Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Viernes, 18 de Enero 2019

Ideas

Ideas |

- Morcilla

Por: Jaime García Elías

- Morcilla

- Morcilla

Morcilla, en el lenguaje teatral, eran los añadidos que algunos actores hacían a los parlamentos que les correspondían, y que lo mismo eran el recurso de que se valían para remendar las bromas que de repente les jugaba la memoria, que para replicar alguna frase —generalmente mordaz u ofensiva— que algún majadero disparaba alevosamente desde algún lugar de la sala en tinieblas, imposible de precisar. Obvia decir que había ocasiones en que una morcilla genial salvaba y hasta convertía en memorable no sólo un “sketch” arrabalero o un modesto sainete, sino hasta una mediocre pieza dramática.

-II-

En el caso de los informes gubernamentales —se recordaba en días pasados—, las deplorables “interpelaciones”, que llegaron a institucionalizarse, hicieron obligado, por un elemental concepto del decoro, el cambio de formato. Eso, a nivel de “El Informe” por antonomasia: el Presidencial. Los gobernadores, en general, se suscribieron a una fórmula similar: con la sana intención de evitar confrontaciones innecesarias, y a sabiendas de que no hay gobernante que sea monedita de oro, enviaban a los congresos estatales el documento impreso, convocaban a una sesión pública en que disparaban una pieza oratoria, invariablemente autolaudatoria, mediocre en la forma, y listo.

Los alcaldes hacen un remedo de esa liturgia pueblerina, con efectos secundarios como los que se registraron ayer en Guadalajara y Zapopan: en Guadalajara, el ex gobernador y ahora regidor de oposición Alberto Cárdenas Jiménez, tildó de “reprobado” el ejercicio correspondiente al segundo año de la administración de Ramiro Hernández García; en Zapopan, a medida que se desarrollaba el monólogo de Héctor Robles Peiro, otro regidor de oposición —Augusto Valencia, de Movimiento Ciudadano— desplegó 28 carteles, para señalar o subrayar los (a su parecer) errores del presidente municipal.

-III-

Lo ocurrido en Zapopan dio pie a que el gobernador Aristóteles Sandoval atravesara una de las “morcillas” aludidas líneas arriba: una invitación a debatir “con elementos”, a elevar el nivel de la discusión, y “a darles certeza, seguridad y garantía a los ciudadanos de que venimos a servirles”.

Valdría la pena, en consecuencia, replantear, también, el formato de los informes de los alcaldes, para evitar, por lo menos, que degeneren en remedos de farsa carpera... Aunque, considerando lo desacreditado que está el oficio de los políticos, convencer al ciudadano de que aquéllos aspiran a ser, en efecto, servidores públicos en toda la extensión del concepto y no simples vividores del Presu puesto, se antoja misión imposible.

Comentarios