Entretenimiento | Pocas entidades en el país tienen el beneficio de contar con una escuela de conservación y restauración como la ECRO TEXTO INVITADO: Museos, compromiso y responsabilidad de todos Ante esta lamentable circunstancia que viven los museos en nuestra entidad, resulta determinante reflexionar sobre su importancia y tomar ejemplos de ciudades que son identificadas por sus recintos museísticos como París, Madrid, Nueva York o la propia Ciudad de México. Por: EL INFORMADOR 15 de mayo de 2008 - 18:00 hs Por: Ricardo Duarte Resulta de suma importancia reflexionar desde cada uno de los ámbitos que componen nuestra comunidad, la importancia que cobran los museos en un momento crítico donde el crecimiento desmedido y no planeado de la Zona Metropolitana da muestras día con día de cómo nuestra trama social se vuelve más diversa y compleja. El surgimiento las llamadas tribus urbanas y la apropiación de la ciudad mediante diversas manifestaciones del arte urbano, tienen como raíz común la búsqueda de identidad. Muchos de los objetivos y retos planteados por los espacios museísticos están sustentados en el trabajo de gestión de proyectos, conservación y difusión del patrimonio, y por ende de la memoria histórica, en una búsqueda por fortalecer el principio de identidad, de esta manera los museos se suman como un importante eslabón en el proceso de educación. Hoy día la visión sobre los museos ha dejado de ser ese espacio de culto, dedicado solamente al placer estético, los museos en la actualidad se conciben como un espacio de diálogo, un laboratorio de experiencias, un lugar de reflexión donde la riqueza y diversidad cultural manifiestan la universalidad del pensamiento. El desarrollo tecnológico y de comunicación han resultado herramientas poderosas que han facilitado la circulación de proyectos internacionales que han modificado incluso los procesos de gestión, conservación y seguridad, por citar algunos. El trabajo permanente en la formación de públicos mediante los servicios educativos, ofrecen experiencias significativas, diseñadas pensando en públicos inteligentes de todas las edades, promueven además fortalecer los modelos de convivencia. La mayor parte de los espacios museográficos en Jalisco pertenecen a la Federación, el Gobierno del Estado, los diversos municipios, el Ejército y en menor cantidad los privados, cada uno tiene diversa vocación, espacio, presupuesto, extensión espacial, plantilla, por lo que no podemos generalizar al emitir juicios de valoración sobre el desempeño de determinado espacio sin considerar los aspectos mencionados anteriormente. De entrada, cualquier visitante que haya recorrido los museos de la ciudad podría compartir la impresión de abandono, falta de mantenimiento, personal, materiales de comunicación y sobre todo de una programación atractiva que nos permitiera -como ciudad- cumplir con las expectativas de la segunda o mejor dicho, tercera metrópoli del país, mucho menos estar vinculados al nuevo orden globalizado. Es una realidad que en la mayor parte de los museos la multifuncionalidad, falta de especialización y programas de capacitación del personal, dificulta los procesos de gestión, operación y tareas especializadas, como curaduría, museografía, y manejo de colecciones. El rezago tecnológico de los espacios en cuanto a sistemas de seguridad, y condiciones de conservación imposibilitan que muchos espacios puedan recibir colecciones o muestras importantes. La documentación y sistematización de los procesos mediante manuales de operación, reglamento, organigrama, catálogo de perfiles, uso y vocación de los espacios son en muchos de los casos, una tarea pendiente. Pocas entidades en el país tienen el beneficio de contar con una escuela de conservación y restauración como la ECRO, de la que surgen generaciones de profesionales en el área, que no tienen posibilidad de sumarse como parte de la plantilla de ningún museo, para de igual forma que en el área de salud, generar programas preventivos que garanticen la conservación del patrimonio de la nación. En el caso de la difusión de los proyectos, no existe una partida presupuestal específica que garantice que la ciudadanía se entere de la oferta cultural de dichos espacios, habitualmente se cuenta sólo con las notas generadas por los diversos medios de información escrita, las entrevistas radiofónicas y televisivas, generalmente gratuitas. El trabajo en la consecución de recursos económicos externos y en especie en muchos de los casos es una tarea permanente a la que pocos se suman ante la circunstancia administrativa y sus limitantes desde la perspectiva de la institución pública, que en muchos de los casos resulta poco atractiva para los empresarios. Ante esta lamentable circunstancia que viven los museos en nuestra entidad, resulta determinante reflexionar sobre su importancia y tomar ejemplos de ciudades que son identificadas por sus recintos museísticos como París, Madrid, Nueva York o la propia Ciudad de México, sobre todo en momentos que se aspira a muy valederos y valiosos nombramientos que van desde ser sede de un museo Guggenheim, pasando por ser la capital mundial del libro, y la cercana fecha en que recibamos los Juegos Panamericanos en 2011. Como gobernantes, empresarios, promotores, artistas, ciudadanos, no podemos seguir cerrando los ojos ante esta problemática, los museos año con año en la mayoría de los casos han visto disminuir sus presupuestos y sus plantillas hasta llegar a un punto de inoperatividad que pone en riesgo el poder cumplir con el compromiso de preservar y difundir el legado cultural de esta y otras latitudes como uno de los objetivos del desarrollo social en la formación de mejores ciudadanos. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones