Jalisco | Buscan solución a mediano plazo Indagarán destino de aportación monetaria Hace 10 años los comerciantes dieron 180 mil pesos al Ayuntamiento para su reubicación, la cual nunca se dio Por: EL INFORMADOR 22 de marzo de 2010 - 04:40 hs GUADALAJRA, JALISCO.- La regidora que preside la Comisión de Mercados y Centrales de Abasto del Ayuntamiento, Dulce Roberta García Campos, informó que trabajarán en un proyecto de reubicación de los comerciantes de flores de los alrededores del Mercado de Mezquitán, como una solución a mediano o largo plazo. De forma paralela, se investigará la forma en que procedieron administraciones anteriores con el primer proyecto de reubicación de hace 10 años, para el cual los comerciantes entregaron 180 mil pesos. El predio municipal que se había contemplado para este fin en Calzada Independencia y Periférico, explicó, fue destinado para el desarrollo Puerta Guadalajara. Confía en que la firma del convenio entre vecinos, comerciantes y autoridades de pie a un ordenamiento de las actividades, aunque la invasión de la vía pública no cambiaría con él “si no se cumple con lo que estipularon ellos y con lo que estuvieron de acuerdo, va Inspección y Vigilancia directamente a ejecutar y aplicar el reglamento al 100% para todos en general, para vecinos, como para comerciantes”. Conforme a las posturas de la Dirección de Inspección y Vigilancia y la Comisión de Mercados, la aplicación de la normatividad municipal no obedece a que el acuerdo tripartito resulte exitoso, paradójicamente, el acatamiento del reglamento depende de que el convenio fracase. Retomar la reubicación El comerciante Francisco Javier Pompa Nateras, con 28 años en la venta de flores, es uno de los principales liderazgos en el lugar. Atiende la entrevista sentado desde su escritorio, con amabilidad, aunque se le nota ocupado en su trabajo. Sus respuestas dejan claro tres ideas de relevancia: primero, hay comerciantes para los que es importante encontrar un equilibrio entre sus intereses con los de los vecinos para convivir en armonía; segundo, sus actividades requieren de la utilización de la vía pública ante la falta de espacio en sus locales, y tercero, la solución de fondo es la reubicación de los comerciantes. “Los mayoristas estamos en la mejor disposición de colaborar con los vecinos para evitar las molestias que les ocasionamos, tratar de evitarlas lo más que se pueda, pero sí creo que la reubicación es indispensable”, fueron sus palabras. –¿Es posible trabajar limitándose al interior de sus locales sin ocupar la vía pública? –Necesitamos en cierta manera la vía pública para sacar la flor, para despacharla, para cargar las camionetas, para descargar la mercancía; sí se ocupa (sic) un espacio más grande, que sería lo ideal, la reubicación”. Por ello, Pompa Nateras hizo un llamado al Ayuntamiento tapatío para que retome el proyecto de reubicación del mercado, que avanzó hasta el año 2000, cuando incluso se les había entregado un predio municipal en la confluencia de la Calzada Independencia y Periférico, y para lo cual los comerciantes hicieron una aportación monetaria para la pavimentación del mismo. Los cambios trienales fueron afectando el proyecto hasta que se dejó de lado. “Esperamos que esta administración nos apoye, ya que va iniciando, tenemos aparentemente mucho tiempo, pero estamos hablando de 33 meses que le resta y es lo que nos ha pasado antes, que nunca lo llevamos a cabo porque no empezamos desde un principio de la administración a hacer los trámites necesarios o las pláticas necesarias para tratar de lograr esto”. Seguir un poquito más el reglamento Ramón Araiza continúa la tradición en la labor que le heredaron sus padres, la cual conoció desde los ochos años y ahora, a los 46, sigue en ella. La regularización de la venta de flores para apegarla a la normatividad municipal sería, en su opinión, positiva para todos. “Ya tenemos más de 40 años aquí y somos ya muy reconocidos en todo el Estado de Jalisco y todos los municipios vecinos. Eso de meternos un poquito más al reglamento del Ayuntamiento estaría muy bien, porque nos ordenaríamos, habría un poquito más de orden en el mercado”, dijo. Actualmente se contabilizan 75 comerciantes en los alrededores del Mercado de Mezquitán, muchos más de los nueve que comenzaron con la venta de flores, entre ellos los padres de Araiza. “Antes nada más llegaban, comercializaban la flor y se iban, nomás teníamos tres días de venta; muchos empezaron a comprar propiedades y se empezaron a quedar,Ê y crecióÊpor la demanda”. La restricción de descarga de mercancía de 06:00 a 11:00 horas fue un avance, le parece, “para no molestar a los vecinos, porque antes lo hacíamos en la madrugada, ahora es mucho mejor, porque no molestamos a tercera personas”. Sin embargo, el lugar y sus condiciones no corresponden con la importancia que han adquirido en la distribución de flores, pues se han posicionado, señala Araiza, solamente después de la actividad del Distrito Federal y Tenancingo, en el Estado de México. “Definitivamente ya es obsoleto aquí, ya no cabemos, estamos creciendo hacia arriba, hacia los lados, y para transportar la flor se ocupan (sic) camiones, y efectivamente en una fiesta como la del 10 de Mayo que se avecina es un congestionamiento; ya no cabemos, pero nosotros como comerciantes nos acoplamos a lo que haya”. Cambalache del espacio público Otro comerciante entrevistado fue Jorge Pompa Guillén. Su local está cercano a la estación de Mezquitán del Tren Ligero, frente a una plazoleta que tiene un espacio para estacionar vehículos y otro más amplio para el paso de los peatones. La exhibición y venta de sus flores respeta los lugares de los automóviles, pero invade la zona que debiera ser para los caminantes. La justificación para la violación al reglamento tiene tintes antropológicos: “Los mexicanos tenemos una idiosincrasia”, señala Pompa Guillén, “si nos metemos nosotros (con las flores) nos podemos meter a la bodega tranquilamente, pero la gente no compra, tenemos raíces prehistóricas del tianguis, nos gusta ver la pin… mier… y nos piden que nos metamos, haz de cuenta que no se vende, éste es un producto perecedero, tiene muchas aristas este negocio”. La invasión a la vía pública es, en su argumento, un requisito indispensable para mantener al mercado cautivo de compradores; la obstrucción del espacio peatonal como una herramienta mercadológica que estimula el consumo en el mexicano: “No es de que por mi capricho quiera estar en la calle, o sea, a la gente le gusta aquíÊplacear, si ves aquí es un banquetón que no ocupa la vialidad, de hecho nunca se ha tapado, ni allá, donde sí pasan los carros”. Apropiarse del espacio público es también resultado de un trueque con la autoridad municipal, en lugar de tener el camión afuera del local para vender desde él mientras se aparenta que descarga, mejor lo estaciona al final del banquetón, pero exhibe las flores sobre el espacio peatonal. “Hasta en la calle estamos en orden, porque la estamos cambalacheando, porque podríamos tener el camión ahí (señala frente a su local), a mí que me cuesta tener el camión ahí y decir –sabes qué estoy descargando–, y descargo a la hora que quiera y me meto, pero van a estar llenos de camiones, y si te fijas ya todos se metieron, era la idea y que no hubiera tanto tapazón (sic)”. ¿Qué dicen los reglamentos? Reglamento para el Funcionamiento de Giros Comerciales, Industriales y de Prestación de Servicios de Guadalajara Artículo 14. De las obligaciones de los titulares de los giros. XII. Evitar aglomeraciones (amontonar, juntar cosas o personas, según la Real Academia Española) en la entrada principal del establecimiento que obstruyan la vialidad, el paso peatonal o que pongan en riesgo la seguridad de los usuarios o peatones. Artículo 15 1. Queda prohibido a los titulares de licencias o permisos: II. Hacer uso de la vía pública sin el permiso específico correspondiente. Artículo 109 1. Queda prohibido el comercio en espacios abiertos dentro de la periferia de mercados municipales, edificios públicos, estaciones de ferrocarriles, centrales de autobuses, hospitales, clínicas y otros similares a una distancia de menos 100 metros de los de tipo ambulante y semi-fijo y de 200 metros los fijos. Artículo 103 1. Todo tipo de puesto, implemento o armazón que se establezca sobre la vía pública o espacio abierto: III. No deberán entorpecer el tránsito ni obstruir la visibilidad de la calle, la vista o luz de las fincas inmediatas, ni obstruir el paso peatonal. Reglamento de la Administración Pública Municipal, artículo 122 Bis, sobre las obligaciones de la Dirección de Inspección y Vigilancia l. Aplicar en el ejercicio de sus funciones las leyes y dispositivos reglamentarios, así como los criterios jurídicos establecidos por el Ayuntamiento, el Presidente Municipal o el Síndico del Ayuntamiento. V. Ordenar y practicar la revisión en las vías públicas y lotes baldíos del municipio para verificar el cumplimiento de las disposiciones municipales. Temas Ayuntamiento de Guadalajara Municipios Comercio Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones