Suplementos | Niños alojados en Tempelhof comparten minutos de alegría con payasos De cantante a clowndoctor Niños alojados en Tempelhof comparten minutos de alegría con payasos Por: EFE 19 de junio de 2016 - 01:46 hs Espejo del alma. Para Villazón, un payaso significa la razón por la cual lloramos y también reímos con él. ESPECIAL / Berlín Tempelhof GUADALAJARA, JALISCO (19/JUN/2016).- El tenor mexicano Rolando Villazón se vistió de payaso para llevar un poco de felicidad y esperanza a los más pequeños de los alrededor de mil 300 refugiados que se encuentran alojados en el antiguo aeropuerto berlinés de Tempelhof. Una veintena de niños de los entre 350 y 400 que actualmente residen en varios de los antiguos hangares participó en el espectáculo -excepcionalmente con presencia de los medios-, en el que Villazón, acompañado de otros dos payasos de la organización sin ánimo de lucro Rote Nasen (Narices rojas), les arrancó mil y una sonrisas. “Ningún artista es tan libre como el clown, pero esa libertad al final de cuentas tiene una gran disciplina, una gran concentración, hay que estar muy sensible al público, el público participa, el público es un compañero de juego”, dijo el tenor -”Dr. Rollo” en su faceta de payaso- después de su actuación. El del payaso es “un juego existencial que abre puertas, que abre caminos, que muestra formas de construir ahí donde hay caos, de crear ahí donde hay ruinas, de permanecer ahí donde todo se desmorona para encontrar esta meta que existe al final y que sólo quedándose y sólo en la lucha de permanecer y a veces de hacer el ridículo se logra llegar a esa meta maravillosa”, afirmó. Para el músico, que dice profesar “una gran admiración” por la figura del payaso, “la belleza del trabajo como clown es que hay un territorio de libertad y de espontaneidad absolutamente necesario”. Villazón, que trabajó como payaso a los 18 años, antes de convertirse en cantante, colabora con Rote Nasen desde 2005, primero acompañándolos en sus visitas y después como clown, una figura que ama, dice, y que siempre le ha maravillado. Desde entonces, se pone el uniforme de payaso para encarnar a “Dr. Rollo”, un clown bastante despistado, patoso y con carácter, para desesperación de sus compañeros. El tenor se encuentra actualmente en Berlín, donde encarna a Michel en la ópera “Juliette”, de Bohuslav Martin, en la Staatsoper, la Ópera Estatal de Berlín, buena ocasión para volver a ponerse el uniforme de payaso. El de los refugiados “es un drama de nuestro tiempo, de nuestro mundo”, en el que sólo se leen cosas malas y muy pocas buenas. Para los niños refugiados, su cita semanal con los payasos es un “objetivo”, un especie de aliciente en un entorno “difícil y monótono” con futuro incierto, subrayó. “Un payaso no tiene apartamento, un payaso no tiene patria” y eso crea un vínculo con estos niños, que han tenido que huir del que era su hogar, agregó, mientras varios niños correteaban a su alrededor, lo llamaban, lo saludaban, ignorando probablemente que se trata de Rolando Villazón y ven en él únicamente a “Dr. Rollo” vestido de civil hasta la próxima vez que se calce los zapatos de dimensiones exorbitantes y su nariz roja de payaso. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones