Internacional | Benedicto pronunció la homilía bajo estrictas medidas de seguridad Necesita la humanidad 'humildad auténtica': Benedicto XVI La indiferencia y presunción son conductas que 'hacen que sus corazones estén cerrados e insensibles a la novedad de Dios,' declaró Por: NTX 6 de enero de 2010 - 06:28 hs CIUDAD DEL VATICANO.- Los indiferentes ante Dios tienen 'demasiada seguridad en sí mismos' y 'la presunción de conocer perfectamente la realidad', mientras lo que se requiere es una 'humildad auténtica', dijo hoy el Papa Benedicto XVI. Durante la misa de la Epifanía, celebrada en la Basílica de San Pedro, el Pontífice advirtió que esa indiferencia y presunción son conductas que 'hacen que sus corazones estén cerrados e insensibles a la novedad de Dios'. 'Muchos están seguros de la idea que se han hecho del mundo y no se dejan convencer en su yo íntimo por la aventura de Dios que los quiere encontrar', agregó. El Papa encabezó la procesión que recorrió la nave de la basílica hasta llegar al altar, donde pronunció la homilía bajo estrictas medidas de seguridad, luego que en la misa de Nochebuena fue tirado al suelo por una mujer con problemas mentales. Recordó que, como lo dice el Evangelio, los Reyes Magos fueron a adorar a Jesucristo no como potentes, sino en calidad de 'personajes desconocidos' para la mayoría de los habitantes de Belén. 'Llegan a Belén no los potentes y los reyes de la tierra, sino algunos Magos, personajes desconocidos, incluso vistos con sospecha que no merecen especial atención", dijo Benedicto XVI. "Muchos vieron la estrella, pero sólo pocos han comprendido el mensaje", añadió. Señaló que los regalos llevados por los Magos a la gruta de Belén constituyen "un acto de justicia", de sumisión a Dios y el reconocimiento de una persona como Dios y rey. Insistió en que 'la presunción de haber formulado un juicio definitivo sobre las cosas insensibiliza a los corazones ante la novedad de Dios'. 'Lo que hace falta es una humildad auténtica, que sepa someterse a lo que es verdaderamente importante', declaró. Pese al refuerzo de las medidas de seguridad, el pontífice se acercó a la muchedumbre, estrechó las manos de los fieles y acarició las cabezas de los niños. Temas Europa Ciudad del Vaticano Papa Benedicto Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones