Internacional | Crisis política en Egipto Washington tolera a Hosni Mubarak El Gobierno se reúne con opositores y promete reformas a la Constitución Por: EL INFORMADOR 7 de febrero de 2011 - 03:16 hs WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (07/FEB/2011).- El discurso estadounidense con respecto a Egipto cambió. La secretaria de Estado Hillary Clinton admitió ayer que el presidente egipcio Hosni Mubarak puede permanecer más tiempo en el poder de lo que la oposición desea, para garantizar la celebración de elecciones en septiembre. Mubarak prometió no presentarse a los comicios presidenciales de septiembre tras las manifestaciones de unas 200 mil personas que piden su dimisión, pero los inconformes exigen que abandone el poder inmediatamente, al tiempo que algunas fuentes aseguran que Estados Unidos está negociando su salida. Incluso el propio presidente Barack Obama dijo el martes pasado que Mubarak debe empezar la transición hacia un nuevo Gobierno y aseguró que escucha las voces de los manifestantes. “La transición debe ser significativa, debe ser pacífica y debe comenzar ya”. Pero ayer Clinton y el propio Obama matizaron. La secretaría de Estado, afirmó que el cambio de Gobierno “debe decidirlo el pueblo egipcio”. En tanto, Barack manifestó su deseo de que una transición “ordenada” y “significativa” dé paso a un “Gobierno representativo”. Interrogado sobre si los Hermanos Musulmanes (ver perfiles) representan una “amenaza”, Obama respondió: “Creo que son una de las facciones en Egipto. No tienen el apoyo de la mayoría de los egipcios, pero están bien organizados. Tienen algunos aspectos antiestadounidenses, es evidente”. Dicho movimiento, acompañado de otros partidos opositores, se reunió ayer con el vicepresidente egipcio Omar Suleimán para intentar superar la crisis política. Por parte de los Hermanos Musulmanes asistieron sus dirigentes Saad Katatni y Mohamed Mursi; los presidentes del partido opositor Wafd (liberal), Said al Badawi, y del Tamagu (izquierdista), Rifat Said, así como el recién nombrado secretario general del gobernante Partido Nacional Democrático (PND), Hosam Badrawi. “La reunión de hoy (ayer) fue sólo un primer paso para examinar al régimen y ver si realmente tiene buenas intenciones”, afirmó Katatni. El Gobierno reconoció como “legítimas” las demandas de los miles de egipcios y se comprometió a negociar reformas constitucionales y a poner fin a la Ley de Emergencia, en vigor desde 1981. En un comunicado difundido tras la reunión, el Gobierno egipcio especificó que se modificarán los artículos 76 y 77 de la Carta Magna, que estipulan los requisitos para ser candidato presidencial y el número de mandatos a los que puede optar el jefe de Estado. El cónclave dejó una imagen sin precedentes en la historia reciente de Egipto: en la cabecera de una mesa ovalada, bajo un gran retrato del presidente Hosni Mubarak, se situó Suleimán, y a sus lados los representantes de las principales fuerzas opositoras, incluido Katatni. La oposición le pidió a Suleimán asumir de inmediato los poderes del presidente Mubarak, pero se negó. “Le hemos pedido que el presidente delegue sus poderes al vicepresidente, de conformidad con las prerrogativas que le otorga el Artículo 139 (de la Constitución), pero lo rechazó”, declaró un responsable de un partido de oposición, quien pidió el anonimato. Egipto suma ya 13 días consecutivos de manifestaciones en las principales ciudades del país, que exigen la salida de Hosni Mubarak, que tiene casi 30 años en el poder. Desde el 25 de enero ha habido 300 muertos y cinco mil heridos por las protestas; tan solo el viernes pasado 38 personas murieron y al menos hubo mil 900 heridos, entre ellos 500 policías. Doce de las muertes ocurrieron en El Cairo, una en Guiza, tres en Puerto Said, ocho en Alejandría, 12 en Suez y dos en Mansoura. PERFILESCuatro actores clave Hermanos musulmanes Están en primera línea en las barricadas y en las manifestaciones contra el presidente Hosni Mubarak. Occidente los teme, pero se muestra más pragmáticos de lo que parecen: son los Hermanos Musulmanes, que quieren un papel esencial en el cambio en Egipto. En la Plaza Tahrir, en el Centro de la capital egipcia, los Hermanos Musulmanes distribuyen víveres, cuidan a los heridos y están en las barricadas para defenderla de los partidarios de Mubarak. Además se mezclan con los opositores laicos, izquierdistas y jóvenes que utilizan las redes sociales en internet. Desde hace más de un año eligieron como líder máximo a Mohamed Badie, un veterinario de 67 años, que subraya que estar dispuesto a negociar con el régimen una transición a la democracia, una vez que dimita Mubarak. Ejército egipcio Las Fuerzas Armadas de Egipto comandadas por Hassan Al Rawini son a fin de cuentas la única instancia con capacidad para decirle al presidente Hosni Mubarak que ha llegado el momento de dejar el poder. La institución más poderosa y hermética de Egipto no ha dado señal de si retirará su apoyo al ex comandante de la Fuerza Aérea, de 82 años, y accederá a la demanda de los manifestantes de que el gobernante dimita después de tres décadas de régimen autocrático. Si las Fuerzas Armadas solicitan la dimisión a Mubarak para que evite la continuación de la violencia, podría favorecer el advenimiento del primer presidente civil, pero también supondría el principio del fin del control que han tenido del poder desde el derrocamiento de la monarquía de Egipto en un golpe de Estado en 1952. Gamal Mubarak Hace sólo 15 días lo consideraban el sucesor de su padre al frente de Egipto. Sin embargo, Gamal Mubarak aparece hoy en plena desgracia a raíz de la sublevación popular y de la toma de control del régimen por los militares. La reorganización anunciada el sábado de la cúpula del Partido Nacional Demócrata (PND) confirmó que el hijo menor del presidente Hosni Mubarak y sus aliados políticos han sido apartados del poder. El nuevo dirigente del PND es Hosam Badrawi, nombrado secretario general y presidente del comité político. Badrawi, profesor de medicina, parece estar en mejores condiciones de llevar a cabo una apertura hacia la oposición que Gamal Mubarak y sus aliados. No obstante, el presidente del PND sigue siendo Hosni Mubarak. Israel Jerusalén se vanagloria de ser la única democracia de Medio Oriente y nunca deja pasar una ocasión de denunciar la ausencia de normas democráticas en sus vecinos árabes, pero la rebelión popular contra el régimen de Egipto no les simpatiza. En un inicio, los líderes guardaron un silencio prudente antes de alertar de forma unánime de los riesgos de “inestabilidad” regional. “Hay dos visiones (...) la del mundo libre y la del mundo radical. ¿Cuál ganará en Egipto? La respuesta es crucial para su futuro y de la región”, subrayó el primer ministro Benjamin Netanyahu en un discurso en el Parlamento. En tanto, el premio Nobel de la Paz, Shimon Peres, dijo: “Si, tras las elecciones, tenemos una dictadura religiosa extremista, ¿para qué sirven esas elecciones democráticas?” Temas África Estados Unidos Egipto Lee También Trump se reunirá con Putin para negociar fin de la guerra en Ucrania Trump construirá un arco del triunfo en Washington Ascienden a 70 los muertos por las lluvias de los últimos días Consulado de EU en Tijuana emite alerta a sus ciudadanos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones