Viernes, 24 de Octubre 2025
México | Los intelectuales también tienen cabida en la campaña de López Obrador

La campaña lopezobradorista, entre proyecto y pragmatismo

Los pensadores clásicos siguen teniendo un papel relevante en la izquierda partidista

Por: EL INFORMADOR

Lorenzo Meyer ha asesorado a AMLO en algunos temas y en la elaboración del Proyecto Alternativo de Nación.  /

Lorenzo Meyer ha asesorado a AMLO en algunos temas y en la elaboración del Proyecto Alternativo de Nación. /

CIUDAD DE MÉXICO (10/ENE/2012).- La figura del intelectual es controvertida. Por un lado, es visto como ese hombre o mujer poseedor de la luz y el camino, el capitán que a través de las ideas dirige los esfuerzos hacia un sentido u otro. Pero, por otro lado, la histórica inclusión de los intelectuales en los gobiernos priistas, hizo del intelectual una figura que se esconde detrás del poder, una figura que no asoma cabeza a la luz pública, pero se mantiene con susurros a un costado de los gobernantes. A diferencia de la campaña de Enrique Peña Nieto, fincada en hombres con formación tecnócrata, los intelectuales en el sentido clásico sí aparecen en los aparadores del candidato de la alianza de fuerzas progresistas, Andrés Manuel López Obrador.

Los intelectuales

No todos los intelectuales son igual de cercanos al tabasqueño, pero cualquiera de ellos participa en la asesoría y en el diseño de los programas de Gobierno que ha propuesto el candidato de las izquierdas. En la primera línea encontramos a José María Pérez Gay. Pérez Gay, intelectual y académico que obtuvo su doctorado en filosofía por la Universidad Libre de Berlín, es el asesor privilegiado de López Obrador en materia internacional. Incluso, días antes del proceso electoral del 2 de julio de 2006, Pérez Gay sonaba como el virtual canciller del Gobierno del tabasqueño. La experiencia de “Chema” en el ámbito diplomático es innegable: ha sido asesor y agregado cultural en múltiples representaciones diplomáticas y es uno de los mayores conocedores de Alemania en el país. El autor de “la profecía de la memoria”, donde hace un recorrido por las distintas herencias de la escuela filosófica alemana, es una de las voces que escucha con más atención el ex jefe de Gobierno.

El historiador Lorenzo Meyer también ha sido un importante activo en la construcción de los programas de Gobierno que pretende poner en marcha el tabasqueño. Meyer, más por convicción ideológica que por la búsqueda de algún espacio en la función pública, ha reiterado en numerosas entrevistas que es necesario “impedir que la derecha siga en el poder”. Meyer es uno de los intelectuales que participó en la elaboración del “proyecto alternativo de nación” que sintetiza muchas de las propuestas de Gobierno de López Obrador.

La novelista e intelectual mexicana Elena Poniatowska, también ha manifestado desde 2005, su simpatía por el proyecto político de López Obrador. A diferencia del ya fallecido Carlos Monsiváis,  que renegó de algunas actitudes tomadas por el tabasqueño en los días posteriores a los comicios de julio de 2006, Poniatowska no ha vacilado en mantener su apoyo discursivo al candidato de las izquierdas. La autora se define como una mujer de izquierda, que favorece las visiones progresistas.

También en el ala de los intelectuales, podemos encontrar a académicos militantes, que comulgan con los planteamientos de la izquierda, y que seguramente, en caso de que López Obrador llegue a Los Pinos, estarían incluidos en el gabinete presidencial. La mayoría de ellos son académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y que han acompañado al ya por segunda vez candidato presidencial, durante la consolidación de lo que el tabasqueño llamó “el gobierno legítimo”. Dos figuras sobresalen: Claudia Sheinbaum Pardo y Rogelio Ramírez de la O. La primera mencionada es especialista en temas energéticos y comulga con la visión nacionalista del mercado energético que ha caracterizado a López Obrador. Sheinbaum Pardo fue una de las opositoras más feroces a la propuesta inicial de reforma energética enviada por el Ejecutivo Federal; particularmente en los temas vinculados a los contratos de riesgo y la participación de empresas privadas en las distintas estaciones del proceso de extracción, distribución y consumo del petróleo. Por su parte, Ramírez de la O es un economista formado en la propia UNAM y con posgrados en Inglaterra. El también consultor, no está identificado con las posiciones más ortodoxas de la Economía, visiones que han caracterizado a la Secretaría de Hacienda desde hace más de dos décadas. Sheinbaum Pardo sería la virtual titular de la cartera de energía o de recursos naturales, mientras que Ramírez de la O caería en Hacienda y Crédito Público.

No podemos dejar de lado, los acercamientos del candidato de las izquierdas con el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente. El médico y especialista en salud pública, tuvo una destacada labor en la Universidad más importante del país, sacándola de una coyuntura que había desgastado el nombre y el prestigio de la Universidad. Según lo declarado por López Obrador, Juan Ramón de la Fuente sería invitado a despachar como secretario de Educación Pública, en caso de alcanzar la Presidencia de la República.

