Ideas | La comida casual, ¿Gran logro de la modernidad? Por: El Informador 10 de febrero de 2013 - 02:00 hs Algunos diarios de circulación nacional han estado alabando a los promotores y a los efectos laudatorios, el que una vez por todas los vecinos del norte, están ejerciendo presión para cambiar definitivamente los hábitos culinarios del mexicano, es decir, están promoviendo las muchas virtudes y conveniencia de que desde hace ya, todo mundo cambie su dieta alimentaria tradicional, por eso que llaman comida casual, mejor dicho, informal. Al respecto, está demostrado por las argumentaciones médicas, que la comida rápida –fast food-, y de sus derivados colaterales, las pizzas, las hamburguesas, simple y llanamente por ser de procedencia yankee aquí superan en todo y por todo a los tacos y las tortas mexicanas y según esa parafernalia mendaz, el consumidor entra al mundo de la modernidad, junto con los hot dogs, hot cakes, que no son mejores y más saludables que los tamales, el atole, las quesadillas y las aguas frescas. Tenemos muchos miles de kilómetros de litoral, pero los productos pesqueros, no forman parte habitual de nuestra dieta. Ciertamente que la comida mexicana es de mucho más colorido e imaginación que la comida “made in USA”, y que su variedad es más abundante, y que no por algo hace poco tiempo la UNESCO, declaró patrimonio cultural de la humanidad; cierto, decíamos, porque también tienen sus puntos negativos que dañan a la salud. Pero la comida mexicana a base de maíz y variados picantes, desde luego hay que incluir a las tortas “ahogadas” del meritito Guadalajara, conocidas y de fama por su originalidad y su exquisito sabor. Aunque, al respecto es oportuno hacer un comentario. Debido a la enorme marea de emigrantes mexicanos, éstos han impuesto muchos de nuestros usos y costumbres en la tierra del Uncle Sam. Uno de los platillos que tienen una gran demanda es nada menos que el “guacamole” del que a decir de los comentaristas se consumió a raudales, es decir en cantidades respetables en el reciente partido de fútbol americano celebrado en Nueva Orleans, y que además, por ese regusto de los vecinos del norte, la exportación del aguacate mexicano se ha incrementado. Pero sólo esto es una muestra. Está fuera de discusión, que el acto humano de comer, de yantar es sin lugar a dudas, el más placentero, porque es el que asegura la misa sobrevivencia humana, lo mismo que el acto de realizar la sobrevivencia de la especie. Por eso la hora de comer debe ser rodeada de un ambiente agradable y placentero. Eso de “fast food”, no va de acuerdo con nuestros usos y costumbres. Eso de que el consumidor en ciernes se forma ante una taquilla para adquirir un boleto con el fin de que en otra fila le sirvan en una charola los “sagrados alimentos”; todo ello en platos, tenedores y vasos desechables, como que resulta muy burocrático. Aunque en nuestro medio abundan ya ese tipo de establecimientos, como que le quita “el sabor al caldo”, como dice el dicho vulgar. Ya sabemos que las cadenas de restaurantes son los que están promoviendo la “comida casual” o como decíamos, informal, que es la palabra castiza correcta. Por supuesto es que dicho proyecto, ya avanzado y en funcionamiento, lo que le interesa es obtener más ganancias. Sin embargo, lo más agradable es comer en una “fonda”, en una lonchería, o en un “puesto” de tacos, o de perdida, en una cafetería. Los cafés de chinos ya casi desaparecieron. Sin embargo, insistimos, ese tipo de comidas modernas, está demostrado, que no deja de ser comida chatarra, y es la que está causando a nivel mundial, la obesidad, además de otros padecimientos. Hay que tener presente, que somos lo que comemos, y de esa manera el cuerpo humano habrá de desarrollarse y de ejercer sus funciones de manera adecuada. Ciertamente, comer, el acto de comer, tiene sus reglas, y desde este punto de vista, la comida china es una de las más sanas del mundo. La prueba de que ahí prácticamente no hay gente gorda, mucho menos obesa. Los mexicas también fueron un pueblo que logró elaborar hábitos alimentarios muy favorables. No conocieron asimismo la obesidad. Ahora, por esa problemática ocasionada por los malos hábitos alimentarios, la nutriología está tomando un gran auge. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones