Internacional | Conflicto armado en Siria ''Acabar con el régimen'', principal objetivo del CNS Abdulbaset Sieda, presidente del Consejo Nacional Sirio, explica el papel que jugaría el organismo para aglutinar las diferentes fuerzas opositoras en la era post-Assad Por: EL INFORMADOR 5 de septiembre de 2012 - 00:27 hs El presidente del Consejo Nacional Sirio, Abdulbaset Sieda, sonríe durante una conferencia de prensa, en la Casa Árabe, en Madrid. AFP / MADRID, ESPAÑA (05/SEP/2012).- Él es kurdo, una de las minorías de peso en Siria. Pero dice representar también a árabes y a sirios, cristianos y musulmanes, a sunitas, drusos, alauíes e ismailíes, a laicos e independientes. Abdulbaset Sieda preside desde junio el Consejo Nacional Sirio (CNS), el órgano que mejor representa, de momento, al diverso entramado de la oposición al régimen de Bachar al Assad. ¿Su principal objetivo? “Acabar con el régimen”, señala Sieda. Eso, si la guerrilla rebelde gana primero en el campo de batalla. —¿Qué relación tiene el CNS con los rebeldes? —La revolución siria se divide en un triángulo: el revolucionario, que lo representan las coordinadoras de jóvenes; la defensa, a cargo del Ejército Libre de Siria (ELS), y el político, en manos del CNS. Nos coordinamos con los oficiales del ELS en Turquía y Jordania. Se han creado muchos consejos militares en provincias sirias y nos comunicamos con ellos. Necesitamos conocer lo que pasa para poder controlar las armas cuando caiga el régimen. —¿El CNS está en Siria? —Hace una semana, una delegación viajó a Alepo. Se reunió con los líderes militares que presentaron un informe de lo que sucede, cuáles son las necesidades de la ciudad, la relación con el pueblo... Hay gente que entra y sale. Es una frontera casi abierta, controlada por los rebeldes, pero con el riesgo de que puede ser bombardeada. —El apoyo social lo concentra el ELS. ¿Cómo recogerá el CNS ese respaldo tras la guerra? —Las decisiones militares, la defensa de los sirios, es misión del ELS, pero el liderazgo político es del CNS, que trabaja para ganar el apoyo político y económico internacional hacia la revolución siria. Una vez que derrotemos al régimen habrá una fase transitoria en la que viajaremos juntos para sobrepasar los asuntos negativos. —La disidente del CNS, Bassma Kodamni, ha denunciado que no hay “proyecto nacional”... —Lo tenemos y está basado en una Siria civil, plural, democrática, que respete a todas las etnias y nacionalidades, donde nadie esté por encima de la ley. —¿Todo el 100% del CNS comparte ese modelo de Estado? —Está en nuestro programa político y así lo plasmamos en junio en la reunión de la oposición en El Cairo. —En algunas partes de esta nueva Siria, los rebeldes aplican la sharía (ley islámica)... —La sociedad siria es moderada, los religiosos no son extremistas y el islam político no es activo. Los Hermanos Musulmanes han cambiado mucho y han presentado un proyecto admitiendo el respeto de las particularidades de todos los sirios. Dentro de una guerra siempre hay cosas extremistas y pueden convertirse en un fenómeno. Si el régimen sigue masacrando al pueblo, el extremismo puede expandirse. Pero la élite cultural, económica, política, intelectual está trabajando para impedirlo. El régimen intenta atemorizar diciendo que el integrismo será el señor cuando esto termine. Pero vamos a cortar ese camino porque Siria no ha tenido nunca conflictos entre religiones. ¿Aceptaría la sharía si hay consenso en el seno del CNS? Eso tiene que ver con los Hermanos Musulmanes, pero ellos piensan en un proyecto nacional, en constituir un partido que no lleve su nombre. Las fuerzas laicas, liberales y de izquierdas se apuntarán a esa propuesta. La sharía ni siquiera forma parte de la mesa de diálogo. El país Perfil Abdulbaset Sieda; figura honesta y conciliadora Abdulbaset Sieda nació en Amuda, en 1956, una ciudad mayoritariamente kurda en el Noreste de Siria. Obtuvo un doctorado por la Universidad de Damasco y fue profesor universitario en Libia desde 1991 hasta 1994. Ha escrito varios libros sobre los kurdos en Siria. Después de Libia se exilió a Suecia y se especializó en el estudio de las civilizaciones antiguas. Se unió al Consejo Nacional Sirio (CNS) en 2011 como activista independiente (no es un miembro de ningún partido político) y fue elegido jefe del departamento de derechos humanos de la Asamblea ejecutiva. En junio de 2012 fue el candidato de consenso para ocupar la presidencia por tres meses del CNS y suceder Burhan Ghalioun, quien la había dirigido desde su creación en 2011. Funcionarios del CNS, lo describen como una figura honesta y conciliadora, que podría unir a las distintas facciones CNS y apelar a las minorías étnicas y religiosas en Siria, que temen a la oposición. Después de su elección, dijo que su tarea principal sería ampliar y reformar el CNS, lo que hace que sea más inclusivo y democrático. Dentro de Siria, dijo que quería estrechar los vínculos con el Ejército Libre de Siria, una coalición de desertores del ejército. Pidió al Consejo de Seguridad de la ONU aprobar una resolución que permitiría el uso de la fuerza en Siria. Sin embargo, los activistas kurdos y los políticos en su provincia natal se distanciaron de él. Las protestas antigubernamentales después de su elección argumentaban que él no les representaba por oponerse al federalismo. Temas Asia Medio Oriente Siria Lee También Israel: Familiares de rehenes piden suspender el acuerdo si Hamás no devuelve a los muertos ¿Quiénes son los rehenes israelíes liberados con vida? Trump ve oportunidad de firmar la paz con Irán, pero "primero Rusia" Rehenes israelíes y prisioneros palestinos son liberados en Gaza Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones