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Internacional | A sus 31 años recita mantras y hace rituales que califican de ‘increíbles y poderosos’

Ida Resi, la alta sacerdotisa de Bali que purifica el alma

A sus 31 años recita mantras y hace rituales que la gente califica de ‘increíbles y poderosos’
Resi indica que la purificación con agua es como tomar una ducha con la que se limpia el cuerpo y al mismo tiempo el alma. EFE / A. González

Resi indica que la purificación con agua es como tomar una ducha con la que se limpia el cuerpo y al mismo tiempo el alma. EFE / A. González

DEMULIH, INDONESIA (15/ABR/2017).- En Demulih, un pequeño pueblo balinés del interior, un grupo de devotos esperan entusiasmados en un templo hindú la llegada de Ida Resi Alit, la alta sacerdotisa más joven de la isla indonesia de Bali que se encarga de la ablución.

Una veintena de mujeres, la mayoría ataviadas con una suerte de falda conocida como sarong y una kebaya -camisa tradicional javanesa-, y un hombre meditan antes de que el agua se lleve las malas energías, los pensamientos negativos, los problemas del pasado y deje espacio para lo nuevo.

Ida Resi, de 31 años, echa agua por encima a los visitantes con un recipiente de metal mientras recita mantras y les da instrucciones como: "Deja salir lo que tengas dentro, tus emociones. Exprésate. Respira".

No todos reaccionan igual: algunos se muestran conmocionados, agitan su cuerpo de forma violenta, gritan o lloran.

Thomas, un lituano de 26 años, ha vuelto para repetir un ritual que califica como increíble y poderoso, aunque explica, con ojos llorosos, no haberlo "sentido tanto" esta vez porque "tenía muchas cosas en la cabeza y no estaba presente".

La ecuatoriana Carolina, de viaje en el Sudeste Asiático, ha vivido una "experiencia especial en la que sintió una paz inmensa", y agrega que la voz y energía de la alta sacerdotisa le transmitieron "mucho amor".

"Melukat es una bendición tradicional que se da en Bali. La purificación con agua es como tomar una ducha con la que limpiamos el cuerpo y, al mismo tiempo, el interior, el alma", explica a Efe Ida Resi en su templo.

"Realizo esta ceremonia todos los días y suelen venir grupos de entre 20 y 50 personas", añade quien hace diez años fue nombrada alta sacerdotisa por la organización hindú balinesa Parisada Hindu Dharma Indonesia (PHDI).

No cobra, le dan donaciones. No hay una cantidad fija, cada uno ofrece lo que quiere, unos 100.000 rupias (unos ocho euros), otros más, otros menos.

Su fama - ha sido invitada a eventos como el World Economic Forum on East Asia 2015 o el Festival New Earth 2017, celebrados en Yakarta y Bali respectivamente- no se debe a la exclusividad de su liturgia, ya que esta se practica a lo largo de toda la isla, sino a la peculiaridad de su caso.

"El puesto de pedanta (alto sacerdote, en balinés) lo ocupan los hombres y sus esposas se convierten de forma automática en altas sacerdotisas. Es muy raro que ese puesto lo ocupe una mujer no casada", como es el caso de Ida Resi, detalla a Efe la ingeniera griega Maria Kellis, doctorada en misticismo y curación espiritual, que escribe un libro sobre la vida de esta mujer.

Ida Resi, tras graduarse, probó a encontrar trabajo en las islas Bintan, uno de los destinos vacacionales de la rica Singapur, pero no tuvo suerte y regresó a Bali con una depresión.

Su abuelo, el mangku (sacerdote) del pueblo, la inició en la meditación y el yoga.

"Un día tuve una experiencia cercana a la muerte y, después, podía recitar mantras sin haberlos estudiado jamás, salían de mi interior", espeta Ida Resi, "algo que llamó la atención de los altos sacerdotes".

Fue nombrada alta sacerdotisa, siendo soltera, el 14 de marzo de 2007, al día siguiente de cumplir 21 años, y se convirtió en la más joven en ostentar un cargo que, normalmente, "un nabe (maestro) otorga a un estudiante cuanto tienen 60 o 70 años".

Según Kellis, es un modelo a seguir para el resto de mujeres que habitan Bali, muy controladas y oprimidas por una sociedad patriarcal: "Sirve para cambiar la sociedad desde dentro".

La alta sacerdotisa más joven de Bali, que no se muestra afectada por la fama entre el turismo ni interesada por el dinero, afirma que su misión es crear un ashram (centro de meditación) en el que pueda compartir su sabiduría con todo el mundo.

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