Jueves, 09 de Octubre 2025
Internacional | Terremoto político-económico en la Unión Europea

Con Bélgica, Europa marcha camino a un pacto impositivo

La presidencia protempore de los belgas apunta a tres objetivos: concertación fiscal, regulación financiera y nuevos impuestos a la banca

Por: EL INFORMADOR

El primer ministro de Bélgica, Yves Leterme (derecha), durante una conferencia de prensa en Bruselas, el pasado 2 de julio. REUTERS  /

El primer ministro de Bélgica, Yves Leterme (derecha), durante una conferencia de prensa en Bruselas, el pasado 2 de julio. REUTERS /

MADRID, ESPAÑA (05/JUL/2010).- Si las cosas en la política interior belga ya eran difíciles, las elecciones del pasado junio, que dieron la victoria a los independentistas flamencos, vinieron a complicarlas aún más.

La razón: son cuatro los partidos que deben negociar para darle forma a una posible coalición que les permita gobernar. Las posibilidades de que lleguen a un acuerdo son pocas, por lo que la formación del nuevo Gobierno belga no parece que vaya a realizarse en un plazo corto.

En este contexto de incertidumbre y con un Gobierno en funciones, Bélgica asume la presidencia rotativa de la Unión Europea (UE), por lo que se enfrenta a problemas internos de corte político y a problemas europeos fundamentalmente de corte económico.

A pesar de ello, los belgas insisten en que van a ejercer una presidencia fuerte y firme, centrada en la lucha contra la crisis económica que asola Europa, aunque con pretensiones “modestas”, según palabras del propio jefe de Gobierno en funciones, Yves Leterme.
 
Así las cosas, la presidencia  de la UE belga para los siguientes seis meses tiene una prioridad fundamental que es la lucha contra la crisis.

En este sentido, entre sus líneas de actuación se encuentran el aumento de las regulaciones financieras, la imposición de un nuevo impuesto a la banca y sobre todo, trabajar a favor de la concertación impositiva.

Todo ello con los objetivos puestos en la Europa del año 2020. En otro orden de cosas y dentro de lo que es la implantación del Tratado de Lisboa, los belgas tienen como meta conseguir la puesta en marcha del servicio de acción exterior europeo.

Y en cuanto a cuestiones medioambientales, proponen trabajar en la mejora de los transportes  y de los asuntos energéticos, con el fin de marchar hacia una economía cada vez más sostenible.

Finalmente, tienen otros dos propósitos: la armonización del sistema europeo de patentes y el incremento en la seguridad de las trabajadoras embarazadas.

Como puede observarse, las propuestas no son muchas, aunque sí concretas y muy definidas, lo que lleva a pensar que a pesar de las dificultades internas, los belgas pueden alcanzar cierto grado de éxito en su presidencia rotatoria.

En contra tienen la dificultad de que los 27 lleguen a acuerdos sólidos, ya que temas como la política exterior de la UE siempre han sido muy difíciles y especiales para los estados miembros. A favor disponen de una  dilatada experiencia al frente de la UE.

También  el hecho de que sus gobiernos siempre han sido muy proeuropeos y capaces de separar perfectamente los intereses belgas de los comunitarios.

Finalmente cuentan con  la coincidencia de nacionalidades entre la presidencia permanente y la protempore.

No hay que olvidar que el presidente de la UE, Van Rompuy, es belga, lo que puede facilitar el entendimiento entre ambos, a pesar de que en un principio Bélgica no demostró demasiado entusiasmo ante la elección de Van Rompuy.
 
En definitiva, muchos problemas y dificultades, pero también esperanzas de que la presidencia belga llegue a diciembre con más luces que sombras.

Sara Nuñez de Prado-Clavell

PERFIL
Democristiano inestable


Yves Leterme Camille Désiré


Nació en Wervik el 6 de octubre de 1960. Estudió leyes en la Universidad Católica de Leuven y posteriormente ciencias políticas en la Universidad de Ghent.

Su carrera política la comenzó en la provincia de Flandes y en 1999 fue electo miembro del Parlamento.

En 2007 el Partido Cristiano-Demócratas de Flandes ganó con holgura las elecciones y el rey Alberto II le encargó formar un Gobierno, que por diversos conflictos de intereses no se formó y se declaró incompetente para hacerlo, por lo que el rey aceptó su dimisión, sin embargo después retomó el reto y finalmente lo logró en coalición con otros cuatro partidos.

El 20 de marzo de 2008 fue electo primer ministro de Bélgica y en diciembre del mismo año dimitió al cargo, quedando en manos de Herman Van Rompuy, pero cuando el segundo fue electo presidente del Consejo Europeo, Leterme volvió como premier.

El democristiano flamenco, quien está casado y es padre de tres hijos, entrará como relevo del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero como presidente de la Unión.

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