Suena bien: “Liderazgo ético”…El concepto, utilizado por Margarita Zavala –aspirante a la candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Acción Nacional (PAN)–, remite a los años en que el partido suyo, de su esposo y de sus ancestros era crítico implacable y contumaz de los vicios que el PRI representaba; principalmente la deshonestidad y la sistemática incapacidad de la mayoría de los gobernantes emanados de sus filas por honrar sus promesas de campaña relacionadas con el bienestar de los ciudadanos.-II-“Liderazgo ético” remite igualmente a los paradigmas en esa materia –muy pocos, por desgracia… y un tanto discutibles en algunos aspectos– que la humanidad ha conocido. Entre los relativamente recientes, Lech Walesa (Premio Nobel de la Paz 1983, presidente de Polonia de 1990 a 1995, y persona non grata para el Gobierno de Venezuela en 2008, entre las distinciones que consigna su curriculum); José Mujica (agricultor y guerrillero, presidente de Uruguay de 2010 a 2015; calificado por la BBC, merced a su austeridad, como “el presidente más pobre del mundo”… aunque ese simple hecho tampoco hiciera de él un buen presidente), y el Papa Francisco a quien se considera un modelo de congruencia.Si los pioneros del panismo postulaban la necesidad de incorporar el componente moral –entendido como la antítesis de la corrupción que ha sido el cáncer de la mayoría de los gobiernos que este país ha padecido– al ejercicio de la política, los primeros gobernantes emanados de sus filas, por desgracia, no fueron capaces de pasar del dicho al hecho. La prueba del ácido los descalificó… Sin estar exentos de aciertos –tampoco los priístas lo estuvieron–, alcaldes, gobernadores y presidentes de extracción panista demostraron, en el balance definitivo de su gestión, estar hechos “del mismo barro” de los gobernantes a los que supuestamente pondrían la muestra en materia de probidad y eficiencia.-III-En el diagnóstico de Margarita Zavala sobre la percepción generalizada de los mexicanos sobre situación actual del país, hay “tres sentimientos”, en alusión a otros tantos tumores cancerosos enquistados en el organismo social; a saber: “la incertidumbre económica, un gran enojo por la corrupción, y miedo por la inseguridad”…Nada nuevo bajo el Sol. Nada que todos los candidatos a la Presidencia de la República que en este país han sido, de todos los partidos, no hayan señalado “con índice de fuego”… Nada que impida recordar, pues, que, sobre esos temas, “todos dicen lo mismo”.