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Domingo, 24 de Junio 2018
Entretenimiento | En 2005 se convirtió en el tercer mexicano en recibir el Premio Cervantes de Literatura

Recibirá Sergio Pitol la Medalla de Bellas Artes

Será homenajeado por su contribución a las letras mexicanas

Por: EL INFORMADOR

MÉXICO.- El escritor y diplomático mexicano Sergio Pitol recibirá la Medalla de Oro de Bellas Artes, el domingo próximo, con la asistencia de familiares, amigos y público en general, en la Sala Manuel M. Ponce, con motivo de sus 75 años.

La risa como un guiño de inteligencia, la estructura narrativa como un juego formal y complejo, son algunas frases para acercarse a la literatura de Sergio Pitol.

Poblano por nacimiento prematuro, veracruzano por destino y viajero incansable del mundo, que en 2005 se convirtió en el tercer mexicano, junto a Octavio Paz, Nobel de Literatura 1990, y Carlos Fuentes, en recibir el Premio Cervantes de Literatura.

La constante en la literatura de Pitol ha sido la de indagar entre personajes que prometen ser creativos, pero que por sus decisiones de vida terminarán suprimiendo sus deseos e individualidades.

La tragedia fue la que condujo a Pitol al camino de la literatura; y ésta a su vez, la tabla a la que se asiría para salvarse.

Su padre falleció cuando Pitol apenas era un niño. Unos años después, su madre moriría ahogada en un río. Así fue como Pitol fue a vivir a Potrero, un ingenio azucarero veracruzano que data de la época cardenista, con su abuela y un tío.

En esa región calurosa, Sergio Pitol niño, propenso a las enfermedades, sufrió de fiebres palúdicas que lo mantuvieron al margen de los juegos infantiles.

Para compensarlo, su abuela le contaba historias fantásticas que marcarían los primeros recuerdos del escritor. A los seis años, recibió el regalo que, él afirma, sería decisivo: los relatos de Julio Verne que le abrirían de lleno a la pasión por la literatura y los viajes, elementos que se amalgaman como una sola esencia en la vida de Pitol.

Sobre esa enfermedad que marcaría su camino, Pitol reflexionaría en su época de madurez: "La literatura es el reflejo, la parte no heroica de la humanidad. Las personas con salud de roble no piensan en escribir, hacen deporte, son actores de cine o ejecutivos muy prósperos. Para quienes en la economía de sus vidas vivir o sobrevivir es fundamental, para los enfermos, lo único posible es el pensamiento, la reflexión."

"El primer párrafo viene como resultado de una herida emocional", afirma Sergio Pitol, quien se imaginaba que su destino era escribir dramaturgia, debido a esa gran pasión que siempre ha sentido por ese arte y por la ópera.

Fue así que tomó un curso con Luisa Josefina Hernández sobre estructura del teatro griego. Ahí descubrió que lo más natural en él era escribir monólogos largos, párrafos extensos de pensamientos de los personajes. En 1957 publicó su primer cuento: "Victorio Ferri cuenta un cuento", en los Cuadernos del Unicornio de Juan José Arreola.

Después publicaría cuatro libros de relatos más, "Los climas" (1966), "No hay tal lugar" (1967), "Del encuentro nupcial" (1970) e "Infierno de todos" (1977), ediciones donde reciclaría e iría corrigiendo y adecuando sus textos, pero sobre todo, trataría de hacer un ajuste de cuentas con la atmósfera veracruzana, donde había transcurrido su infancia. Una literatura construida por y para el recuerdo:

NTX 28/03/2008 MMT

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