Sábado, 11 de Octubre 2025
Internacional | Forman una cadena humana de 400 kilómetros

Los catalanes renuevan sueño de independencia

Miles de personas piden al Gobierno español que organice un referéndum sobre la autodeterminación de la región

Por: EL INFORMADOR

BARCELONA, ESPAÑA (12/SEP/2013).- Miles de personas participaron en la “Vía Catalana hacia la Independencia”, realizada desde la frontera con Francia hasta el sur de la provincia de Tarragona, con motivo de la fiesta nacional de Cataluña, España.

La cadena humana de 400 kilómetros recorrió Cataluña de norte a sur, en una nueva demostración  de fuerza de los independentistas para pedir al Gobierno español la  organización de un referéndum sobre la autodeterminación de la región.

En recuerdo al 11 de septiembre de 1714, año en que tras la Guerra de Sucesión española, las tropas franco-castellanas tomaron Barcelona, acabando con la autonomía catalana, los participantes de la cadena unieron sus manos a las 17:14 horas.

Un grito de “¡independencia!” se elevó al mismo tiempo que se dieron la  mano los participantes en la cadena, muchos de ellos envueltos en “esteladas”,  la bandera independentista a rayas amarillas y rojas con la estrella blanca  sobre triángulo azul en un lado.

Otros vestían una camiseta amarilla con la inscripción “Vía Catalana hacia  la Independencia”, como es el caso de Mercé Juan Rodríguez, una educadora  social de 54 años, que aseguró, en catalán e inglés, estar “un metro más cerca  de la libertad”.

“A pesar de los intentos del Gobierno de ir contra la voluntad del pueblo,  queremos demostrar que vamos a conseguir independencia de manera pacífica”,  afirma Albert García, un médico de 60 años, que ondea una estelada.

Mientras en Cataluña se unía la cadena, en Madrid un acto por el día de Cataluña en un centro cultural catalán se vio interrumpido por un grupo de ultraderechistas que, mostrando banderas españolas y al grito de “Cataluña es España”, rompieron mobiliario y se encararon con algunos de los asistentes al acto antes de marcharse.

Para los organizadores de la cadena, el objetivo es claro: presionar al presidente regional, el nacionalista Artur Mas, para que organice como prometió un referéndum de autodeterminación en 2014, exigencia que comparten con ERC, la segunda fuerza política de la región.

Con información de AFP/Notimex

ANÁLISIS
¿Hay punto medio?

Enrique Toussaint
, PERIODISTA

El modelo autonómico español se agotó. Nadie tiene duda de que ese encuadre constitucional aseguró una transición exitosa en la España posfranquista. Sin embargo, lo que ayer dio frutos, hoy en día puede no ser suficiente. España necesita un nuevo modelo que reconozca su composición plurinacional no como un lastre, sino como una riqueza cultural. Un encuadre donde se reconozca la excepcionalidad gallega, vasca y catalana, con un ambicioso proyecto descentralizador. Ahí está el caso canadiense, que a través de la autonomía y la descentralización, ha calmado los ímpetus nacionalistas de Québec. Sin embargo, a diferencia de la canadiense, en España sobrevive un sentimiento centralista que no ve con buenos ojos que el país ibérico se convierta en un Estado plurinacional.

La Diada, o fiesta nacional catalana, recuerda la caída de Barcelona ante las tropas borbónicas el 11 de septiembre de 1714. Para el nacionalismo catalán, la Diada es el día donde perdió la soberanía el pueblo catalán (una conquista). Y aunque en España y Cataluña se defienden dos interpretaciones distintas de la historia, es innegable que el sentimiento nacionalista ha crecido en Cataluña. Actualmente, en el parlament, 66% de los diputados se definen como nacionalistas, incluso independentistas, y hasta 80% está a favor de que los catalanes definan en una consulta su futuro.

La consulta fue la “zanahoria” que ofreció el actual president de la Generalitat, Artur Mas, a los electores en noviembre pasado (consulta ilegal según La Moncloa). Y aunque no obtuvo una mayoría absoluta, lo que lo obligó a pactar con Esquerra Republicana de Cataluña (de izquierda e independentista), se comprometió a realizar la consulta en la legislatura. Poniendo en un principio como fecha inicial 2014. Sin embargo, a pesar de la manifestación de apoyo a la consulta que significó la Vía Catalana, Artur Mas se niega a poner fecha a la consulta. Esquerra Republicana, su aliado en la legislatura, ya ofreció aprobar los presupuestos autonómicos y colaborar en la agenda de Convergència i Unió (CiU), si Artur Mas pone una fecha concreta para el referéndum.

Por el otro lado, La Moncloa ha despertado de su letargo. Tras meses de descalificar al órdago soberanista de Mas, han trascendido reuniones entre Mariano Rajoy y Artur Mas. No se sabe el contenido, sin embargo, las cartas están sobre la mesa: Mas necesita recursos ante su alto déficit; Rajoy quiere que Mas se olvide de la consulta.

Así, Mas está entre “la espada y la pared”. Entre la necesidad de salir de la crisis de las finanzas públicas con apoyos del Gobierno Central y voces de Esquerra Republicana o de la Asamblea Nacional Catalana (organización ciudadana pro-independentista), que exigen certezas sobre la consulta. Entre las ambiciones independentistas y el centralismo, ¿Mas y Rajoy encontrarán algún punto intermedio? Ahí tienen a Canadá como ejemplo.

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