Internacional | El país busca dejar claro que no tiene intenciones de volver a dividir la urbe Afianzará Israel su influencia y control en la disputada Jerusalén Sagrada para las tres religiones monoteístas, la disputa por la ciudad vuelve al asador con motivo de la celebración el próximo miércoles del Día de Jerusalén Por: NTX 30 de mayo de 2011 - 17:36 hs Israel busca reafianzar su presencia por toda la ciudad para dar a entender al mundo que no tiene intenciones de dividirla. ARCHIVO / JERUSALÉN, ISRAEL (30/MAY/2011).- Israel afianzará su influencia y control en la disputada Jerusalén, ciudad que considera su capital eterna e indivisible, pero cuya parte oriental reclaman los palestinos también como capital de un estado por crear. Sagrada para las tres religiones monoteístas, la disputa por ella vuelve al asador con motivo de la celebración el próximo miércoles del Día de Jerusalén, en el que los israelíes conmemoran por todo lo alto la unificación de la ciudad en 1967. "Esta ha sido desde siempre la capital del pueblo judío, nuestro corazón, ningún otro pueblo, por muy santa que la considerase, la tuvo ni la quiso como capital de nada", destacó Daniel Hartman, un israelí religioso de origen estadounidense, al participar este lunes en un acto de homenaje a la ciudad. En pleno centro, es uno de tantos eventos previstos esta semana por el gobierno local y el gobierno nacional para celebrar el nuevo aniversario de la unificación. Israel busca reafianzar su presencia por toda la ciudad para dar a entender al mundo que no tiene intenciones de volver a dividirla. Hace sólo una semana, en un discurso en el Congreso estadounidense, el primer ministro Benjamín Netanyahu aseguró que "Jerusalén no volverá a ser dividida", es decir, a estar bajos dos soberanías como antes de la guerra de los Seis Días. El pasado domingo su gobierno aprobó en sesión especial un plan de desarrollo estructural de más de 100 millones de dólares con el que fortalece la capacidad de atracción de la ciudad y captar más población judía que reasegure el futuro bajo una misma bandera, la israelí. "Nos demuestra que no tenemos ningún socio en Israel para hacer la paz", dijo sobre el plan el negociador palestino Saeb Erekat, quien lo describió como "el proyecto para judaizar Jerusalén y de apoyo a los asentamientos". En el perímetro municipal de Jerusalén, según la ley israelí, viven actualmente más de tres cuartos del millón de personas, que se reparten en dos tercios de habitantes judíos y un tercio de palestinos. Históricamente estos últimos se concentran en la parte este de la ciudad, que entre 1948 y 1967 estuvo bajo bandera jordana, pero la progresiva colonización de esa zona ha hecho que ahora uno de los dos tercios judíos, unas 250 mil personas, vivan también allí en barrios-asentamientos. "Nos lo han quitado todo. Si ponen el ojo en un edificio de algún barrio palestino, al final acaban quedándose con todo el barrio", indicó Fawaz, un palestino de A-Tur que trabaja entre judíos en un hotel en la parte oeste israelí. Su barrio, como tantos otros del este, cuenta con presencia de colonos judíos y su temor es que "hasta que se cree un estado palestino, Israel haya terminado de judaizar la ciudad y no quede nada que reclamar para nuestra capital". "En 14 siglos ningún árabe osó mirar de reojo hacia Jerusalén. En cambio, los judíos de todo el mundo rezamos hacia Jerusalén desde que los romanos nos echaron de acá”, explicó Dor Magen, compañero de Daniel, rescatando todo el ideario del movimiento sionista. Añadió que “pronunciamos su nombre decenas de veces al día en nuestras oraciones, y por tanto fundamos nuestro movimiento nacional sobre la idea de Sión". Lo que complica aún más las cosas es que tampoco el punto de vista religioso ayuda a resolver el problema. Jerusalén alberga el lugar más sagrado para el judaísmo, el Muro de los Lamentos; los lugares santos cristianos más importantes, entre ellos el Santo Sepulcro; y el tercer lugar islámico más sagrado, la mezquita de Al-Aqsa. Una mezcla explosiva que hace que Jerusalén haya sido la fuerza motriz de conflictos durante 20 siglos y a miles de kilómetros de distancia. "La libertad religiosa para todos sólo estará garantizada bajo soberanía israelí", manifestó Netanyahu, que como la inmensa mayoría de los israelíes se ve incapaz de ceder a los palestinos una parte de la ciudad que contiene el mayor santuario judío. Para expresar apoyo a la idea de una Jerusalén únicamente israelí, pese a las demandas de partición de la comunidad internacional y de los palestinos, miles de israelíes marcharán por la calles de la ciudad entre hoy y el miércoles, celebrando actos para plasmar su presencia. Una diputada derechista del partido gobernante incluso llevó este lunes al Parlamento un proyecto de ley para que se hebraizen los nombres de todos los barrios -judíos y árabes por igual- y se obligue a todos los medios de comunicación a emplear los nuevos nombres que proponga un grupo de expertos. "Nuestro objetivo es reforzar el vínculo con Jerusalén obligando a todos a utilizar los nombres hebreos", escribió en su propuesta la diputada Tzipi Jotobeli, del partido Likud. Una estrategia ya conocida en una ciudad que fue conquistada más de 20 veces a lo largo de su historia, y en la que todos los conquistadores trataron de dejar su huella borrando la del anterior. Temas Medio Oriente Conflicto Israel-Palestina Israel Lee También Trump espera que la guerra termine sin tener que enviar misiles Tomahawk a Ucrania EU detiene a un palestino por los atentados del 7 de octubre en Israel Devolverán "hasta el último cuerpo" de los rehenes en Gaza: Netanyahu Trump lanza advertencia a Hamás: 'No tendremos más opción que entrar y matarlos' Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones