de los más importante del Norte mexicano. Aquí los artesanos hacen gala de técnicas ancestrales en la manipulación de metales y elementos orgánicos; a la fecha, es posible ver cómo elaboran cada pieza. La especialidad de la casa, es la elaboración de ollas de barro y la cerámica, que generalmente son decoradas en un estilo policromado que apuesta por el juego de colores brillantes como el negro, amarillo y rojo. TOMA NOTA Cómo llegar Aterrizando en la ciudad de Chihuahua, vía terrestre hay que tomar la carretera federal 45 Chihuahua-Ciudad Juárez, y seguir por la desviación de la autopista 10 que conduce hacia la localidad de Buenaventura, y pasar la comunidad de Galena y seguir los señalamientos hasta Casas Grandes. Temas Chihuahua Pasaporte Lee También Fallece el esposo de Maru Campos, gobernadora de Chihuahua Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Pasaporte: la vocación de contar el mundo Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones