México | Análisis del gabinete Prevén golpe de timón en el combate a la delincuencia Peña Nieto busca enfocarse en reducir la violencia y en las tareas de prevención Por: EL INFORMADOR 6 de diciembre de 2012 - 03:18 hs Enrique Peña Nieto afirmó que, por ahora, las fuerzas federales se mantendrán en el combate al crimen. EL UNIVERSAL / GUADALAJARA, JALISCO (06/DIC/2012).- Si el Senado, finalmente, aprueba la creación de la supersecretaría de Gobernación (Segob), con Miguel Ángel Osorio Chong a la cabeza, la dependencia se convertiría en una instancia que aglutine tres funciones: la coordinación del gabinete presidencial, las relaciones políticas de la Presidencia y la conducción de la política de seguridad pública. Desaparece la Secretaría de Seguridad Pública federal, una plataforma de combate al crimen organizado creada por Vicente Fox y fortalecida por Felipe Calderón, y las funciones de combate al crimen recaen en un mando político y ya no policiaco como fue el caso en la Secretaría extinta. Enrique Peña Nieto es un mandatario que cree en la centralización. A diferencia de los impulsos federalistas que marcaron al país desde la administración de Ernesto Zedillo, los primeros pasos del mexiquense muestran un ímpetu por la centralización de funciones a nivel federal, el caso más claro es la Segob. En el planteamiento de reforma a la Administración Pública Federal, propuesta por el Presidente, la Segob se convierte en un ministerio del Interior, una réplica de modelos burocráticos en Colombia, Argentina y Brasil. Sin embargo, a diferencia de estos ejemplos, la Segob federal mantiene sus atribuciones políticas: se encarga de la negociación con otras fuerzas políticas y las relaciones parlamentarias de la Presidencia. Miguel Ángel Osorio Chong es uno de los hombres más cercanos al Presidente. Aunque su relación no es personal, como sucedió en el sexenio de Calderón con los secretarios Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake, sino que sus vínculos son políticos, Osorio Chong ha sido clave en todas las negociaciones del mexiquense para llegar a Los Pinos. Y para esta encomienda tan complicada, Osorio Chong se apoya en dos piezas que son fundamentales para el buen andar del nuevo Gobierno: Manuel Mondragón, quien desde una subsecretaría coordinará las fuerzas policiacas federales y Luis Enrique Miranda, número dos de la Segob y operador político de primer nivel para el Presidente de la República. Por la Segob pasa gran parte de la agenda externa e interna de la Presidencia de Enrique Peña Nieto. Por un lado, uno de los compromisos de Peña Nieto fue la reducción de 50% de las muertes relacionadas con actividades del crimen organizado. Esto significa poner en marcha una estrategia agresiva de contención de la violencia, esquema que construyó Mondragón como jefe de Seguridad Pública en el Distrito Federal. Lo primeros días de la gestión de Peña Nieto suponen un mensaje muy claro de distanciamiento de la narrativa presidencial de la administración calderonista. El combate al crimen organizado sigue siendo una prioridad para el Estado mexicano, pero no domina el discurso de la Presidencia. Y la llegada de Mondragón es un mensaje de que el nuevo Presidente identifica el problema de la seguridad como un tema más de inteligencia, reconstrucción del tejido social y fortalecimiento de las instituciones que de armas y enfoques meramente policiacos o militares. PARA SABER¿Retorno al pasado? Académicos y especialistas han señalado que las nuevas atribuciones de la Segob son muestra de un regreso a la estructura política y administrativa con la que operó el Partido Revolucionario Institucional (PRI) por más de siete décadas. Sin embargo, para otros, es simplemente una apuesta por la centralización en un tema tan complejo como el combate al crimen organizado. PERFILHábil negociador Es el brazo político de Enrique Peña Nieto. Hombre sagaz y de refinado olfato político, Miguel Ángel Osorio Chong se fue ganando de poco a poco su sitio en el círculo cercano del nuevo Presidente de la República. Su gestión previa al proceso electoral con gobernadores y sectores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), así como su habilidad para trazar acuerdos con la cúpula del tricolor, le valieron convertirse en una de las personalidades políticas de más peso en el gabinete peñanietista. Osorio Chong fue gobernador de Hidalgo hasta 2011. El grupo político de Hidalgo, un Estado que nunca ha experimentado alternancia partidista, es decir, que siempre ha sido gobernado por el PRI, significa para el gabinete de Peña Nieto la segunda fuerza dentro de los equilibrios internos. Junto a Osorio Chong, el recién ratificado por el Senado como procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, la parte de seguridad y procuración de justicia del gabinete recae en este tándem político que ha logrado mucho poder en el equipo de Peña Nieto. Osorio Chong, de 48 años de edad, tiene retos que son complicados de cumplir. Por un lado, debe ser el artífice de las negociaciones políticas de la Presidencia con las fuerzas políticas. Prueba fue su intervención en la gestión del Pacto por México. Así, quitando el Presupuesto que recaerá en las negociaciones que comience en pocos días el secretario de Hacienda Luis Videgaray, Osorio Chong tendrá que impulsar temas tan espinosos como una posible reforma energética. Bucareli vuelve a pesar dentro del engranaje político nacional. La Segob ya no será solamente una posición para resolver temas de conflicto social y controversias políticas. Ahora, Osorio Chong se convertirá en un ministro del Interior con facultades múltiples y muchos frentes abiertos. La tarea no es sencilla: desde seguridad hasta diálogo con el Legislativo, todo pasará por su oficina. Temas Gobierno de México Segob Enrique Peña Nieto Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones