Lunes, 27 de Octubre 2025
México | Dos mil elementos más se sumarán a la lucha contra la delincuencia en el Triángulo Rojo

Intensifican operativos para combatir robo de hidrocarburos

Reiteran que no se detendrá el combate contra quienes ponen en riesgo a la sociedades regionales

Por: EL INFORMADOR

PUEBLA, PUEBLA (08/MAY/2017).- El Grupo de Coordinación Puebla Segura informó que llegarán a la Entidad dos mil elementos más de la Policía Militar, para sumarse a los operativos contra la delincuencia organizada en la zona conocida como Triángulo Rojo.

Indicaron van a continuar los trabajos de coordinación entre los tres niveles de Gobierno frente al robo de combustible en la Entidad, por lo que reforzarán los operativos contra la ordeña, trasiego y venta ilegal de hidrocarburo.

Reiteró que no se detendrá el combate contra quienes ponen en riesgo a sociedades regionales y afectan el patrimonio nacional, por lo que los  operativos continuarán desarrollándose con pleno respeto a los derechos humanos y procedimientos legales.

Detalló que en la primer semana de mayo realizaron 25 operativos que permitieron el decomiso de 75 mil 191 litros de hidrocarburo de procedencia ilícita, y hasta el momento suman dos millones 64 mil 267 litros en lo que va del año.

También se aseguraron 41 vehículos, 11 tomas clandestinas y se detuvieron a 14 presuntos delincuentes, de los que la Fiscalía General del Estado.

El Grupo de Coordinación Puebla Segura exhortó a la población a denunciar la extracción, almacenamiento y venta de combustibles de dudosa procedencia.

Por su parte, la coordinadora del PRD en el Senado, Dolores Padierna, aseguró que la tragedia ocurrida en Puebla por el robo de combustible, que cobró la vida de 10 personas, confirma la precariedad de Pemex para la vigilancia de sus ductos que se ha denunciado en ocasiones anteriores y no ha habido resultados en las investigaciones.

Padierna Luna recordó que en el reporte financiero de Pemex se informa que en 2016 en coordinación con la Secretaría de la Marina, la Secretaría de la Defensa y otras autoridades gubernamentales patrullaron un total de 10.4 millones de kilómetros para inspeccionar las instalaciones y derechos de vía de la empresa.

Mientras, el Partido Acción Nacional señaló que el fortalecimiento de los grupos criminales denominados “huachicolores” se debe a la corrupción e impunidad que impera en el país, y de lo cual es responsable  el Gobierno federal.

El presidente nacional del partido, Ricardo Anaya, asentó que la ordeña y venta de gasolina es “un negocio ilegal” de tantos millones de pesos, que indudablemente representa intereses no sólo para los que ordeñan, sino para quienes permiten que   se siga cometiendo el delito.   

EL VIOLENTO NEGOCIO

Las explosiones en ductos por tomas clandestinas son cada vez más frecuentes, los ataques a elementos del Ejército y Policía Federal son la constante y hay nuevas formas de transportar el producto robado, incluso a través de ambulancias oficiales.

La penetración de la actividad ilegal del huachicol ha generado fuertes roces y enfrentamientos con fuerzas castrenses, como el ocurrido el pasado 27 de marzo, donde personas dedicadas a la actividad provocaron que un camión de transporte de tropa se volcara dejando medida docena de efectivos heridos.

Además del aumento de la violencia relacionada con huachicoleros, es más frecuente el presunto involucramiento de elementos policiacos con las bandas de la delincuencia organizada.

El caso más sonado ocurrió en julio de 2015 cuando el entonces director general de la Policía Estatal en Puebla, el teniente Marco Antonio Estrada López, y el jefe del Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública, Tomás Méndez Lozano, fueron detenidos por elementos del Ejército por sus presuntos vínculos con el delito de robo de hidrocarburo.

La empresa Pemex registra quebrantos económicos en dos vías: el robo de gasolina, crudo, diésel, gas e hidrocarburo; y los daños que sufre su red de ductos que atraviesan por territorio poblano.

PERMEAN LA BASE SOCIAL

“Huachicoleros”, cultura suburbana que gana adeptos

Las bandas de robo de hidrocarburo que operan en territorio poblano le han dejado un quebranto financiero a la empresa gubernamental Petróleos Mexicanos (Pemex) cercano a los dos mil millones de pesos y un daño mayor a las estructuras sociales donde el huachicol se está volviendo una cultura periférica, es decir, una subcultura que gana adeptos.

Los tentáculos de esta actividad ilícita han permeado en la base social, ahí se han creado símbolos y ritos, como el Santo Niño Huachicolero y la “Cumbia del Huachicol”.

Con un fundamento mercantil, explica el economista de la Universidad Popular Autónoma de Puebla (UPAEP), Marcos Gutiérrez Barrón, esta cultura periférica permea principalmente en los municipios del llamado Triángulo Rojo, una zona donde la delincuencia tiene el control territorial. La participación ciudadana en el huachicol se concentra en los municipios de Tepeaca, Tecamachalco, Quecholac y Palmar de Bravo, donde los pobladores no han dudado en atacar a militares, policías federales y estatales para impedir el decomiso de vehículos y producto obtenido de manera ilegal, como sucedió el pasado 27 de marzo.

El Triángulo Rojo es un enorme valle con zonas accidentadas en Palmar de Bravo y Quecholac, con decenas de microclimas que llevan desde lo desértico hasta lo fértil lo que, en otra época, permitió considerarla como una potencia agraria.

Música en redes sociales alude al problema

“Si mezclas alegría/ en tu canción/ y si buscan alegría y buen humor/ bailas la cumbia del huachicol”, se escucha la voz de la cantante de música vernácula, Tamara Alcántara.

Se trata de la “Cumbia del Huachicol”, música que ha comenzado a formar parte de esta subcultura en torno al robo de hidrocarburo y que se encuentra disponible en las redes sociales.

“La cumbia del tequila/ ron con una mezcla de aditivos”, agrega la letra que en un video va aparejada con imágenes de camionetas con bidones repletos de gasolina, extractos de noticieros con información sobre el Triángulo Rojo.

Para el investigador Marcos Gutiérrez Barrón, al llegar al plano de los símbolos el fenómeno del huachicol comienza a transformarse en una cultura periférica o emergente en diversas regiones del Estado de Puebla.

“Ayy ay ay ay/ llegó la cumbia/ con una ‘toma’ de diversión/ para la raza huachicolera”, lanza la cantante local.

El especialista advirtió que es grave la apropiación de símbolos y música en términos económicos y sociales, puesto que se convierte en un fenómeno parecido al narcotráfico.

“La comunidad lo protege como algo intrínsecamente suyo; así como se protege el narcotráfico en las comunidades, aquí también se protege al que roba gasolina, porque forma parte de la propia comunidad y de su economía”.

La música en torno al problema se ha diversificado y con otras versiones también le cantan, por ejemplo, Kary Siza y Los Chikos Kumbia, quienes invitan “a disfrutar/ el tema del momento el huachicol/ de Tehuacán a Puebla/ ya llegó desde Palmarito a Amozoc”.

La cultura periférica asimila aspectos preexistentes para crear sus propias figuras religiosas como el “Santo Niño Huachicolero”, una imagen que circula en redes sociales.

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