Suplementos | por: carlos gonzález martínez Ciudad: Arte, música, fábulas y lucha libre en armonía EFE Bolko festeja y provoca Por: EL INFORMADOR 30 de enero de 2009 - 17:24 hs Es un sábado del año 2006 y el reloj marca las 20:00 horas. Un mensajito al teléfono celular de Lidia, quien se dispone a descansar en casa con cierta resignación, la motiva a cambiar de planes: “Vamos a un lugar nuevo que se llama F. Bolko. Paso por ti a las 10”. Parece que será una noche de fiesta en un bar más. El nombre del lugar no le dice nada pero Ernesto, su novio, le cuenta que está ubicado entre avenida Patria y Moctezuma, una zona caracterizada por sus antros y lugares de venta de micheladas. Al llegar al lugar, parece más bien que se dirigen a una de estas fiestas rave, alejadas del tráfico y ocultas en el mapa. Por detrás de “la Marinela”, filas de coches estacionados indican que su destino está cerca. Dentro de un bodegón, la música electrónica suena. Al ingresar se encuentran con una mezcla curiosa: exposiciones de obras de arte en armonía con una atmósfera discotequera. El sitio está a reventar. Hace unas semanas que se había inaugurado el lugar. Los hermanos David, Gerardo y Guillermo Flores, dueños y creadores del concepto fueron testigos de que su “creación” cada semana atraía a más gente. Lidia y Ernesto, al menos, regresaron en varias ocasiones antes de partir a Barcelona y hacer vida allá. Como ocurre con ciertos espacios, F. Bolko se consolidaba en las agendas nocturnas de personas que le encontraban sentido a la combinación del arte contemporáneo con el frenesí fiestero. Ya en el presente, David ríe y mientras relata la experiencia, mira a un espacio vacío como invocando el pasado: “Todo fue por casualidad. Para la primera inauguración (ya que hubo dos) invitamos a la DJ Randall Jones que honestamente ni mis hermanos ni yo conocíamos muy bien, pero que era muy famosa. La noticia se pasó de boca en boca. ¡Ella era la atracción! Bueno, al final tuvimos el lugar a reventar (…) y hasta se sentaban en las obras de arte sin saber lo qué eran (ríe)”. El principio fue una especie de experimento. El espacio de arte y música nocturna iba en contra de lo convencional: “La mayoría de los lugares donde se exhiben obras plásticas están en el centro o en galerías, nosotros nos habíamos situado en un lugar donde no había nada”, afirma David; sin embargo, todo esto fue premeditado. Él y sus hermanos sabían que por esa región de la ciudad había mucho movimiento de jóvenes en busca de espacios alternativos para el rock, electrónica y performances, pero no existía ningún sitio que se los ofreciera y menos con todo un concepto detrás que intentara construir comunidad. Cuando F. Bolko se inauguró, la gente no sabía a ciencia cierta lo que era aquello, quizás el mejor adjetivo para describirlo fue “kitch”: aunado a lo anterior, también había lucha libre una vez por semana. Pero que los asistentes “le encontraran el sabor” al lugar, no fue el único reto. La bodega, con una dimensión de 500 metros cuadrados y con espacio para casi mil personas, se veía con el desafío de ser llenado cada fin de semana. Algo que hasta la fecha sigue cumpliéndose como una empresa fácil. ¿Un negocio perfecto? David se pone serio: explica que detrás del “F” no hay nadie con el interés de volverse millonario. “Nuestra experiencia viene de haber manejado el Les Fleurs Du Mort Café (extinto, otrora ubicado en las calles 8 de julio y Morelos, del Centro Histórico de la ciudad)…, nuestra inquietud siempre ha estado cargada al arte (…). Nos gusta escuchar nuevas propuestas musicales, ver nuevas formas de expresión, de ahí surge realmente la intención del Bolko, un lugar multidisciplinario para exponentes locales, nacionales e internacionales y para espectáculos de un formato grande (…). El lugar nos da para vivir bien, que eso ya es mucho, pero nunca ha sido el objetivo principal”. No todo ha sido “miel sobre hojuelas”. David reconoce que aunque no tuvieron problemas graves con permisos para vender bebidas alcohólicas, pasó un tiempo considerable para tener uno fijo, a pesar de la experiencia previa en esta actividad. Por otro lado, y ya con popularidad, el sitio se vio en medio de la controversia. Una regidora del municipio de Zapopan no vio con “buenos ojos” una obra momentánea que hacía alusión al aparato reproductor femenino. “¡Pero era un cubo! (ríe David) Su nombre se debía más bien a la interacción que tenía el público con la obra plástica, la cual no era ni obscena… pero a ella no le pareció y buscó la forma de cerrar el lugar completo alegando que presentábamos objetos que atentaban con la ‘buena moral’ de los zapopanos”. Al final se presentaron pruebas suficientes que demostraban que aquel receptáculo no perturbaba mentes y actitudes. El debate no hizo más que ampliar y atraer públicos. Curiosamente, meses después el F. Bolko estuvo inmiscuido en otra polémica de índole sexual: “Se había filmado una película pornográfica homo-erótica en el lugar”. “Ése es un mito. Un antro de Guadalajara en ese entonces hizo una copia exacta de la estética del F. Bolko, pusieron como nosotros cabezas de maniquíes con pelucas y otros detallitos, bueno, todo igual (…) pero yo lo dejo a consideración de la gente y no tengo ningún problema si eso se cree”, explica David. Lo cierto es que el lugar sí tiene un origen sensual que se expresa, de alguna forma, en sus exposiciones y estética. Antes de concretar el proyecto, David viajó con sus hermanos a Los Cabos y conoció una discoteca en forma de herradura que les dio la idea de buscar una bodega para el foro de arte y espectáculos. El lugar inspirador fue una especie de table dance donde chicas mostraban sus mejores atributos físicos. La imagen visual que luego vistió al F. Bolko siempre tuvo esta carga erótica y que recordaba a películas como Naranja mecánica de Stanley Kubrick. A dos años de vida, “el Bolko” ya creaba fábulas y rumores, ingredientes suficientes para causar expectación y popularidad. La estética que se le imprimió a la bodega ya era modelo de inspiración para todo tipo de público. “Tan es así que gente que nada tiene que ver con lo que presentamos en el lugar, ha venido aquí a filmar videos, como Mariano Barba (famoso intérprete de música banda) y qué padre la ruptura de prejuicios”. Y eso es justo lo que hará el lugar para festejar su cuarto aniversario: “Será un abanico completo de diversidad y disciplinas”, remata David. Se tiene programada para esta noche del 31 de enero un festejo desde las cuatro de la tarde y hasta las cuatro y media de la mañana. Doce horas que incluyen grupos en vivo, dj’s, lucha libre, muay thai, vale todo y skate board. Hay todavía rato para el F. Bolko. IV Aniversario de F. Bolko Sábado 31 de enero 16:00hrs para todas las edades. Entrada libre con invitación. Sin invitación, $35 pesos (este boleto será válido para que los mayores de edad se puedan quedar al evento de la noche). Evento para mayores de edad: 21:30 a 04:30 horas. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones