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Jueves, 17 de Octubre 2019
Jalisco | Sólo pueden acceder a la cobertura parcial en el IMSS. El Senado atora legislación

Limitan seguro social para las empleadas domésticas

Sólo pueden acceder a la cobertura parcial en el IMSS. El Senado atora legislación

Por: EL INFORMADOR

Para Teresa Mejía no hay descanso. Cocina, casa y mercado es la rutina diaria para atender sus labores como empleada doméstica. EL INFORMADOR / F. Atilano

Para Teresa Mejía no hay descanso. Cocina, casa y mercado es la rutina diaria para atender sus labores como empleada doméstica. EL INFORMADOR / F. Atilano

GUADALAJARA, JALISCO (25/SEP/2014).- Es un sector con “muy poca protección”, así resume Edith López, titular de Afiliación de la Delegación Jalisco del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las condiciones laborales de las trabajadoras domésticas.

La funcionaria no niega que el seguro social del que pueden gozar “es limitado”. También que pocas tienen conocimiento de esta opción a su alcance.

En la Subdelegación Juárez de Jalisco, donde se ubica su oficina, sólo se tiene registro de 10 contrataciones con un sueldo promedio de 100 pesos diarios. En toda la Entidad apenas suman 183, de un universo de 132 mil 195 trabajadoras domésticas.

“Es un sector sin protección. Aquí tendríamos que hacer más publicidad e invitarles (a los patrones) a que registren a sus trabajadoras domésticas”.

Explica que las restricciones del seguro social al que pueden acceder obedecen a que es voluntario. También expone que no aplican las limitaciones sólo en los casos en los que se haya cotizado en el año anterior a la fecha, en la que se registra el alta de forma voluntaria.

“Puede tener prestación en especie, no en dinero (con seguro voluntario). La prestación en especie es atención médica, quirúrgica, farmacéutica u hospitalaria. Lo que no le cubrirá es un pago de subsidio por riesgo de trabajo o una pensión por riesgo de trabajo. La trabajadora sólo se puede pensionar por una enfermedad; por muerte, sus beneficiarios (recibirían una pensión), o en vida ella puede gozar de retiro de cesantía o de vejez”.

La primera barrera a superar es demostrar que no se tiene una enfermedad preexistente. Si se logra avanzar en el proceso de afiliación, aclara, hay más candados a considerar.

El seguro voluntario, por ejemplo, cubre partos hasta que se cumplen 10 meses de cotizar. Y tratamientos de mama después de seis meses.

Las enfermedades crónicas degenerativas que se presenten tras el alta ante el IMSS serán cubiertas hasta que se sumen dos años de afiliación.

“El seguro sí incluye beneficiarios legales, como esposo, hijos menores de 16 años o si se encuentran estudiando, les damos una prórroga hasta los 25 años, o si tienen una incapacidad física que les impida trabajar, también se lo vamos a dar mientras dure esa incapacidad física o psíquica”.

FRASE

"
Ellas han estado relegadas todo el tiempo porque nunca se les ha reconocido como trabajadoras. Se les reconoce como la persona que ayuda en la casa, pero esa ayuda no es vista como un trabajo "

Alejandra Hidalgo Rodríguez,
investigadora de la UdeG.

CLAVES
Convenio 189 de la OIT


Responsabilidad. Todo miembro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) deberá adoptar medidas para asegurar la promoción y la protección efectivas de los derechos humanos de todos los trabajadores domésticos, en conformidad con las disposiciones del presente Convenio.

Principios. También tendrá que respetar, promover y hacer realidad los principios y derechos fundamentales en el trabajo: libertad de asociación y sindical, el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio, la abolición efectiva del trabajo infantil y la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.

Protección. Los trabajadores domésticos deben tener una protección contra toda forma de abuso, acoso y violencia. Asimismo deben gozar de condiciones de empleo equitativas y decentes.

Privacidad. En caso de residir en el mismo hogar del empleador deben tener garantizada su privacidad.

Legalidad. Además tienen que ser informados sobre sus condiciones de empleo de forma adecuada, verificable y comprensible, de preferencia mediante contratos escritos en conformidad con la legislación nacional o con convenios colectivos.

PRESTACIONES
Universo de trabajadoras

Sin prestaciones 76.1%

Solo acceso a instituciones de salud 0.4 %

Acceso de instituciones de salud y otras prestaciones 1.8 %

No tiene acceso a instituciones de salud,

pero sí a otras prestaciones 20.7 %

No especificado 1.0 %

Distribución porcentual de trabajadores domésticos remunerados por tipo de ocupación

Empleados domésticos 83.8 %

Cuidadores de personas en casas particulares 8.4 %

Lavanderos y planchadores domésticos 4.5 %

Choferes en casas particulares 2.3 %

Cocineros domésticos 1.1%

Fuente: Inegi

Pocos pesos, mucho trabajo


Nivel de ingresos Hombre Mujer

Hasta un salario mínimo 18.7 35.4

1 y 2 salarios mínimos 25.7 39.9

2 y 3 salarios mínimos 21.6 15.2

3 y 5 salarios mínimos 18.0 4.0

Más de 5 salarios mínimos 1.2 0.2

No recibe ingresos 0.6 0.2

No especificado 14.2 5.0

DESCONOCEN SUS DERECHOS
No hay voluntad para mejorar condiciones laborales


La última medida que tomó el Gobierno federal para que las empleadas domésticas tengan más posibilidades de adquirir derechos laborales, no cambia la realidad de éstas. De entrada, su labor sigue sin ser reconocida como cualquier otro trabajo.

El acuerdo publicado el pasado 28 de agosto en el Diario Oficial de la Federación, para que su afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) pueda pagarse de manera bimestral, no está acompañado de incentivos para los patrones, ni de publicidad para que ellas mismas conozcan que tienen esa opción, critica Alejandra Hidalgo Rodríguez, investigadora de temas de género de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

“De hecho, si sales a la calle y preguntas, nadie sabe que eso existe. Ni las mismas trabajadoras, así de simple”.

El desinterés por reconocer su trabajo permea toda la estructura del Estado mexicano y no hay signos de un viraje. La principal muestra de esa indiferencia es el letargo en el que está el convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el Senado de la República, considera la académica.

El 1 de junio de 2011, México avaló ese documento, con el que se busca la igualdad para las trabajadoras domésticas y, desde entonces, el Senado de la República no lo ha ratificado.

“Está completamente parado, por más esfuerzo que se han hecho, sobre todo en el DF, que existe un movimiento de mujeres trabajadoras que sí ha estado presionando, pues a pesar de ello no ha funcionado. Con este convenio, primero se garantizaría que realizan un trabajo y se reconocería como tal”.

Hidalgo Rodríguez señala que se lucha por la visibilidad de estas mujeres, al mismo tiempo que otros pierden derechos, en una crisis del sistema laboral. A pesar de ello, aclara, su situación es más apremiante que la que enfrenta el grueso de trabajadores.

“Aquí tenemos un problema a nivel nacional, eso es indudable, pero también es un hecho que esas trabajadoras han sido relegadas todo el tiempo, en épocas de bonanza económica y también en épocas de vacas flacas”.

Las empleadas domésticas pueden acceder en México a un seguro social parcial, que no considera las condiciones en las que labora la mayoría. De cada 100, sólo siete trabajadoras residen en la vivienda de su patrón o están de planta. El resto trabaja un día o reparte su semana en varias casas.

“Ninguna ley lo contempla para facilitar que estas trabajadoras tengan acceso al seguro social porque una trabajadora puede tener un empleador cada día de la semana, y la ley no está viendo sus realidades”.

“Bajo estas condiciones, estas mujeres quedan a merced de la voluntad de su empleador, quien por ley no tiene ninguna obligación”.

PARA SABER
Actividad urbana

El trabajo doméstico remunerado en México es una actividad prácticamente urbana. Casi uno de cada dos trabajadores domésticos remunerados reside en localidades mayores a 100 mil habitantes.

TESTIMONIO
Trabajo por necesidad


De lunes a domingo tiene la misma rutina: desde las cuatro de la madrugada hasta que se oculta el Sol. Su propio hogar es su trabajo ¿Un día de descanso a la semana? Ni pensarlo. El único tiempo que tiene disponible para ella son un par de horas cada mañana que destina a dormir. Ni trabajar para su hermana es garantía de mejores condiciones laborales.

Teresa Mejía Romero no se ve eternamente como la cocinera de su hermana. “Sí pienso trabajar en otro lado más adelantito, porque sí es pesado, para dedicarle un poquito de más tiempo a mis niños”.

La joven de 32 años de edad recibe por jornada 250 pesos diarios. Comparte las labores domésticas con otra empleada que no es de la familia. Teresa reconoce que sí tiene una ventaja en el sueldo, pero aclaró que es porque tiene más obligaciones que la otra trabajadora, que se dedica a tender camas, barrer, trapear y sacudir.

Tere inicia cualquier día cuando el gallo ni ha cantado, porque su hermana vende miles de tamales. A ella le toca hacer las salsas del negocio y es responsable de la cocina de la casa. El esposo de Tere es también empleado en ese hogar.

Lo primero que huele en la mañana es el chile que guisa con jitomate y tomate. Sin que todavía haya salido el Sol hace el desayuno para que todos se puedan ir al local con algo en el estómago. Cuando la casa se queda vacía y se van su esposo y sus dos hijos se encierra en su cuarto y tiene apenas dos horas que aprovecha para recuperar sueño. “Me levanto otra vez. Vengo al mercado y compró lo que voy a hacer de comer, al regreso lavo los trastes donde almorzaron. Guiso mi comida…”.

Después de dar de comer y lavar otra vez los trastes, Tere atiende a sus hijos, mientras pone a cocer el jitomate, tomate y chiles de la salsa del día siguiente, que comienza con la misma rutina. “¿Por qué empecé a trabajar en esto? Por obligación, necesidad”. De sus 32 años de edad, 15 los ha dedicado a este empleo. Nunca se ha sentido discriminada, pero cree que es porque ha sido empleada de su hermana. “Me pagan bien”, refiere la joven, quien goza de una semana de vacaciones cada noviembre y, en todo el año, sólo tiene dos días libres: 25 y 31 de diciembre.

GUÍA
Seguro voluntario

— ¿Cuáles son los puntos importantes para la incorporación voluntaria al IMSS?


— Un pago anual de siete mil 531 pesos (cuota vigente durante 2014). En este caso el salario base de cotización (SBC) se calcula de acuerdo con el salario vigente en el Distrito Federal.

— ¿Qué impide la incorporación?

— No se podrá solicitar la Incorporación Voluntaria al Régimen Obligatorio si se presenta alguna enfermedad preexistente, como tumores malignos, diabetes mellitus, enfermedades por atesoramiento, enfermedades crónicas del hígado, insuficiencia renal crónica, valvulopatías cardíacas, insuficiencia cardíaca, secuelas de cardiopatía isquémica (arritmia, ángor o infarto del miocardio), enfermedad pulmonar obstructiva crónica con insuficiencia respiratoria y enfermedades sistémicas crónicas del tejido conectivo.

— ¿Y las adicciones, trastornos o VIH?

— Tampoco si se tienen adicciones como alcoholismo y otras toxicomanías, trastornos mentales como psicosis y demencias; enfermedades congénitas y síndrome de inmunodeficiencia adquirida o Virus de Inmunodeficiencia Adquirida Humana positivo (VIH).

— ¿Hay devoluciones?


— En ningún caso el IMSS hará la devolución total o parcial de los pagos realizados, por lo que se recomienda que toda la información que se proporcione sea veraz y completa, sobre todo la referente a enfermedades preexistentes.

— ¿A quiénes aplica el seguro voluntario?

— También aplica para trabajadores de industrias familiares, independientes, comerciantes en pequeño, artesanos o cualquier otro trabajador no asalariado.

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