''Los duros''


No sólo con buenas ideas y referencias académicas se gana la Presidencia. Los grupos de operación política, son fundamentales. En este rubro, López Obrador se guardó a sus leales. A pesar de la inconformidad de algunas corrientes al interior del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el tabasqueño armó un grupo de campaña muy cercano a él, excluyendo a figuras de los “Chuchos” (grupo comandado por Jesús Ortega y Jesús Zambrano) y también de Marcelo Ebrard.

El coordinador de la campaña del tabasqueño es Ricardo Monreal. El ex gobernador de Zacatecas y ex senador de la República, ha sido uno de los más leales a las aspiraciones de López Obrador. Incluso, cuando el “Peje” se ha peleado con algunas fuerzas de la izquierda, Monreal ha sido de lo que más rápido buscó rompimiento. Su salida de la bancada perredista en el Senado, es prueba fehaciente de eso.

Los presidentes del Partido del Trabajo y de Movimiento Ciudadano-antes Convergencia-, Dante Delgado y Alberto Anaya, también están incluidos en el círculo cercano del candidato. Ambos han demostrado lealtad incondicional al tabasqueño, utilizando a sus partidos para declarar, con anticipación, que sin importar la definición en el PRD, ellos iban a mandar como candidato al ex jefe de Gobierno del DF.

Yeidckol Polevnsky no es menos cercana que los demás. Legisladora federal que ha despertado agudas controversias, Polevnsky ha servido como una pieza de combate para López Obrador. Se le nombró como posible candidata de la izquierda para el Estado de Mexico, sin embargo al final se decantaron por Alejandro Encinas.

De los pocos elementos incluidos de otras corrientes, encontramos a René Cervera, hombre de todas las confianzas del jefe de Gobierno Marcelo Ebrard.  Director de la Fundación Equidad y Progreso, asociación que se encarga de promover la imagen de Ebrard, Cervera fue uno de los personajes más cercanos al proceso decisorio de la candidatura de la izquierda.

Mario di Costanzo y José Agustín Ortiz Pinchetti, son hombres de formación académica intachable, pero que han decidido seguir la ruta política, más que intelectual, al interior del movimiento lópezobradorista. Ambos fueron consejeros ciudadanos en los primeros pasos del ciudadanizado Instituto Federal Electoral y actualmente son parte de la estructura política del PT.



José María Pérez Gay

Intelectual y académico formado de lleno en los temas internacionales. Desde 2006 se le ha vinculado al candidato de las izquierdas.

Lorenzo Meyer


El historiador del Colegio de México no participa profundamente en la campaña, sin embargo ha asesorado a López Obrador en algunos temas y en la elaboración del Proyecto Alternativo de Nación.

Claudia Sheinbaum

La especialista en temas energéticos de la UNAM se perfila como la posible titular de la cartera energética o de recursos naturales, en caso de que Andrés Manuel logre ganar la Presidencia.

Rogelio Ramírez de la O

El economista y consultor se perfila como el posible secretario de Hacienda y Crédito Público, tiene una visión poco ortodoxa de la conducción económica.

Juan Ramón de la Fuente

El ex rector de la UNAM, quien está más vinculado con otros grupos de la izquierda, podría convertirse en el secretario de Educación Pública.

Ricardo Monreal


El ex gobernador de Zacatecas es el coordinador de la campaña de Andrés Manuel. Es uno de los hombres más cercanos y de todas las confianzas del tabasqueño.

Dante Delgado


Es el presidente de Movimiento Ciudadano, antes Convergencia. Delgado presionó a muchos grupos de izquierda para sumarse a la candidatura de López Obrador.

Alberto Anaya


Dirigente nacional del Partido del Trabajo, prácticamente ha colocado a su instituto en manos de López Obrador.

Mario Di Costanzo


Legislador actual y una de las piezas de ataque más agresivas del círculo íntimo de López Obrador. Fue consejero general del IFE.

José Agustín Ortiz Pinchetti


Fue consejero general del IFE y diputado federal. En el gobierno legítimo de López Obrador se ha encargado de la Secretaría de Relaciones Políticas.

Propuesta de Obrador
El IFE analiza debates semanales

CIUDAD DE MÉXICO
.- El Instituto Federal Electoral (IFE) resolverá, en el marco de la ley, propuestas como la planteada por el virtual candidato presidencial de la coalición Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de realizar debates semanales entre los candidatos presidenciales.  

El consejero electoral del IFE, Marco Antonio Baños, afirmó que el Instituto siempre va a revisar “con buenos ojos” las propuestas que presenten los aspirantes a los cargos de elección popular.

Ayer, López Obrador dijo que el dinero para financiar sus propuestas sociales y de infraestructura saldrá de “apretar el cinturón” al Gobierno.

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