Entretenimiento | En la cima contra viento y marea Jonathan Rhys Meyers tiene corazón de rey Una niñez complicada y las malas amistades no fueron suficientes para detener la carrera de este actor irlandés Por: EL INFORMADOR 26 de agosto de 2009 - 01:27 hs ESTADOS UNIDOS.- La vida de Jonathan Rhys Meyers es una novela en sí. Nació con un problema en el corazón tan grave que fue bautizado de inmediato ante la idea de que moriría pronto. Pero sobrevivió, sólo para ver que sus padres se divorciaban cuando tenía tres años. Tuvo una juventud azarosa y buena parte de su adolescencia la pasó en billares y tugurios, hasta que un golpe de suerte le dio un giro total a su vida. Un grupo de productores llegó a uno de esos billares buscando jóvenes para una película (The War of the Buttons). Aunque no se quedó en la producción, su porte atlético y galantería tosca le abrieron las puertas de la actuación. Rhys Meyers es la encarnación del hombre pendenciero que llega a la cima, y que además se queda en ella contra viento y marea. Con pocos estudios, pero mucha voluntad, ha sabido sobreponerse de los golpes del destino y ahora ya es capaz de conducir su vida de manera recta. Lo que no tuvo en su juventud lo ha logrado alcanzar en su madurez, todo de la mano de un personaje histórico y tan polémico como él: Enrique VIII. A probar suerte Jonathan Rhys Meyers tuvo que pasar de hacer papales de relleno de una película a otra antes de que llegara su gran oportunidad. Estuvo desde Mission Impossible III hasta Jugando con el destino en trabajos de regular relevancia, hasta que le llegó la propuesta de protagonizar la serie de The Tudors. El papel que le ofrecían era el de Enrique VIII, un rey soberbio y a la vez sagaz que eliminó los lazos entre el Papa y la Iglesia de Inglaterra. La polémica de esta acción ha pasado a la historia, además de los seis matrimonios que sostuvo el monarca, todos por la búsqueda de un heredero varón. Con tal personaje, Rhys Meyers se sintió intimidado al principio. “Me parece que Enrique VIII cometió terribles errores y tomó acciones a veces ridículas, a veces espeluznantes. Y aun así, lo considero un tipo fascinante”. Esta fascinación fue mutua, pues el actor se metió en el gusto del público, emulando la sagacidad, inteligencia y fortaleza del rey, aunque agregándole también una galanura que le garantizaron una legión de fanáticas, que no correspondía al monarca en la vida real. Con este panorama, la vida del chico de corazón frágil convertido en rey parecía resuelta. Sin embargo, Jonathan ha sostenido por años un dura lucha con un enemigo invisible: sus adicciones. Lucha real Todo el glamour y la fama no ha sido antídoto para los viejos problemas que carga el actor desde su juventud. El ambiente en que creció lo hicieron proclive al vino, un elemento siempre presente en su vida. En 2005 Jonathan ingresó de manera voluntaria a una clínica de desintoxicación y rehabilitación en Los Ángeles, pues el alcohol comenzaba a dominarlo. A pesar de este esfuerzo, el actor siguió bebiendo y en los últimos cuatro años ha entrado y salido de clínicas en tres ocasiones. Sus problemas con el vino lo llevaron a protagonizar una trifulca en un aeropuerto francés el pasado mes de junio. Aunque su futuro profesional es brillante, Rhys Meyers tendrá que trabajar de manera ardua para evitar que la corona se le caiga de la cabeza. La frase: “Actuar es algo que comencé por hacer por error. Pero lo hago bien” Jonathan Rhys Meyers, actor Sabías que... * Su nombre completo es Jonathan Michael Francis O’Keeffe. * Tiene 32 años. * Interpretó a Elvis Presley en una película para la televisión. * Fue la imagen para fragancias de Hugo Boss. Temas Televisión Series de Televisión Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones