Internacional | El ''rais'' cede el poder a su ministro de Defensa, un militar renuente al cambio Sin Mubarak, Egipto inicia una nueva etapa El ''rais'' cede el poder a su ministro de Defensa, un militar de 75 años renuente al cambio Por: EL INFORMADOR 12 de febrero de 2011 - 02:54 hs EL CAIRO, EGIPTO (12/FEB/2011).- Una furiosa oleada de protestas finalmente derrocó al presidente egipcio Hosni Mubarak, después de 30 años en el poder, lo que desató festejos en las calles y envió una señal de alerta a los líderes autoritarios del mundo árabe y de otros países. Mubarak, el segundo líder árabe en ser derrocado por una revuelta popular en un mes, entregó el poder a las Fuerzas Armadas tras 18 días de inéditas protestas contra la pobreza, la corrupción y la represión, en los que su apoyo militar se evaporó. El vicepresidente Omar Suleimán dijo que un consejo militar se hará cargo de la nación árabe más poblada. Para septiembre fueron prometidas elecciones presidenciales libres. El “rais” (presidente en árabe) había partido con toda su familia a Sharm el Sheij, ciudad balnearia a orillas del Mar Rojo, antes de que se anunciase su dimisión. Los egipcios celebraban eufóricos en un ambiente de carnaval en las calles, y la gente se abrazaba en la Plaza Tahrir (Liberación) de El Cairo, el principal foco de las protestas. Otros simplemente lloraban de alegría. Sin embargo, hay dudas sobre hasta qué punto el Ejército, comandado por el mariscal Mohamed Hussein Tantawi, el veterano ministro de Defensa de Mubarak, está dispuesto a instaurar una democracia, especialmente porque el proscrito partido de los Hermanos Musulmanes es una de las fuerzas mejor organizadas. Funcionarios estadounidenses familiarizados con el Ejército egipcio, patrocinado por Washington, dicen que Tantawi, de 75 años, siempre se ha resistido al cambio. En un comunicado, el consejo militar indicó que tomaría medidas para abrir una fase interina y que espera cumplir con las esperanzas del pueblo. “Éste es el mejor día de mi vida”, dijo el activista de la oposición y ganador del Premio Nobel de la Paz, Mohamed ElBaradei, quien dio la bienvenida a un periodo de transición de poder compartido entre los militares y el pueblo, y agregó que no tenía en mente presentarse como candidato a presidente. Los egipcios ondeaban banderas, arrojaban fuegos artificiales y tocaban tambores para celebrar este nuevo capítulo en la historia moderna de su país. Los mensajes de texto de felicitación saturaron las redes de teléfonos móviles, mientras las personas de a pie festejaban la victoria del poder popular. En la Plaza Tahrir de El Cairo, un orador hizo el anuncio, donde cientos de miles rompieron en lágrimas, celebraron y se abrazaron unos a otros cantando: “El pueblo ha derrocado al régimen”. Otros gritaban: “Allahu Akbar” (Dios es grande). Occidente, complacido “Estoy confiado de que los egipcios podrán encontrar respuestas de manera pacífica, constructiva y con el espíritu de unidad que ha definido las últimas semanas”, dijo el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama. La Casa Blanca consideró que el Ejército egipcio deberá ahora hacer una revisión de la Constitución y levantar la Ley de Emergencia. Para el primer ministro británico, David Cameron, el cambio fue una preciosa oportunidad. Y la canciller alemana, Angela Merkel, declaró que compartía la alegría del pueblo egipcio. Israel, país con el que Egipto firmó el primer tratado de paz árabe en 1979, dijo que esperaba que las relaciones siguieran siendo pacíficas. Una disputa cada vez más enconada había elevado temores de violencia en el país, un aliado clave de Estados Unidos en una región rica en petróleo donde la posibilidad de que el desorden se contagie a otros estados sacude a Occidente. Washington ha pedido una rápida transición democrática para restaurar la estabilidad en Egipto, un inusual Estado árabe que no es hostil hacia Israel, es el guardián del Canal de Suez que une Europa con Asia, y constituye una importante fuerza contra el Islam militante en la región. El canal de televisión Al Arabiya indicó que un comunicado del Ejército anunciaría el despido del gabinete, la suspensión de ambas cámaras del Parlamento y que el jefe de la Corte constitucional gobernará junto con el consejo militar. El Gobierno mexicano hizo votos por el pronto restablecimiento de la vida institucional en Egipto, a través de un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Confió en que a la brevedad se establezca un diálogo serio e incluyente que permita encauzar las aspiraciones de la población, así como realizar las reformas prometidas y recobrar la vida institucional. No obstante, el Gobierno de México expresa su pesar por la pérdida de vidas humanas durante las manifestaciones y transmite sus condolencias a los familiares de las víctimas. CRONOLOGÍA25 DE ENERO El primer día de protestas fue bautizado como el “Día de la ira”. Manifestantes protestaron en diversas ciudades del país en una concentración convocada en internet. 28 DE ENERO El “Viernes de la ira y la libertad” deja medio centenar de muertos, producto de los enfrentamientos entre manifestantes y policías. 30 DE ENERO Las autoridades restringen el trabajo de la prensa y cierran las oficinas de la televisora Al Jazeera. 1 DE FEBRERO Se celebra una huelga general en la que participan cientos de miles de egipcios piden en la plaza Tahrir. Mubarak anuncia que no se presentará a las próximas elecciones, pero que dirigirá la transición. 2 DE FEBRERO Enfrentamiento entre partidarios y detractores de Mubarak causan dos muertos en la plaza Tahrir de El Cairo. 3 DE FEBRERO Continúan los enfrentamientos en El Cairo. Mueren al menos ocho personas y 15 quedan heridos por disparos de desconocidos contra opositores a Mubarak. 9 DE FEBRERO Al menos cuatro civiles mueren. Según la ONU, el número de fallecidos asciende a más de 300. 10 DE FEBRERO El presidente Hosni Mubarak se resiste a dejar el Gobierno. 11 DE FEBRERO Egipcios que exigían la salida del mandatario estallan en alegría en El Cairo, por el fin del régimen que gobernó el país por más de tres décadas. ¿Por qué es importante La Nación?Economía Egipto tiene relevancia debido a su crecimiento y desarrollo financiero en los últimos años. Las tasas de avance económico han rondado 5-6% anuales lo que lo convierte en uno de los estados que genera riquezas con mayor celeridad, a la par de Sudáfrica y Nigeria. Dicha fortaleza económica ha provocado que se constituya en el corazón financiero del Norte de África. Política Egipto se ha constituido en uno de los “estabilizadores” desde que George W. Bush dibujó lo que dio a llamar el Medio Oriente Ampliado, la zona que va desde Marruecos hasta Afganistán. El papel de la nación de los faraones ha permitido ciertos logros en la relación de los países árabes con Israel, un conducto muy importante de intervención en esta región de los Estados Unidos y un amortiguador ante la posibilidad de que movimientos islamitas radicales tomen el poder. Social Egipto es uno de los dos países de base islámica que puede ser considerado secular. El papel del Ejército ha sido fundamental en asegurar que el clero y los movimientos radicales se alejen de las estructuras de Gobierno. Eso le ha permitido tener un sistema autoritario que Occidente respeta y respalda, pero al mismo tiempo ha perdido interlocución con algunos países islámicos más radicales como Siria, que no ven en Egipto un portavoz legítimo. Geopolítica Egipto está posicionado estratégicamente en el Norte de África, colindante con la ardiente Franja de Gaza en Palestina. El Canal de Suez permite hacer conexiones esenciales para vida comercial y económica del Mediterráneo, ya que Suez une al antiguo Mare Nostrum con el Mar Rojo y el Océano Índico. Por otro lado, Egipto posee frontera con naciones turbulentas que se encuentran en el ojo de las preocupaciones internacionales: Sudán, Libia y a unas millas de Chipre. ENTREVISTAMovimiento al estilo de Mahatma Gandhi Egipto se vio realmente como un país libre en 1952 y desde entonces sólo ha tenido tres presidentes. El más reciente, Hosni Mubarak, dejó el cargo ayer luego del hartazgo de la población por regímenes autoritarios identificados con corrupción, despotismo y abusos. Los egipcios recurrieron al “poder blando” para presionar su salida. Para el académico José de Jesús López Almejo, del departamento de Estudios Internacionales de la Universidad de Guadalajara (UdeG), esta revolución retoma el modus operandi de Mahatma Gandhi, quien llevara a la India a su independencia en 1947. “Esta oleada de democratización árabe, más que dar golpes de Estado violentos, recurre al ‘poder blando’, a la resistencia pacífica a través de los boicots, de la parálisis económica y de protestas masivas”, dice López Almejo. En 2011 se dieron las condiciones necesarias para que el pueblo egipcio, protestara y lograra la salida de Mubarak. Antes hubiera sido imposible porque, a decir del académico, los poderes fácticos del mundo no lo hubieran permitido. “Anteriormente (George W.) Bush gobernaba Estados Unidos, quien es de ultraderecha y apoyaba regímenes autoritarios; con Barack Obama el discurso cambió, y por ende el de los organismos internacionales y la comunidad internacional en general, así que hubo margen de maniobra para apoyar estos movimientos locales”. Otro factor importante fue la unión de la oposición, “entendieron la frase el pueblo unido jamás será vencido”, y se dieron cuenta que es real si se lleva a la práctica, alude López Almejo, pues durante años Mubarak hizo bien su labor de dividir y hasta enfrentar a la oposición para que él no fuera su blanco. Los procesos y cambios no se dan de manera automática y los efectos no son visibles a corto plazo. Al lograr que Hosni Mubarak dejara la presidencia, los egipcios cumplen un primer objetivo, pero la democracia llegaría de forma paulatina. “El segundo objetivo es que el Ejército, que quedó al mando, tiene que revocar formalmente el mando de Mubarak: disolver las cámaras parlamentarias y posteriormente dejar el poder en manos de la Corte Constitucional, que es la instancia legal que da fe de manera judicial a los procesos y los cambios políticos”. Lo siguiente, continúa el académico, es que convoquen a elecciones en un tiempo considerable y que las fuerzas de oposición, así como trabajaron coordinada y pacientemente para derrocar al presidente, logren acuerdos para institucionalizar este proceso que los lleve a decidir quién va ser su próximo Gobierno. “Creo que sí se va a lograr la democratización, pero de manera paulatina, aunque estamos en un momento delicado para anticiparnos”. Tras la salida de Mubarak, se piensa que Mohamed ElBaradei pudiera llegar a la presidencia. ElBaradei ha sido hasta ahora el líder de la oposición, fue director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y se le reconoce por sus enfrentamientos con Bush hace ocho años cuando anunció la invasión a Iraq por armas de destrucción masiva (ADM), supuesto que ElBaradei desmintió públicamente. Además, se le tiene como una persona recta, fuerte, culta, amante de su país y ahora orquestador. Sin embargo, de acuerdo con el especialista de la UdeG, lo que se espera en Egipto es que haya un consejo, que apoyado por la Corte Constitucional, va a determinar cuáles van a ser las reglas del juego, “sería aventurado decir que él (ElBaradei) va asumir automáticamente la presidencia”. Otras naciones deben preocuparse En Túnez comenzó, y la oleada siguió en Egipto. “Deben estar muy preocupados, en primer, lugar los árabes de Arabia Saudita y las trece monarquías; en segundo lugar Jordania, porque son reyes y príncipes que han prolongado su liderazgo por décadas. En Jordania deben estar trabajando en reformas políticas que den más libertad a las personas para no tenerlos en esta olla de presión que puede estallar en cualquier momento”, dice el académico de la UdeG. En el caso de los países de África del Norte, de origen árabe, como Marruecos, Argelia y Libia, también han de estar inquietos. “Las medidas que pueden tomar son dos: endurecen sus medidas para evitar que la población logre las condiciones que tuvieron los egipcios para comunicarse y orquestar esta oposición, o relajan las medidas y les den más expresión para que la población no se vea en la necesidad de derrocar a sus gobiernos”, remata López Almejo. TELÓN DE FONDOEl país que no conoce la democracia El denominado “Gobierno del pueblo” no ha aparecido jamás en las viejas tierras egipcias, tras más de media centuria de un pueblo atado a dictadores y autócratas que han decidido mantenerse en el poder durante décadas sin permitir la posibilidad de que exista la mínima competencia electoral. De la misma manera que las demás naciones que conforman el Norte de África, Egipto sufrió en carne propia la colonización inglesa que por más de un siglo (1822-1922) controló el territorio de los faraones. Sin embargo, la hegemonía de Reino Unido sobre ciertas zonas, como el Canal de Suez no terminó sino hasta 1949. Desde sus primeros pasos como nación independiente, Egipto se consolidó como una monarquía con rasgos nacionalistas y abiertamente pro occidental. Tres décadas después de la Constitución de la autonomía egipcia, la monarquía fue destronada por un general que se convertiría en uno de los íconos históricos más relevantes para la nación norafricana: Gamal Abdel Nasser. A partir de 1952, la historia egipcia dio un vuelco radical. Por un lado, Nasser abrazó el socialismo y vinculó a su nación con la Unión Soviética en los momentos álgidos de la Guerra Fría. Sin embargo, la doctrina social defendida por el líder egipcio tenía una mezcla de nacionalismo y panarabismo, es decir, creía que todos los países árabes debían de avanzar hacia una comunidad de naciones unidas. En 1956, la nacionalización del estratégico Canal de Suez que conecta el Mar Rojo y el Océano Índico con el Mar Mediterráneo, ordenada por Nasser, enfureció a Francia, Reino Unido e Israel que atacaron a Egipto, aunque las gestiones de paz encabezadas por Estados Unidos lograron un alto al fuego. Ante el fallecimiento de Nasser en 1970, toma el poder Anwar el-Sadat quien gobernó Egipto hasta 1981 a base de mano dura y respaldada en un proceso de modernización, así como, desarrollo económico acelerado. Sin embargo, su abierto secularismo y su relación con Israel y Estados Unidos vista como “colaboracionista”, hizo que grupos ligados a la Hermandad Musulmana lo asesinaran mediante una infiltración en el Ejército. Desde aquel lejano año de 1980, el país ha rodado tras los designios de Hosni Mubarak. El gobernante quien se aferraba al poder tras décadas de dominio absoluto, fue respaldado por los gobiernos occidentales, debido a su capacidad para estabilizar un país. Temas África Egipto Manifestaciones en el mundo Lee También Trump viajará a Egipto para la firma entre Israel y Hamás Sociales: El Informador inicia una nueva etapa con la moderna imprenta "Doña Stella" Egipto clasifica al Mundial 2026 con doblete de Mohamed Salah Lo peor es que Claudia también tiene sus dudas Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones