Suplementos | por: javier espinosa valdespino Con refresco y palomitas Una más de zombies Por: EL INFORMADOR 14 de febrero de 2009 - 02:06 hs Desde los inicios del cine estadounidense y hasta hace dos décadas en que éste se valió de refritos, innumerables fueron las cintas de terror y suspenso que se convirtieron en verdaderos hitos y enmarcaron una cultura visual teñida de sangre y sustentada en elementos sobrenaturales. Esto, a todas luces, dejó como legado no solo el aspecto dramático en el hilvanar de sus guiones, sino la profesionalización de los maquillistas y realizadores de efectos especiales. De los subgéneros del cine de horror desarrollados por esta industria, sin duda unos de los más fascinantes películas de suspenso en la historia de la pantalla grande -pero también otras de un carácter más desenfadado y cómico y que derivarían en el llamado cine de Clase B-, son las cintas de zombies. En 1932, basada en el libro de Kenneth Webb Seabrock, The magic island, en el que éste relataba sus experiencias en Haití, los cineastas Víctor y Edward Halperin proyectaron en la pantalla grande la primer película de zombies en la historia del cine, La legión de los hombres sin alma, misma que evocaba a El gabinete del doctor Caligari (1920), de Robert Wiene. Sin embargo, la consumación del género se daría en 1968, cuando George A. Romero, rodando en celuloide blanco y negro de 16 mm y con un presupuesto de 114 mil dólares, mostrara el mundo Night of the living dead (La noche de los muertos vivientes). Desde entonces, el proyecto más sobresaliente para replantear la trama del cine de zombies, otorgándole aspectos más estilizados y sesudos en su guión, fue sin duda El hombre omega (1971), dirigida por Boris Sagal y protagonizada por Charlton Heston. Esta cinta fue la que inspiró Exterminio (2003), dirigida por Danny Boyle, y sirvió también para el refrito estrenado en los Estados Unidos hace dos años, Soy leyenda, bien protagonizada por Will Smith y dirigida por Francis Laurence. Por otra parte, en 2007, inició en España y la Unión Europea, la proyección de un falso documental que se valdría de poco presupuesto y rudimentarios recursos propios del cine experimental: REC. Meses después, la cinta ya era vista en Latinoamérica y sometía a propensos espectadores al cine de terror con una tensión dramática que a pesar de los escasos recursos era contundente. El hecho de que el 30 de enero de este año en Latinoamérica iniciara la proyección de la cinta Cuarentena, un remake bien hecho de la película española estrenada en México en 2008 salta a la vista, habida cuenta que pese a los refritos que había experimentado el cine de zombies nunca se escabulló en el vil plagio que la industria estadounidense sí realizó en esta ocasión con la cinta europea; y sobre todo, en una vertiente en la que, pese a la realización que este tipo de cintas tienen en España, los Estados Unidos se posicionaron desde el principio como la pauta del género. En aquel 2007, con REC, los directores españoles Jaume Balagueró y Paco Plaza sorprendieron en el Festival de Cine de Sitges. Entonces, su largometraje de bajo presupuesto fue galardonado por la mejor dirección y mejor interpretación femenina. Una de las novedades más destacables de la película era su realización cámara al hombro y en primera persona, evocando El proyecto de la Bruja de Blair (1999, Daniel Myrick). Mientras que en España el estreno nacional de REC fue el 23 de noviembre de 2007, el remake estadounidense dirigido por John Erick Dowdle se estrenó en ese país el 17 de octubre del 2008. Está protagonizado por Jennifer Carpenter, Rade Serbedzija, Johnathon Schaech, Columbus Short y Jay hernandez. En términos generales y particulares, salvo una inversión evidentemente superior en el presupuesto para la cinta, esta segunda no se diferencia de la original, ya que contó con la supervisión de los propios Jaume Balagueró, Luiso Berdejo y Paco Plaza. De este modo, si no han visto ambas películas, tienen la posibilidad de comparar una buena innovación del cine de zombies con un oportunista y bien realizado refrito que refrenda la vigencia del subgénero de horror nacido en 1932. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones