Se que las comparaciones son malas y hasta chocantes sin embargo en esta colaboración creo que es conveniente señalar unas diferencias entre nuestro bello país, México pero atrasado y el país del norte d e Estados Unidos de Norteamérica casi despoblado pero considerado como del primer mundo. Canadá territorialmente es el país más grande de la tierra (más que China) pero a la vez uno de los más despoblados ya que por su situación geográfica, los fríos polares, no permiten durante casi seis meses que el hombre habite las tierras anegadas por cientos de lagos y lagunas o cubiertas por el hielo. No obstante lo anterior, en este inmenso territorio fue construida en 1962 la carretera transcanadiense con sus 8,000 kilómetros de extensión que lo atraviesa, enlazando el Atlántico y a Terranova en el oriente, con la ciudad de Victoria en el poniente llegando así hasta el Océano Pacífico. Y en este punto me quiero detener para darles a conocer a mis pacientes lectores algo que me llamó poderosamente la atención: sus magnificas y bien construidas carreteras en todo el país; carreteras que parecen, por su trazo, señalamientos y anchura, verdaderas autopistas recién estrenadas, sobre todo en las cercanías d e las ciudades como Toronto y Montreal, que cuentan hasta con 9 carriles de circulación a fin de desahogar el intenso tráfico que se origina en estos lugares. Pero lo más sorprendente de esta extensa red carretera es que no obstante que son verdaderas autopistas, en ellas, en ningún momento se cobra peaje o cuota por transitar por ellas, en ningún lado existen casetas de cobro, el transito es totalmente libre, llegando a tal grado la gratuidad que en la ciudad de Calgary, el transporte urbano, que es magnífico y de primera, es totalmente gratuito el uso, tanto de los autobuses como del tren o tranvía ya que su costo va por cuenta de las autoridades. En este lugar ¿los impuestos de los ciudadanos si estarán trabajando?. Pero demos un salto hacia el sur, ubiquémonos en Jalisco, nuestro estado donde se insiste que nuestra entidad es de las que en México cuenta con una red carretera de primera y efectivamente así es, contamos con la autopista Guadalajara-Colima y Colima-Manzanillo; tenemos autopista a Zapotlanejo donde se enlaza con la maxi-carretera a la ciudad de México y si queremos llegar a Puerto Vallarta tenemos camino y un puente que nos evita transitar por plan de Barrancas lugar que por su topografía, con vueltas y revueltas, hacía que el estómago se nos subiera hasta el cuello. Desgraciadamente también los usuarios de dichas carreteras insisten en que son poco transitadas, que no obstante su buen trazo y seguridad los ciudadanos no las utilizan por una sola razón su alto costo, las cuotas tan exageradas que se cobran por transitar por ellas, ya que en dichas vías de comunicación el gobierno no invirtió absolutamente nada, su construcción fue a base de concesiones otorgadas a particulares consentidos y estos, a como de lugar, quieren obtener pronto el dinero que invirtieron en su construcción en el menor tiempo posible, siendo el costo tan alto que se paga más de peaje a Manzanillo que si se fuera en avión. Y aquí surge la consabida pregunta ¿si en México pagamos impuestos como si fuéramos país del primer mundo, ¿qué se hace con nuestros impuestos, o solo se tienen para subsidiar a partidos políticos como quedó demostrado hace poco y que solo sirven así para lo que dicen que sirvió la famosa carabina de Ambrosio?