Suplementos | John y Susy Pint Cercanías de verano Olvidar el calor ¡en un volcán! Por: EL INFORMADOR 18 de julio de 2009 - 00:17 hs En estos meses calurosos, obviamente se antoja el mar o por lo menos una piscina para refrescarse. En lo que poco se piensa es que otra posibilidad para disfrutar el verano es la parte alta de una montaña… ¡y tenemos una a la mano! Nuestro imponente Volcán de Tequila, al que se puede llegar a las partes más altas sin tener que pasar horas escalando, ya que prácticamente un vehículo normal te lleva hasta las dos áreas donde se encuentran las antenas de microondas. Aunque el camino empedrado deja bastante que desear, el paseo de todas formas vale muchísimo la pena, ya que durante el trayecto se puede disfrutar de la fantástica vegetación que cambia de acuerdo a la altitud. Llama la atención, por ejemplo, que mientras más se sube, los robles son cada vez más bajitos. En el lugar donde comienza la subida a la punta del tapón (o tetilla), de hecho, algunos tienen la altura de una persona. El volcán está a casi tres mil metros sobre el nivel del mar y, considerando el calor que nos agobia, resulta casi imposible pensar en que al llegar al cráter, hay que ponerse una chaqueta que soporte el frío… ¡en serio! Caminata sobre el borde del cráter Si tienes un GPS, en 13 Q 619829 2299316 tendrás a tu izquierda una subida al borde del cráter. Al llegar al final tendrás frente a tí la enorme tetilla, que ofrece un espectáculo realmente impresionante. A la derecha, a unos cuantos metros -y sin tener que buscar mucho- está un caminito muy bien marcado que lleva a la subida a la tetilla, para lo cual sí se necesita por lo menos algo de experiencia. Si no puedes o quieres hacer eso, una caminata sobre el borde del cráter es algo que te encantará, ya que por un rato tendrás a un lado el escarpado tapón y cuando menos lo esperas, como si fuera una inmensa ventana que se abriera a tus pies, verás en la distancia una serie de valles y colinas sembrados de agave azul, con algunos pueblitos anidados entre ellos. Y por supuesto, si logras subir el tapón, el panorama de 360 grados simplemente te obliga a sentarte a reflexionar sobre tu pequeñez en medio del espacio infinito. Si no lo has hecho… ¡te recomendamos este paseo inolvidable! Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones