| Ayer... y hoy Por: EL INFORMADOR 14 de julio de 2008 - 23:00 hs Sueños no realizados Como siempre me ha gustado viajar y lo he hecho, me sobran temas para escribir; he conocido otras culturas, degustado otras comidas, oído otros idiomas, por eso sólo escribo de los lugares que he pisado, de pueblos remotos donde he caminado, pero esta vez en este artículo y ofreciendo disculpas por ello a mis amables lectores, escribiré de sueños no realizados, de lugares lejanos que nunca he podido visitar, donde las horas pasan sin detenerse a ver el reloj; así, sentado al amor de las llamas de la chimenea de mi cabaña del bosque, en una noche de recuerdos y deseos, hago la invitación para que junto conmigo empiecen a soñar, pues estas letras son tan sólo para estimularles el gusto por viajar y así, cómodamente sentado, empiezo a subir cantiles, a bajar desfiladeros, veo cómo las nubes se estrellan contra las cumbres montañosas, pues mi pensamiento me sitúa en la cordillera del Himalaya, en el mirador del mundo: Nepal, “El país de las nieves”, donde se encuentra la gran montaña: El Everest, que ha dado origen a tantos mitos y leyendas donde la nieve y el hielo le impiden al hombre poblar permanentemente los lugares, creándose así la mitología de las montañas. Sé que será un espectáculo sobrecogedor poder apreciar estas altas cumbres resplandecientes por la nieve, pero al jubilarme nunca pensé que tendría décadas por delante, y ahora... ¡lástima que para la condición de un jubilado un viaje de estos sea tan caro! Pues por la lejanía, por lo aislado, es un lugar que visitarlo sea tan gravoso, pero aún así el conocerlo y disfrutarlo bien vale la pena el gasto, ya que quedarían gravados en la retina y en mi otro yo viajero tantos paisajes soberbios, pues la sola contemplación de ellos resultaría una recompensa sobrada. Dicen que las altas cumbres le han inspirado al hombre ideas espirituales, otras veces han moldeado su carácter y temperamento, a otros más las montañas las han convertido en objetos de adoración y culto, o bien como refugio al sentirse perseguidos, y para el que esto escribe son los lugares que lo alejan del ajetreo de la vida moderna, pues al respirar el aire purísimo que en esos lugares se tiene, a uno lo vivifican, y aún cuando los ahorros se volatizan y quedan en ceros preocupados por poder llegar al fin de la quincena, viajar por estas regiones lejanas del mundo es un proyecto. Un antiguo proverbio Himalaya dice: “Los hombres dicen que el tiempo pasa, y el tiempo dice que los hombres son los que pasan”, y antes de que eso suceda quiero seguir hasta llegar a un final feliz. ADOLFO MARTÍNEZ LÓPEZ / Escritor. Temas Turismo Lee También Aeropuerto de Guadalajara: ¿A dónde te lleva el nuevo servicio de shuttle? Entre viñedos, altares y hojas: destinos ideales para el otoño Mascota, el viaje prometido Costará más visitar museos y zonas arqueológicas en 2026 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones