Viernes, 10 de Octubre 2025

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Maraña… Don Juan

Por: El Informador

He estado revisando algunos libros de mi modesta biblioteca y me ha  llamado con tonos amistosos una antología de Antonio Machado. Me detuve, la hojeé, revisé la mayoría de sus versos y me quedé con el poema titulado  "Retrato", en el cual hay un verso (Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido…) que llama poderosamente mi atención. Bradomín es el protagonista de las Sonatas de Valle Inclán y Mañara un personaje que sí existió en Sevilla y fue el verdadero don Juan Tenorio de tantas novelas y obras teatrales del mundo. Curioso es señalar que hay dos personajes españoles, don Quijote y don Juan, que están en los libros de todas las literaturas. Según mis notas a don Juan Tenorio lo creó Tirso de Molina - su verdadero nombre fue Gabriel Téllez (1584-l648) - fraile de  la orden de la Merced." El burlador de Sevilla y el convidado de piedra" es una de sus más famosas obras teatrales, donde surge don Juan Tenorio. De ahí, este burlador y pendenciero pasó a ocupar las principales páginas de escritores de todo el mundo y apareció en  obras teatrales famosas y en operas. Sus propagadores fueron autores de la talla de Moliere, Mozart, Byron, Bernard Show y no olvidemos al don Juan de Zorrilla, tantas veces escenificado. La verdadera historia de don Juan Tenorio, según el estudio realizado por Esther  van Loo, "El  Verdadero don Juan, presenta a Miguel de Mañara como tal personaje. Tenía tres años cuando Tirso de Molina, recogiendo leyendas sevillanas, dio al teatro su famosa obra "El Burlador de Sevilla y el convidado de piedra". Miguel de Mañara, ya de muchacho, vio la función teatral y empezó a imitar al famoso personaje: seductor, traidor, violador, en fin un sinvergüenza completo. No fue Tirso de Molina quien se valió de las viciosas hazañas de Miguel de Mañara para su obra, sino al revés, Mañara copió las malas hazañas del personaje teatral de Tirso de Molina. Hasta que un día Miguel de Mañara conoció a Jerónima Carrillo de Mendoza y se enamoró de ella de buen modo,  Mas ella era una joven recta en todos los sentidos y él comprendió que solo amaría a un hombre formal y religioso, por lo que Miguel de Mañara, el don Juan de Sevilla,  cortó con sus costumbres libertinas y entró en la Iglesia. Se casaron Jerónima y Miguel y fueron muy felices. Pocos años duró esa felicidad pues Jerónima murió joven y dejó sumido en la mayor tristeza a su esposo Miguel de Mañara. Tanto fue su dolor que renunció a sus riquezas que eran muchas, en favor de los pobres y enfermos, fundó el Hospital de la Caridad en Sevilla y ordenó que cuando se muriera escribieran en su lápida: "Aquí yacen los huesos y las cenizas del peor de los hombres que existió en el mundo ¡rogad por él!" Cuando murió don Miguel de Mañara era un ejemplo grandioso de amor a la humanidad, arrepentido de sus fechorías juveniles. "Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido..." a él se refería Antonio Machado al describirse en su bello poema "Retrato". Toluca agosto 2011

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