Ideas | Los jóvenes de Wall Street Por: Carlos Corvera Gibsone 25 de septiembre de 2011 - 02:00 hs Si dos mil activistas del movimiento conservador “Tea Party” se manifestaran en Wall Street, probablemente habría la misma cantidad de periodistas cubriendo el acontecimiento. Dos mil personas de hecho ocuparon Wall Street el sábado. No llevaban pancartas del “Tea party” ni la bandera de Gadsen con la serpiente en espiral y la amenaza “No te metas conmigo”. Pero su mensaje era claro: “Somos el 99% de la población que ya no tolerará la codicia ni la corrupción del 1% restante”, dijeron. Allí estaban, la mayoría de ellos jóvenes, protestando contra la especulación prácticamente no regulada y descontrolada de Wall Street, que provocó la crisis financiera mundial. Uno de los multi-millonarios más conocidos de Nueva York, el alcalde Michael Bloomberg, comentó acerca de la protesta: “Muchos jóvenes que salen de la universidad no encuentran trabajo. Eso es lo que sucedió en El Cairo, es lo que sucedió en Madrid. No queremos ese tipo de disturbios aquí”. ¿Disturbios? ¿De eso se trataron realmente la Primavera Árabe y las protestas en Europa? Quizá para desilusión del alcalde Bloomberg, lo que sucedió en Egipto y en Europa es justamente lo que inspiró a muchas personas a tomar Wall Street. En su comunicado los manifestantes dijeron: “El sábado realizamos una asamblea general de dos mil personas ocupando la plaza, a pesar de la constante presencia policial. Estamos construyendo el mundo que queremos, en base a la necesidad humana y la sustentabilidad, en lugar de la codicia de los especuladores, bancos y grandes empresas”. En medio de la crisis financiera de 2008, se renegociaron deudas enormes entre bancos. Sin embargo muy pocas hipotecas recibieron el mismo trato. Las deudas entre los muy ricos o entre gobiernos siempre pueden ser renegociables y, de hecho, siempre ha sido así en la historia mundial. No están grabadas en piedra. En términos generales, cuando los pobres tienen deudas con los ricos, de pronto las deudas se convierten en una obligación sagrada, más importante que ninguna otra cosa y la idea de renegociarlas se vuelve impensable. Durante los últimos 30 años hemos visto a los más ricos de nuestra sociedad librar una guerra política contra todos los demás, una medida que es totalmente disfuncional desde el punto de vista político y económico. Y éste es el motivo por el cual los jóvenes simplemente han abandonado cualquier idea de recurrir a los políticos. Afuera, en la fría mañana del pasado martes iniciaron su cuarto día de protestas con una marcha en medio de una fuerte presencia policial e hicieron sonar la campana de apertura de “la bolsa del pueblo” a las 9:30 de la mañana, exactamente a la misma hora que suena la campana de la Bolsa de Nueva York. Mientras los banqueros permanecen seguros dentro de sus bancos rescatados, afuera la Policía arresta a manifestantes. Es un mundo justo, con economía justa, cabría preguntarse, ¿quién debería estar pasando frío afuera? ¿Quién debería ser arrestado? Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones