Domingo, 26 de Octubre 2025
Jalisco | Hubo inundaciones de la vía pública en 15 colonias en Guadalajara y otras ocho en Zapopan

Tromba deja múltiples trastornos

El pobre temporal de lluvias de este año trajo a la zona metropolitana un pernicioso inicio de agosto

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Cortes de energía eléctrica, inundaciones y la interrupción del servicio de transporte, entre otros, fue el saldo de la lluvia ocurrida la madrugada del sábado.

El pobre temporal de lluvias de este año trajo a la zona metropolitana un pernicioso inicio de agosto, pues durante la madrugada del sábado, una tromba y fuertes corrientes de viento afectaron a miles de personas con la interrupción del servicio de transporte; cortes de energía eléctrica que durarán días; inundaciones en casas habitación, calles y túneles vehiculares; caída de hasta 60 árboles y para colmo, el derrumbe de un anuncio espectacular que dañó tres casas en la colonia Víctor Hugo, de Zapopan. Ni qué decir sobre la vialidad que, cortada en numerosos puntos, se convirtió en un viacrucis en toda la mancha urbana.

Hasta el polémico sistema de transporte Macrobús, sufrió las consecuencias luego de la tormenta, pues quedó interrumpido por la caída de árboles en la Calzada Independencia y el servicio se regularizó hasta las 14:00 horas. La vía se interrumpió en tres puntos, uno en el cruce de Gobernador Curiel y la calle 10, el segundo en el cruce de la Calzada Independencia y Monte Oliveti, y el tercer punto y con más severa afectación, sobre Calzada Independencia, en el carril de Norte a Sur desde el cruce con Periférico y hasta el Parque Mirador de la Barranca de Oblatos. En este segmento cayeron 23 árboles.

Y las cosas no pararon ahí, pues en el cruce de Gigantes y Agustín Ragaza, en la colonia La Aurora, un árbol cayó sobre un vehículo e hirió a una persona que estaba dentro, aunque su estado de salud no es grave.

Hubo inundaciones de la vía pública en 15 colonias en Guadalajara y otras ocho en Zapopan, pero la más afectada fue la de Circunvalación Belisario, donde el agua se metió en 31 casas y subió hasta 40 centímetros; esto ocurrió en el cruce de las calles Puerto Progreso y Puerto La Paz; la gente acabó sacando el agua como podía, apoyada por personal de Protección Civil.

Durante varias horas quedaron cerrados los pasos a desnivel de Javier Mina y la Calzada, y de Mariano Otero y Lázaro Cárdenas, lo que complicó más la atribulada circulación vial.

La gente y sus testimonios

“Durante la tormenta se escuchaba cómo el viento golpeaba el anuncio, que se movía. Nos genera temor porque es un riesgo para todos”
Jorge Escobar Santana, en 8 de Julio y López de Legaspi.

“Aquí encima tenemos un espectacular muy grande y sí da pendiente que vaya a haber un desastre. Cuando hay mucho viento y llueve, empiezan inclusive a caer alambres de los espectaculares. Éste se mueve, es un anuncio bastante grande que sí afecta a los negocios”.

Se le preguntó si personal de Protección Civil ha realizado alguna labor preventiva sobre la estructura del anuncio. “Nada, en absoluto. Es necesario sobre todo para tener la seguridad de que no se va a caer”
Francisco de Anda, en Cruz del Sur y López de Legaspi.

“Sí nos da miedo” que no resista los vientos y las lluvias, dijo Antonio Martínez, en Cruz del Sur casi en su cruce con Isla María Magdalena, bajo un anuncio espectacular “Price Shoes”. Detrás de la reja de su florería que opera hace 16 años, siempre bajo el espectacular, en el cielo. Durante las lluvias intensas, dijo, que la estructura no resista los vientos a gran velocidad.

Tampoco ha visto una revisión preventiva de la estructura, pero “sí es conveniente porque está enorme”.

El calvario de recibir atención en el 071

A los estragos de la intensa tormenta que la madrugada del sábado azotó la Zona Metropolitana de Guadalajara, dejando sin suministro de luz a hogares y negocios, hay que sumar el calvario que los clientes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tienen que padecer para obtener alguna respuesta en el servicio de atención telefónica. Así que si alguien pretende hacer un reporte de un fallo en el suministro de energía eléctrica, es mejor que antes de marcar el 071 se encomiende al santo Job. Intentar hablar con el servicio de atención telefónica de la CFE es misión imposible. O la línea está ocupada o no hay nadie al otro lado que conteste, como ocurrió durante todo el día de ayer: después de cerca de un centenar de llamadas sin respuesta, al usuario sólo le queda patalear.

No es para menos: comercios con las puertas cerradas porque no podían satisfacer a su clientela, bares sin parroquianos porque parecían la boca del lobo de tan oscuros que estaban y continúan estando, hogares silenciosos sin poder conectar la radio o la televisión, sin comida (echada a perder por haberse descongelado el frigorífico) y… sin café. Muchos ayer nos conformamos con calentar agua en la estufa (ni pensar hacerlo en el microondas) para preparar un té, porque era imposible que funcionara la cafetera eléctrica.

Y todavía tiene la desfachatez la Comisión Federal de Electricidad de anunciarse en su página de internet (www.cfe.gob.mx) como “Una empresa de clase mundial”. ¡Ja!

Uno puede hacerse viejo esperando ser atendido en el 071, pero sí que se da prisa la CFE en cortar el suministro de luz apenas unos días vencido el plazo máximo para pagar el recibo.

La casa mojada

Paz no tuvo una mañana tranquila. La tormenta de la madrugada del sábado, causó estragos en su vivienda. El agua venció unas láminas de fibra de vidrio que separan al patio de las habitaciones. Agua y viento, dieron cuenta del ornato navideño donde se guardan los tiliches. Su casa de la colonia Lomas de Tlaquepaque, no sufrió mayores daños, pero la Navidad no será la misma, porque hay que volver a comprar desde el árbol.

Otra vez sin luz
Juana Graciela tiene 79 años y vive sola en un departamento del edificio Santa Rosa, en la esquina de avenida Chapultepec y Vidrio. Se despertó a la madrugada por las dos explosiones habituales que hacen las cuchillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cuando se desconectan. Seguido pasa lo mismo en esa esquina.

Para evitar inconvenientes la señora desenchufó el refrigerador, televisor y ventilador, y volvió a la cama. En la mañana del sábado, cuando se levantó, advirtió que no había luz en su casa. Su hijo fue por ella para ir al súper y a la farmacia, y entre penumbras, ayudada por su bastón, bajó las escaleras.

Ya una vez en el Súper compró la mitad de la mercadería, por prevención, ¿para qué comprar carne o pescado, si cuando volviera a su casa no tenía la certeza de que iba a tener fluido eléctrico?

Al mediodía ya había luz, Graciela se alegró porque iba a poder ver a "su" Atlas por televisión, pero fue nomás por un ratito. De pronto, otra vez, las cuchillas de la esquina hicieron de las suyas. Tuvo que llamar por teléfono para que le dijeran que esta vez los zorritos habían sido goleados.

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