Sábado, 08 de Noviembre 2025
Internacional | Republicanos piden más recortes

En riesgo, 800 mil burócratas en Estados Unidos

El Congreso de EU debe aprobar hoy el presupuesto para no afectar gran parte de las operaciones gubernamentales

Por: EL INFORMADOR

Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, habla luego de una reunión en la Casa Blanca con el presidente Obama. AP  /

Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, habla luego de una reunión en la Casa Blanca con el presidente Obama. AP /

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (08/ABR/2011).- Hoy es un día clave para Estados Unidos. La jornada de ayer se mantuvo sin acuerdos entre la Casa Blanca y los líderes del Congreso, a pesar de las frenéticas negociaciones respecto al presupuesto, por lo que de no haber una pronta solución, a partir de la media noche del viernes al sábado, gran parte de las operaciones del Gobierno quedarían paralizadas.

Barack Obama; el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, y el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, sostuvieron una reunión durante una hora y media sin lograr ningún pacto.

Ante la posibilidad de que no haya una cuerdo dentro del tiempo previsto, el Gobierno ha comenzado ya los preparativos para la presunta paralización de la administración, que afectaría a cerca de 800 mil funcionarios federales.

Entre otras cosas, la Casa Blanca ha advertido de que cerrarían los parques nacionales, el servicio de Hacienda interrumpiría las devoluciones de impuestos por correo y los funcionarios federales se quedarían sin cobrar.

Servicios como la expedición de pasaportes también se vería interrumpida y sólo se emitirían aquellos de estricta urgencia. Los ciudadanos extranjeros también podrían ser afectados, pues durante el periodo de paralización se dejarían de expedir visados para viajar a Estados Unidos.

Aunque Boehner declaró que “todos nosotros creemos sinceramente que podemos llegar a un acuerdo”, Reid mencionó que “no es muy optimista” sobre la posibilidad de cerrar un pacto antes de que expire el plazo.

El presidente Obama no quiso contestar a las preguntas de la prensa en su primera comparecencia pública de la jornada, tras una reunión en el Despacho Oval con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, con el que aprobó un acuerdo para destrabar el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los dos países pendiente de ratificación en el Congreso estadounidense.

Mientras se celebraba la reunión en la Casa Blanca, la Cámara de Representantes aprobó una medida puntual que prorroga una semana la provisión de fondos para el Gobierno y extiende hasta septiembre los pagos al Departamento de Defensa.

Obama ha advertido que vetará esa medida, que se traslada ahora al Senado para su aprobación en esa cámara, al considerar que se trata de una “distracción” y es necesario en cambio centrarse en un acuerdo que cubra lo que queda de año fiscal y evite nuevas amenazas de cierre de las oficinas gubernamentales.

Tras la segunda reunión del día con legisladores para seguir gestionando el presupuesto, Obama se mostró más optimista ante los medios de comunicación que se dieron cita a la salida del encuentro.

El mandatario afirmó que los miembros del Congreso trabajarían “a contrarreloj” para encontrar una respuesta a sus diferencias sobre el presupuesto federal en las próximas horas.

“Espero poder anunciar bastante temprano mañana (hoy) que hemos evitado el cierre de la administración", indicó Obama a los periodistas tras el encuentro, que según el presidente, se cerró con “avances adicionales” para acercar las posturas de los partidos.

“No estoy aquí para mostrar un optimismo salvaje, pero sí puedo decir que estamos más cerca de llegar a un acuerdo”.

Una de las ciudades más afectadas sería esta capital, que se vería obligada a suspender servicios como la recogida de basura, reducir a su mínima expresión los sistemas de emergencia y suspender una larga lista de eventos programados con varios meses de antelación —como el tradicional desfile de los cerezos en flor— y cerrar las puertas de museos y parques.

Sí están garantizados, por el contrario, las Fuerzas Armadas y los cuerpos de policía, aunque sus integrantes verían aplazado el cobro de sus salarios.

Para llegar a un acuerdo, los demócratas han propuesto recortes de 33 mil millones dólares, pero los republicanos exigen más, para hacer frente al déficit presupuestario del país, que rondará este año fiscal los 1.5 billones de dólares.

Lo que enfrenta la administración del presidente Obama es un hecho sin precedentes desde 1995, cuando el entonces Gobierno de Bill Clinton se vio obligado a bajar la cortina y dejar en el limbo a cientos de miles de empleados ante la falta de un entendimiento.

Fuentes del Partido Demócrata confirmaron que los intentos de los republicanos, para sacar adelante una iniciativa que daría una semana más a la amenaza de una suspensión de actividades del Gobierno, han caído en saco roto ante la advertencia del líder demócrata en el Senado, Harry Reid, quien ya ha dicho que no llevará al pleno de la votación dicha iniciativa y frente a la advertencia de la Casa Blanca que ha adelantado su veto a dicha propuesta.

La negativa de los demócratas y de la Casa Blanca se ha producido en medio de las insistencias de los republicanos para condicionar la aprobación del presupuesto a diversas concesiones políticas en materias como la financiación pública de algunos casos de aborto o las leyes medioambientales.

“Este debate se ha convertido en algo puramente ideológico”, consideró visiblemente agotado Reid. Enmedio de las tratativas, el senador demócrata por Nueva York, Charles Schumer, consideró que el líder de la mayoría republicana en la Cámara baja, John Boehner, se encuentra atrapado por el ala más conservadora del partido.

“Boehner no lo va a reconocer nunca. Y mucho menos ante el público. Los derechistas de su partido (agrupados en torno al movimiento del Tea Party) le han impedido alcanzar un acuerdo”, dijo Schumer para consignar así la creciente división que hoy se vive al interior del partido republicano por una estrategia que podría perjudicar seriamente sus aspiraciones electorales en las presidenciales del 2012.

Según el más reciente sondeo de Gallup, una mayoría de estadounidenses (58%) prefiere un acuerdo, mientras que la minoría (33%) piensa que los republicanos tendrían que mantenerse firmes en sus peticiones de un mayor recorte al presupuesto.

Si hoy, antes de la medianoche, no se ha llegado a un acuerdo sobre el nuevo presupuesto, el Gobierno federal se paralizaría. Desde 1981 se han dado cinco cierres federales que le costaron a la nación miles de millones de dólares. El último de ellos bajo el mandato de Clinton, del 14 al 19 de noviembre de 1995 y del 16 de diciembre de ese año al 6 de enero de 1996.

FRASES

"Boehner no lo va a reconocer nunca. Y mucho menos ante el público. Los derechistas de su partido le han impedido alcanzar un acuerdo "
Charles Schumer, 
Senador demócrata.

"No estoy aquí para mostrar un optimismo salvaje, pero sí puedo decir que estamos más cerca de llegar a un acuerdo "
Barack Obama,
presidente de Estados Unidos

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones