Jueves, 23 de Enero 2020
Suplementos | Eduardo Escoto

El FCM lleva la música a las iglesias históricas

Una de las actividades del festival serán los recitales de agrupaciones de cámara que se darán en iglesias

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Como consecuencia de las medidas que formaron parte de la contingencia sanitaria impuesta por las autoridades del país y prolongadas específicamente en Jalisco por la epidemia de la influenza A H1N1, la vida cultural tapatía se vio seriamente afectada, con un sinnúmero de cancelaciones y aplazamientos de todo tipo de actividades. En el ámbito musical, el impacto de dicho contratiempo fue todavía más notorio, teniendo en cuenta que durante este mes normalmente tienen lugar un par de actividades destacadas: el Festival Internacional de Órgano y el Festival Cultural de Mayo (FCM).

Estaba previsto que el primero de estos festivales diera inicio el pasado 12 de mayo y al día de hoy no se conoce la fecha de su reprogramación. En cuanto al Festival Cultural de Mayo, pudo ser relanzado apenas esta semana, aunque -comprensiblemente- bastante afectado en su programación.

Una de las vertientes de la estructura del FCM son los dos recitales incluidos en el ciclo “Música en iglesias históricas”, presentaciones en las que agrupaciones de cámara sacarán provecho del entorno acústico y arquitectónico de estos recintos en una actividad que en la pasada edición de esta importante cita cultural brindó muy buenos resultados.

La primera de estas audiciones se llevará a cabo el próximo lunes 25, a las 20:45, horas en el Templo de Mexicaltzingo y estará a cargo del maestro Alejandro Arreola Zelayarán, quien acompañará con la tiorba a la soprano Claudia Rodríguez y a la mezzosoprano Ryou Abe, en un programa que estará conformado por una selección de cantos italianos de los siglos XVI y XVII.

Uno de los atractivos añadidos de este primer recital será poder escuchar en vivo un instrumento de cuerda pulsada tan poco usual como la tiorba. Creada a finales del siglo XVI en Florencia y en cierta medida similar al laúd, posee dos grupos de cuerdas, uno que pasa sobre un diapasón para ser “pisadas”, como en la guitarra, y un segundo grupo de cuerdas “al aire” de registro grave para funciones eminentemente armónicas. Se empleó como instrumento solista o para acompañar a voces o ensambles realizando el bajo continuo y su uso fue muy extendido durante el Renacimiento, principalmente toda vez que gozó de gran aceptación en países como Francia y Alemania.

Por otro lado, el lunes 1 de junio se presentará en el Templo de San Agustín -también en punto de las 20:45 horas -el Cuarteto de la Ciudad de México, ensamble fundado en 1995 y cuya calidad ha quedado demostrada en sus numerosas giras internacionales, grabaciones y presentaciones, en las que lo mismo pueden interpretar a Bach y Mozart que a lo más representativo y actual de la música mexicana y contemporánea.
El cuarteto se presentará con Michael Meissner (violín), Osvaldo Urbieta (violín), Miguel Urbieta (viola) e Irene Carrasco (violonchelo), quienes interpretarán un programa conformado en primera instancia por dos obras de Franz Joseph Haydn (1732- 1809), por cierto, en el marco de su 200 aniversario luctuoso, que es conmemorado a nivel mundial. Los dos temas en cuestión son los cuartetos Opus 33 número 3 Los pájaros y el Opus 74 número 3 El jinete, piezas llenas de delicadeza y elegancia, grandes ejemplos del legado que dejara el gran maestro austríaco a este género musical.

Para completar el recital, el ensamble interpretará A way a lone, del compositor japonés Toru Takemitsu (1930- 1996), obra llena de recursos innovadores compuesta en 1980 por encargo del Cuarteto de Cuerdas de Tokio, que conmemoraba entonces su décimo aniversario. Asimismo, se incluye la interpretación de Akohari, del mexicano Jorge Torres Sáenz (1968), músico que cuenta en su catálogo con trabajos orquestales, operísticos y de danza que han sido interpretados a nivel internacional. Akohari, por cierto, está dedicada a la memoria del escritor y dramaturgo japonés Yukio Mishima.

Este pequeño ciclo, aunque seguramente hará presente la idea de lo que pudo haber sido de no haberse trastocado el programa original, cumplirá dignamente para que a pesar de la contingencia sanitaria sufrida, Guadalajara pueda tener música de calidad una vez más en el mes de mayo de la mano del FCM.

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