CIUDAD DEL VATICANO (17/DIC/2016).- El Papa Francisco celebró discretamente sus 80 años el sábado, compartiendo el desayuno con ocho indigentes y luego oficiando una misa con cardenales, mientras recibía felicitaciones de todo el mundo.El Pontífice conversó con cada uno de los invitados sin hogar -cuatro italianos, dos rumanos, un moldavo y un peruano- en un hotel del Vaticano donde él reside y les compartió pasteles argentinos antes de ir a presidir la misa, informó el Vaticano.Los invitados le ofrecieron al Papa un ramo de girasoles. Fueron elegidos de entre los indigentes que se quedaban en la plaza de San Pedro y en las duchas para desamparados establecidas por la oficina de limosnas del Papa.Durante la misa con los cardenales, el Pontífice habló del proceso de envejecer: "Desde hace unos días he pensado una palabra que parece horrible: vejez, un pensamiento que asusta". Sin embargo, luego recordó las palabras que dijo en su primer saludo Papal en 2013: "La vejez es la sed del conocimiento"."Espero que sea lo mismo para mí", agregó.El sábado es día de trabajo en el Vaticano y Francisco mantuvo su ritmo habitual, reuniéndose también con el presidente de Malta y celebrando una audiencia con miembros de la comunidad Nomadelfia, un grupo secular cuyo estilo de vida emula a los primeros cristianos. Ellos le cantaron por su cumpleaños.El Vaticano recibió saludos de todos los rincones del mundo en forma de mensajes personales y tuits con el hashtag #Pontifex80.El presidente Barack Obama dijo que el Papa "ha inspirado a la gente de todo el mundo con su mensaje de compasión, esperanza y paz". El presidente italiano Sergio Mattarella recordó que el pontífice pidió a los gobiernos europeos que sean más solidarios con los menos afortunados, en particular con "los migrantes y todos aquellos que viven en los márgenes de la sociedad".El Vaticano envió tartas de cumpleaños para mil 500 personas a las cocinas comunitarias que dan alimento a los pobres y los indigentes en Roma.