Suplementos | Serie: frivolidades tapatías Aretes, collares y lo necesario para lucir bien por: Gabriela Aguilar Por: EL INFORMADOR 18 de abril de 2009 - 05:16 hs Apariencia, según el diccionario de la Real Academia Española, es entre otros términos, “una cosa que parece y no es”. Los tapatíos se fijan en la apariencia, es importante claro, “y ayuda mucho a definir el tipo de personas que son”, al menos eso es lo que piensan algunos. De todos los elementos que tienen las tapatías a su alcance para lucir mejor, o igual a los estereotipos que imponen las revistas de moda o las figuras del cine, están los accesorios. Antes, era común que éstos se encontraran básicamente en dos modalidades: en prestigiadas joyerías y al alcance de las mujeres de la high y en los tianguis de la zona metropolitana, uno de los más concurridos, el de Santa Tere, era y sigue siendo uno de los más visitados para ese fin. Pero expliquemos la diferencia, las joyas son adornos de oro, plata o platino con perlas preciosas o sin ellas, y la bisutería se trata de la industria que produce objetos de adorno, hechos de materiales no preciosos. Es decir: la bisutería es pero no es y los negocios que se han establecido por el centro de la ciudad y en calles como Obregón y Medrano, son un claro ejemplo que las mujeres tapatías buscan opciones buenas, bonitas y baratas. Las perlas cultivadas ya se quedaron en el alhajero de la abuelita, ahora entre más variedad exista entre los accesorios mucho mejor y hasta esos lugares en donde existen tiendas especializadas en este giro, al igual que en centros comerciales, van todas aquellas que quieran lucir bien, no importa el ingreso económico que tengan, ahí están con “canastitas” en mano para que coloquen todo aquello que se quieran llevar. Los expertos en el tema sugieren que no se deben poner más de siete accesorios en total, eso incluye zapatos, cinturón y reloj. Así que si le agregamos los aretes, collar, pulsera y anillos, se completa la cifra. Hasta el molcajete… también La frase aquella de “se colgó hasta el molcajete”, aplica en incontables ocasiones para las tapatías que gustan por comprar y usar de los accesorios. La apariencia de cada uno es importante, porque a veces pasan por aquellos que son costosos. Otros, desafortunadamente, son una copia mal hecha de exclusivas marcas que lleva a otro de los males: la piratería. Los precios van desde los 10 pesos hasta 300 o más, dependiendo del plástico; sobre la duración, la respuesta es dudosa, depende también del material. Los negocios de venta de joyas de oro y plata ya tienen un nuevo competidor, la bisutería que es también la opción ideal para el “regalito” comprometedor que se le tiene que hacer a la amiga, o para disfrutar de la sensación única e irrepetible de estrenar algo nuevo. La moda en la actualidad no tiene límites, los accesorios van desde los más grandes y vistosos hasta lo formales y sencillos que sacan de un apuro a cualquiera. La frivolidad tapatía le da de comer a muchos y estimula a otros a seguir con el hábito de estar a la moda, para lucir igual con menos dinero. ¿A poco no? Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones