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Miércoles, 26 de Septiembre 2018
Internacional | En una primera reacción, la embajada mexicana en Estados Unidos expresó su preocupación por el anuncio.

Falla Suprema Corte contra mexicanos condenados a muerte en Texas

La CIJ ordenó a Estados Unidos, en un fallo en marzo de 2004, la revisión de 51 casos de mexicanos en pena de muerte

Por: EL INFORMADOR

Washington.- La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos determinó hoy que Texas no está obligado a revisar los procesos de mexicanos condenados a muerte, como ordenó el presidente George W. Bush tras el fallo de un tribunal internacional.  
El máximo tribunal judicial estadunidense decidió que, en el caso del mexicano José Ernesto Medellín y de otros detenidos condenados a muerte, el estado de Texas no está forzado a revisar su sentencia, como lo dispuso la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya.  
En una primera reacción, la embajada mexicana en Estados Unidos expresó su preocupación por el anuncio de la Suprema Corte.  
'El gobierno mexicano está revisando el contenido del fallo y emitirá una respuesta oficial en las próximas horas', reaccionó el portavoz de la embajada de México en Washington, Ricardo Alday.  
La CIJ ordenó a Estados Unidos, en un fallo en marzo de 2004, la revisión de 51 casos de mexicanos en pena de muerte, incluyendo a Medellín, al determinar que en su detención se habían violado sus derechos a la asistencia consular bajo la Convención de Viena de 1963.  
La decisión de la corte ampara a Texas para no acatar el fallo de la CIJ y para no apegarse tampoco a la orden para su cumplimiento por parte del presidente Bush.  
Ante el fallo de la corte internacional, Bush solicitó en febrero de 2005 a los gobiernos de las entidades estadunidenses con mexicanos en pena de muerte, celebrar audiencias para revisar cada uno de los 51 casos cubiertos por el fallo.  
Texas y otros estados se opusieron a dicha revisión, al argumentar que la petición de Bush "excede los límites constitucionales de la autoridad federal".  
Luego, la Corte de Apelaciones Criminales de Texas fallo a favor de las autoridades estatales y emitió un dictamen para invalidar la petición del presidente.  
Los abogados de Medellín apelaron entonces ante la Suprema Corte de Justicia.  
Aunque la decisión de la Suprema Corte responde a un caso especifico en Texas, pudiera significar que las entidades estadunidenses no están obligadas a acatar el fallo de la CIJ y que tampoco están comprometidas a obedecer la orden del presidente de que de las cortes estatales revisen los casos de los mexicanos sentenciados a muerte.  
El fallo retiraría la protección de la que han gozado en los últimos tres años las decenas de reos mexicanos amparados por el dictamen de la CIJ y los colocaría de nuevo en riesgo de ser ejecutados.  
El gobierno mexicano y la administración del presidente Bush respaldaron el caso presentado por los abogados de Medellín, luego de que la Corte Criminal de Apelaciones de Texas rechazara la obligación de cumplir con la orden del presidente.  
La apelación de Medellín fue respaldada también por decenas de países y organizaciones de derechos humanos, así como un grupo de ex diplomáticos estadunidenses y de la Unión Europea.  
En su argumentación ante la Suprema Corte para que se admitiera el caso, Estados Unidos señalo que el presidente tiene la autoridad bajo la Constitución, los tratados y los estatutos, de requerir a las cortes estatales el dar efecto al fallo de la CIJ.  
Texas "falla al sostener que el presidente carece de autoridad para asegurar el cumplimiento de Estados Unidos con sus obligaciones internacionales", señalaba la petición.  
Advertía entonces que de no acatarse por parte de Texas el fallo de la corte internacional, "Estados Unidos incurrirá en rompimiento de sus obligaciones bajo la ley internacionales".  
Ted Cruz, el representante legal de Texas en el caso, sostuvo al argumentar su posición, que el presidente no tenía ninguna autoridad para ordenar a las cortes de Texas el hacer algo.  
Medellín, de 33 años de edad y originario de Nuevo Laredo, en el estado mexicano de Tamaulipas, fue sentenciado a la pena de muerte en 1994 por su participación en el secuestro, violación y homicidio de Elizabeth Peña de 16 años de edad y de Jennifer Ertman de 14. 
Al ser detenido, Medellín dijo en repetidas ocasiones a la policía que había nacido en México y que no era ciudadano estadunidense.  
A pesar de ello, nunca fue informado que tenia el derecho de notificar a las autoridades mexicanas sobre su arresto y a recibir ayuda legal del consulado de su país en Houston. 

NTX 25-03-08 IJLAH

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