Suplementos | Entre cuarentones y veinteañeros Comer frutas y verduras, sí que puede ser difícil Pero por si lo olvidaron les recuerdo: ¡¡¡después de cada comida hay que cepillarse los dientes!!! Por: EL INFORMADOR 1 de agosto de 2008 - 22:00 hs Hablaba anteriormente de que a esta edad, flor de la madurez, te recomiendan hacer entre cuatro y seis comidas al día, aunque ligeras, masticando al menos cien veces cada bocado, para no dar el botonazo. Pero haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer debes gastar como unas cinco horas. Después de cada comida..., por supuesto: hay que lavarse los dientes, o sea: después de la manzana cepillarte los dientes, después del plátano, los dientes, y así mientras tengas dientes, sin olvidar usar hilo dental en cada sesión, masaje en las encías, enjuague bucal, por tanto, les recomiendo remodelar su baño, ampliarlo e incluir una tele de plasma y un equipo de música porque entre que tomas agua, desechas la fibra y te limpias los dientes, te vas a pasar varias horas encerrado ahí adentro. Indispensable dormir ocho horas diarias, tenemos que trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, 21. Sólo nos quedan tres, siempre que no se presente ningún imprevisto. Si atendemos a las estadísticas, nos pasamos tres horas entre el internet y la televisión. Entonces no nos van a dar las cuentas porque todos los días hay que caminar, por lo menos media hora. Como además tenemos que estar bien informados, hay que leer por lo menos dos periódicos al día, un artículo de revista por semana y al menos un libro al mes. ¡Ah! Y no podemos dejar de tener sexo todos los días, esto es muy importante para prolongar la vida. Pero por si lo olvidaron les recuerdo: ¡¡¡después de cada comida hay que cepillarse los dientes!!! La única posibilidad que se me ocurre para atender todas las recomendaciones médicas es hacer varias cosas a la vez, por ejemplo: Te bañas con agua fría y la boca abierta, así te tomas los dos litros de agua, mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca, le haces el amor a tu pareja, que de paso mira la televisión y te cuenta lo más importante del noticiero; puedes comer la manzana camino a tu trabajo y el plátano en el elevador, una cucharadita de fibra mientras lees tus correos desde una lap en el baño de la oficina acompañado por dos periódicos, corres a la cafetería para cumplir con la cuota necesaria de ejercicio y al final del día aprendes a soñar despierto; eso te dará apenas el margen suficiente para seguir todas las recomendaciones médicas. Por Dios que es difícil tener 40, coman frutas y verduras pero no olviden cepillarse los dientes, hasta la próxima. Ricardo Santos Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones