Viernes, 10 de Octubre 2025
Suplementos | un emblema en la historia deportiva

Alfonso Ramos Güitrón, triunfador del golf y de la vida

por: ana guerrerosantos

Por: EL INFORMADOR

“Los hole in ones es un récord muy bonito. El primero que hice me dio mucho gusto; los demás, pues me acostumbré. Me tocó suerte... mucha suerte”.

El golf se ve como un deporte facilito. Pero en realidad se trata de pegarle a una pelota del tamaño de un limón con un palo del largo de una escoba. Hacerlo bien requiere de constancia y dedicación, y lograr una de sus máximas proezas, el hole in one (hoyo en uno) que sucede cuando el jugador le atina al hoyo desde la salida y de un solo golpe a una distancia que puede ir de los 100 a los 250 metros, es realmente de un alto grado de dificultad.
Mientras que jugadores de talla internacional han anotado apenas unos cuantos (Lorena Ochoa uno en 2002 y Tiger Woods sólo tiene dos registrados ante la PGA), Alfonso Ramos Güitrón cuenta con la modesta cantidad de siete. Y seis de estos han sido anotados en el mismo campo, el del Guadalajara Country Club. El séptimo tuvo lugar en Cuernavaca.
A sus próximos 90 años de edad (Ameca, Jalisco, 1918), la ley de la vida lo ha imposibilitado de seguir jugando golf debido al desgaste de su cuerpo, pero los casi 70 trofeos que tiene dispuestos en el ingreso de su casa, son muestra fehaciente de que no hubo torneo o copa durante los últimos 45 años, en los que él no participara de manera triunfal.
Descrito por Jorge Ladewig, uno de los miembros de su foursome (equipo de cuatro), como un “excelente jugador categoría AA, pero sobre todo muy buen compañero”, Ramos Güitrón es sin lugar a dudas uno de los personajes emblemáticos del golf tapatío. En su legado, además del récord en hole in ones en Guadalajara, y de los buenos momentos compartidos con el ya mencionado Jorge Ladewig, y los finados Antonio de Alba y Jorge Álvarez del Castillo, está el torneo Seniors del Country Club que él fundó en 1978.
El también empresario e inversionista, recuerda el inicio de este torneo:  “El primero año nomás fuimos veintitantos, y al segundo, 40 y tantos, casi 50. Y les dije: ‘Este torneo va a ser mejor que el del Country de cada año’, y efectivamente, ahorita es el mejor de Seniors que hay”.
Así que, remontando un poco su historia, aquella que construyó como comercializador de semillas y granos, la de padre ejemplar y la de destacado jugador de golf, la pregunta obligada es dónde y cómo inicia todo eso.

¿Dónde hizo la escuela, don Alfonso?
Aquí en Guadalajara, nomás hasta el sexto año y ¡a trabajar! Y manejé mi camión, tenía un camión de carga y lo manejaba día y noche, de aquí a Mascota, Autlán, El Grullo y a veces a México.

¿Y luego puso la fábrica?
Ésa era la fábrica de mi papá, de tortilla de harina y maíz.

¿Cuándo se casó?
Me casé... ¡Irma! ¿cuándo me casé?
(Se escucha la voz que viene de otra estancia del hogar: “Hace 58 años”).

¿Y por qué le entró al golf?
Pues no sé, pero me dediqué a él desde los 36 años. Jugaba basketbol, tenis, pero luego me metí al golf y jugaba casi diario.

Pero ¿cómo le hacía con un negocio tan grnade y un deporte tan demandante?
A medio día, a la hora de la comida, me iba al club a tirar bolas y ahí comía.

Después de tanto tiempo, ¿qué le dio el golf?
Muchas satisfacciones y un gran número de hole in ones. Seis aquí y uno en Cuernavaca. Y con la suerte de que los primeros, los hice en los hoyos diferentes que tiene el Country. Es un récord muy bonito. El primero que hice, me dio mucho gusto. Los demás, pues me acostumbré. Me tocó suerte porque hay jugadores muy buenos, el Tiger Woods que es el mejor, y no ha hecho muchos. Hay muchos profesionales que no hacen hole in ones, así que a mí me tocó suerte hacerlos.
Luego hablamos a México para ver si allá había algo similar en aquel tiempo, y no, no había muchos jugadores, nadie había hecho eso. Yo creo que ahora sí, pero en aquel tiempo nadie. Y aquí en el Country nadie me ha igualado hasta la fecha.

Cuando se hace un hole in one, la tradición es invitarle una copa a todos los del equipo ¿no?
Sí, se acostumbraba invitar a todos los amigos que estaban en el salón de golf a tomar una copa. Y así fue en todos.

¿Quiénes eran sus compañeros de campo?
No, pues todo el Country... Pero mis compañeros de foursome fueron Antonio de Alba (qepd), Jorge Álvarez del Castillo (qepd), Jorge Ladewig y varios más. Últimamente, ahora ya grande, jugaba con Carlos Félix, el doctor González Barba y Ramiro Navarro que ya murió.

¿De quién es admirador, don Alfonso? ¿Lorena Ochoa, Tiger Woods?
A Lorena la conocí aquí donde se enseñó a jugar. Nomás que últimamente ha jugado mal...

¿Y Tiger?
Ahhh, no, ése es número uno mundial. El mejor jugador del mundo.

¿A usted quién lo enseñó a jugar?
“La Zorra”, Pepe González. Él me empezó a enseñar, y yo jugaba diario y practicaba. Practiqué mucho, jugué mucho. Todos los días, diario, diario, diario. Y tengo como 70 trofeos que gané de las categorías que jugaba en copas y torneos.
Jugué en Monterrey, Saltillo, Tijuana, San Luis Potosí, Cuernavaca, México -ahí hice el Seniors cada año-. También asistí a los torneos mundiales: Londres, España, Argentina, Alemania, Chile... muchos torneos.
A punto de cumplir sus 90 años, don Alfonso Ramos hoy día está imposibilitado para jugar, pero lo acepta con resignación. Luego de una operación en las rodillas a la que tuvo que ser sometido, “ya no pude”. Por eso, ahora dedica sus días a sus hijos y nietos, “a ver hasta cuándo me toca...”, dice mirando el verdor del campo de golf del Country, hacia el que da su casa.
Sus allegados comentan que no fue fácil verlo dejar el fairway (campo). Cuenta Jorge Ladewig que para él no ha habido “cosa más triste que cuando Alfonso materialmente ya no pudo jugar. Llegó el torneo de octubre, que es anual, y estaba sentado en el bar viendo el hoyo nueve que es donde termina la vuelta, tristemente viendo aquello, como diciendo ‘mira nomás, y pensar que yo aquí anduve tanto tiempo’. Fue durísimo, pero jugó hasta donde pudo y puedo decir que es de los que más trofeos tiene”.
Por si la vida no fuera corta, Alfonso Ramos nunca provocó o participó en discusión alguna, ya que “el golf se presta mucho a eso porque es de apuesta, y si no apuestas aquello como que no tiene chiste, pero a él es lo que menos le importaba. Él realmente era jugador, no apostador”.

Uno de los hole in ones

Ladewig, su compañero de equipo, recuerda bien uno de los seis hole in ones que don Alfonso hizo en el Country: “Íbamos jugando él, la “Coneja” de Alba, Héctor García de la Cadena y yo, y no se me olvida que llegamos al hoyo ocho -que es difícil- y García de la Cadena le dijo: ‘Te voy a presionar, que ese tiro para hole in one implica demasiada suerte’, y ¡metió el hole in one! Ya García de la Cadena nomás dijo: ‘Qué oportuno fui’. ¡Doble apuesta, lo presionó y lo logró! Muy buen jugador”.
En los recuerdos también tiene lugar lo que Ladewig sostiene como “una de sus mejores jugadas”. Era el Interclubes nacional, en el Country Club, y “por ahí se mencionó que Alfonso Ramos venía, a los 14 ó 15 hoyos, en par de campo, lo que es notable para el tipo de jugador AA. Cuando él remata en el hoyo 18, ganó el torneo precisamente por eso y como todo mundo en la galería sabía cómo venía, pues le aplaudimos. Es una persona tan sencilla, tan humana, que soltó unas lágrimas... soltó unas lágrimas”.
Y, como es congruente de una mirada y sonrisa como la de Alfonso Ramos, la generosidad también lo caracteriza. “¿La tradición de invitar una copa? -repite la pregunta Ladewig al ser cuestionado-. ¡Claro! Porque tacaño, jamás, ¡no! Sales tú e invitas una copa o la botella en tu mesa, y luego los que van llegando ‘ah, felicidades’, pues es casi obligatoria la invitación. Y así como fue en el club, te voy a decir: muy buen padre de sus tres hijos y una hija, toda la generosidad con el cariño y con todo”.

Hole in one

Esto significa llegar de un sólo golpe desde la salida, hasta el hoyo del green, atravesando una distancia que puede ir de los 100 a los 250 o más metros de longitud. El hoyo en el green tiene un diámetro de 108 milímetros y cuatro pulgadas de profundidad.


Los holes in one
• Marzo 19 de 1968: Hoyo 17
• Julio 15 de 1968: Hoyo 8
• Mayo 25 de 1970: Hoyo 4
• Abril 24 de 1976: Hoyo 15
• Octubre 8 de 1980: Hoyo 15
• Julio 16 de 1995: Hoyo 4
Fuente: Guadalajara Country Club


Golf

De acuerdo a la Federación Mexicana de Golf, A.C., el golf es un juego en el que uno puede quedar exhausto, pero no derrotado, que exige coraje, habilidad y control de sí mismo, en el que se requiere de temperamento y honor, revelando el carácter y haciendo crecer en el hombre
la actitud caballerosa.

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