Viernes, 10 de Octubre 2025
Suplementos | texto y foto: carlos gonzález martínez

Cinco chicas promueven el poder de la alegría

Y la ciudad sonríe

Por: EL INFORMADOR

Comenzó en medio de una clase en la escuela hace como seis meses. No se acuerdan qué materia de la carrera de Diseño estudiaban en ese momento, sólo que a María Belén se le ocurrió una idea difícil de contener en silencio, una especie de “eureka” moderna de Arquímides. A pesar de la exposición del profesor, Carla recuerda que “Mabe” se la platicó a susurros. “Me dijo: Se me ocurre un proyecto masivo donde le recordemos a la gente de Guadalajara que sonreír es bueno y necesario (…) pero de una forma muy económica, sencilla, sustentable y hasta anónima, algo así como formando una comunidad”. Tuvieron que dejar el feedback de ideas para un instante adecuado. No esperaron mucho, ya que desde ese entonces hasta ahora lo que comenzó como un concepto vago se ha convertido en un movimiento que muchos tapatíos han hecho suyos. Se nombre es JAJA y se materializa en las calles con máscaras de “sonrisotas” que cuando alguien las ve, no puede evitar alegrarse.

Al principio las expectativas no estaban del todo claras. Carla reconoce que comenzó como un proyecto de escuela entre ella y su mejor amiga; pero luego, avistando que podía prosperar, se volvió tesis de titulación en el ITESO. Grimm, Esther y Gaby se les unieron después para conformar un quinteto que no ha cesado de trabajar para alcanzar su objetivo principal: “Cada día estamos más deprimidos, hay más contaminación, tráfico e inseguridad, JAJA se refiere a recordar el valor de los pequeños momentos que te hacen la vida agradable”. ¿Cómo hacerlo? A las creativas se les ocurrió diseñar una especie de “tapa bocas” con sonrisas gigantes impresas a color. No pretendían hacer el típico flayer que se reparte en las calles y se desecha al instante. “Lo que menos queríamos era hacer basura”, expresa Carla, quien con cámara en mano tomó fotografías de sonrisas de propios y extraños durante varios días. Luego, entre las cinco chicas escogieron las mejores capturas. “No las más ‘estéticas’ o perfectas, sino las más reales y comunes, las de la mayoría de la gente”, afirma Carla. Cuatro fueron seleccionadas: dos de hombres con bigote, una con braquets y otra que proyecta mucha naturalidad, estas últimas de mujeres.

Luego de imprimirlas las probaron entre ellas mismas. No pudieron evitar reír, todas querían verse frente al espejo con los cuatro “modelos”. Puestas, las máscaras simulan poseer una sonrisa gigante y caricaturesca. Sin embargo el reto estaba afuera, en la calle con los demás. La primera muestra “empírica” del poder de una sonrisa la recogieron justo el día del Festival de la Cerveza, realizado a mediado de octubre en avenida México y que convocó a miles de jóvenes por la tarde. Carla y sus amigas no dudaron en llevar expuestas las “sonrisotas” en el rostro. “Fue sorprendente, todos nos miraban y reían; se acercaban a nosotros preguntando dónde las habíamos conseguido (…) regalamos varias, ahí fue cuando nos motivamos a seguir adelante”.

El proyecto entonces tomó forma

La empresa se conformaría en cuatro eventos masivos y desarrollados en la calle, eso sí, cobijados por un web site: un blog que actualmente informa a la sociedad sobre sus actividades y propósitos.
Pero antes de iniciar con el proyecto, hubo momentos de crisis. “Discutimos sobre el concepto de felicidad y descubrimos su naturaleza tan subjetiva y abstracta; nos metimos en problemas para definirla y (discernimos) que no vamos a hacer felices a nadie, sólo otorgar un momento agradable que ayude a generar otros más en un futuro”. Con esa seguridad, el 31 de octubre las cinco estudiantes y sus amigos, además de toda la gente que tuvo oportunidad de ser convocada a través del blog se reunió en la glorieta de Niños Héroes a las 15:30 horas. Utilizaron cajas como botargas con la frase escrita de: “Si estás feliz, pita” dirigida a los automovilistas. La respuesta fue un concierto de claxons. Nadie sabía exactamente de qué se trataba, pero el detalle agradaba y a decir de las organizadoras, diluían el estrés de quienes iban detrás del volante. “Aprovechamos el esquema de la publicidad conocida como ‘de guerrilla’”, explica Carla y agrega que ésta se destaca por su presencia constante en algún medio pero resulta en el inicio un enigma para el consumidor, quien poco a poco se entera de la naturaleza del producto.

JAJA si bien no es altruista y tampoco busca fines lucrativos, se basa en métodos publicitarios con la finalidad de romper un paradigma globalizado. “Es importante para nosotros, y es parte de la tesis, que la gente conozca una nueva cara de la publicidad, pues no siempre tiene objetivos consumistas, que te orilla a comprar algo o adoptar un estatus o discurso como el mejor (…) es impresionante pero como ciudadanos estamos expuestos mínimo a 500 marcas al día y es un agobio (…) creemos que la publicidad también funciona para dejarte algo bueno, para venderte más bien un valor y no un insumo material. JAJA lo está consiguiendo”. La certeza de éxito se vio reflejada cuando las cinco “itesianas” se enteraron que había gente circulando por la ciudad con las “sonrisotas” puestas, alegrando a otros. Amigos y familiares de ellas les contaban casos como que en cierta avenida del sur encontraron a un grupo de adolescentes jugando con ellas.

Sin descanso

La campaña no ha descansado un instante. Carla cuenta que cuando maneja su automóvil con una máscara puesta no falta quien le pida una en un semáforo en rojo o desde otro coche. Incluso, han logrado que personajes del espectáculo latino como Belanova, Sussie4, Juanes y Alex de Maná se fotografíen con las “sonrisotas” puestas. La inversión que ha implicado JAJA ha sido cubierta en su totalidad por las estudiantes pero ya se les acaban los recursos y no descartan la posibilidad de buscar patrocinios. Hasta el día de esta entrevista habían repartido 10 mil sonrisas de 16 mil que tienen impresas. En el segundo evento, llevado a cabo el 19 de noviembre fueron entregadas cuatro mil más por la noche, luego de que Carla, Mabe y sus amigas se solidarizaran con el colectivo Bici10 y su ruta nocturna en bicicleta por la ciudad. El paseo a pesar de la fría noche convocó a más de 100 personas con máscaras y hasta algunas disfrazadas de motivos cómicos.
Aún faltan dos actividades más: un “golpe” a la tristeza en distintos cruceros de Guadalajara el 27 de noviembre y un “congelamiento” de sonrisas por un minuto el 6 de diciembre. El objetivo no está errado. Una tarde antes del paseo en bicicleta de JAJA, las noticias en la radio informaban que Jalisco ocupa el segundo lugar en número de personas con depresión en el país, siendo las mujeres quienes la padecen más seguidas por los niños; además, en noviembre y diciembre de cada año los casos de depresión se incrementan casi 20 por ciento más según el IMMS mientras que la Secretaría de Salud advierte que en 2020 la depresión será la primera causa de incapacidad laboral. “Sonreír ayuda”, advierte Carla: “Cuando alguien te responde a una sonrisa rompe con una barrera invisible de soledad y tristeza, entonces se abre un vínculo entre tú y un extraño, que sin decir nada te hacer sentir en compañía”.

RISAS EN LÍNEA
http://www.jajarie.blogspot.com/

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