| Pendientes Por: EL INFORMADOR 31 de agosto de 2008 - 23:00 hs El chayote caliente que se cocinó durante toda la semana, a temperaturas cada vez más altas, hasta que el viernes, como es del dominio público, se disparó la válvula de la olla exprés, acabará en manos de las autoridades judiciales. A ellas corresponderá levantar el brazo a uno de los dos ciudadanos que hoy por hoy se ostentan como rector general de la Universidad de Guadalajara: uno, Carlos Briseño Torres, quien llegó en esa calidad a la sesión del Consejo General Universitario y ejerció sus funciones hasta el momento preciso en que, de manera unilateral, declaró clausurada la sesión luego de tres horas de discusiones, tan acaloradas como estériles, relacionadas con el orden del día; el otro, Marco Antonio Cortés Guardado, electo a continuación por más de dos terceras partes de los miembros del Consejo. —II— Los elementos que la autoridad judicial deberá ponderar al efecto de emitir su fallo —la “verdad legal” que al menos en ese aspecto aporte un poco de luz en este embrollo—, serían estos: 1.- Si se violó el amparo que el juez tercero de lo Administrativo concedió a Briseño para evitar su destitución. 2.- Si se requisitó el amparo, notificando formalmente de su existencia y de su texto al pleno del Consejo. 3.- Si tuvo validez jurídica el anuncio comunicado por Briseño —no por el secretario general de la Universidad, tras someterlo a la consideración del pleno—, de dar por concluida la sesión. 4.- Si, en consecuencia, fue válida la decisión de desacatar la declaración de Briseño, y todo lo que vendría después: proseguir con la sesión; la destitución del rector general por considerarse que el abandono de la asamblea constituye, por sí misma, la “falta grave” que puede justificar su remoción; la elección de Cortés Guardado como rector sustituto, y, en fin, los demás acuerdos que en la maratónica jornada —inicialmente tormentosa, posteriormente apacible— se tomaron. —III— Están pendientes dos episodios de esta historia: primero, la resistencia que decida oponer la parte perdidosa, oponiendo los recursos que la misma ley le otorga; y segundo, que Briseño revele las sórdidas historias que ofreció exponer en “asuntos varios”..., y que eventualmente esas sensacionales revelaciones se conviertan en denuncias. JAIME GARCÍA ELÍAS / Periodista y conductor radiofónico. Temas UdeG Lee También Cartucho UdeG reconoce trayectoria de Irene Robledo UdeG: 100 años haciendo historia La UdeG: pilar de la educación, la cultura y la salud Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones