Dependiendo del candidato que gane las elecciones en el mes de julio, será la tendencia que sigan las reformas fiscales para el año 2013. Uno de los temas relevantes será el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que entró en vigor en 1980 y se publicó la Ley desde 1979 para que fuera ampliamente conocido y comprendido por los contribuyentes. La intención de establecer este impuesto era el de mejorar la recaudación, abrogar varias leyes especiales entre las que se encontraba el Impuesto sobre Ingresos Mercantiles que gravaba las operaciones mercantiles durante las etapas que había entre la producción y el consumo de bienes; generando efectos en cascada en los precios, de tal manera que el consumidor final recibía todo el impacto acumulado de este gravamen. Esta argumentación y la multiplicidad de tasas fueron parte de la exposición de motivos de la ley del IVA. A través del tiempo, la ley del IVA ha sufrido varias modificaciones y se han perdido las ventajas que inicialmente se plantearon, entre otras, la multiplicidad de tasas, por lo cual puede considerarse que este gravamen ya no cuenta con una estructura eficiente. Por lo anterior, un grupo de prestigiadas organizaciones profesionales, conocido como el G-6, en el cual se encuentran el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, la Academia de Estudios Fiscales de la Contaduría Pública, la Barra Mexicana de Abogados, el Colegio de Contadores públicos de México, el International Fiscal Association IFA Grupo Mexicano y el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, envió una propuesta al Congreso en la cual se indica que la actual ley del IVA por sus múltiples reformas de que ha sido objeto, se traducen en incertidumbre jurídica para los contribuyentes y obstaculiza el potencial recaudatorio. Se indica también que hay diversos tratamientos preferentes para sectores específicos de contribuyentes que producen una distribución no uniforme de las cargas fiscales. En consecuencia, se propone una reforma que sea de fácil aplicación, no genere confusiones y mantenga un orden lógico y coherente en sus disposiciones. Que no contenga tratamientos preferenciales, que coloca en estado de desigualdad competitiva a diversos sectores productivos, como son los casos de la exención a la venta de casas habitación, libros y servicios educativos. Que se elimine por completo la tasa de 0%, con excepción de las exportaciones. Que se grave a tasa general los alimentos y medicinas sin excepción alguna. Se pretende con esta reforma mejorar la eficiencia de la recaudación del IVA con su aplicación general y uniforme y la simplificación de su estructura par que el contribuyente acceda fácilmente al cumplimento de las obligaciones fiscales , disminuya sus costos administrativos, logrando un tratamiento equitativo. No obstante las diversas modificaciones que ha sufrido la Ley del IVA en los últimos años, no ha mejorado la recaudación ni la simplificación de las obligaciones fiscales, por lo cual puede considerarse que no cuenta con una estructura óptima y procede su reforma. A través del tiempo, la ley del IVA ha sufrido varias modificaciones y se han perdido las ventajas que inicialmente se plantearon