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Martes, 11 de Diciembre 2018
Entretenimiento | Los niños dibujan lo que es importante para ellos y omiten detalles que les son significantes

Mirar distinto: Desarrollo de la conciencia estética

“Los modelos de lo bueno y lo malo pueden no ser tan importantes en cuanto al juicio de una obra artística realizada por un niño; lo que sí es vital es el desarrollo de una conciencia estética desde niños basada en las vivencias”. Victor Lowenfeld.

Por: EL INFORMADOR

Por: Toni Guerra
Primera parte

El arte desempeña un papel fundamental en la educación si pensamos que los niños gozan explorando, experimentando y expresando sus sentimientos por medio de las manifestaciones artísticas; éstas reflejan el mundo tal cual es, para ellos, en las diferentes etapas de su desarrollo. Lamentablemente, la sociedad no logra entender que la comprensión del arte y la conciencia estética deben combinarse en un programa educativo, diseñado especialmente para los niños, y no como un recurso más para llenar vacíos en los programas básicos.

Hablar de desarrollo de la conciencia estética en el niño no significa imponer normas y leyes fabricadas por el adulto, sino propiciar el desarrollo de las capacidades propias de los niños, estimular su sensibilidad, así como la conciencia de sí mismos hacia su medio ambiente. La expresión del yo y las relaciones subjetivas con lo que nos rodea, son lo que hacen al arte expresivo y auténtico, no sólo para el que lo produce, sino para el que lo observa.

El trabajo artístico refleja los sentimientos, la capacidad intelectual, la sensibilidad receptiva, la capacidad creadora, el desarrollo social y, además, marca los diferentes momentos del proceso existencial en los individuos.

En la experiencia artística no debe existir un tema específico, pues el mismo contenido temático puede ser utilizado por niños pequeños o por artistas profesionales; lo que es distinto es la manera de abordarlo. Como ejemplo, podríamos hablar de la representación de un árbol: para un niño de cinco años, éste muy probablemente estará constituido por un tronco y un algo indefinido en la parte superior; un niño de 11 años lo dibujará con ramas por las que  pueda trepar; y un adolescente lo dibujará como parte de un conjunto, tomando en cuenta las proporciones reales. Absurdo sería entonces comparar los tres árboles pretendiendo establecer cuál sería el mejor.

Los niños dibujan lo que es importante para ellos y omiten detalles que les son significantes; trabajan artísticamente dependiendo de sus vivencias y cultura. De esta manera, los resultados tienen variaciones (a pesar de que algunas características generales se repiten en el desarrollo del niño sin importar los orígenes).

El espíritu creador en los niños debe ser reforzado por los maestros, quienes pueden promover las condiciones adecuadas y lograr que la experiencia artística se convierta en  algo interesante, cuya recompensa será la propia vivencia. Al maestro le corresponde sensibilizarse y empatizar con las necesidades del niño, respetándolo y acompañándolo en sus procesos.

En los actuales sistemas escolares, los niños tienen muy pocas oportunidades de expresar sus emociones, por lo que es indispensable insistir en el implemento de actividades artísticas dentro de los programas de formación, ya sea primaria, secundaria y/o preparatoria; se olvida que el arte puede ser una fuerza vital en la vida de los alumnos si es acorde a su pensamiento, y también puede convertirse en el medio ideal a través del cual se expresen emociones e ideas que, de otra forma, no saldrían a flote. Hay, pues, que procurar educar y no domesticar o reprimir a niños y adolescentes.

Es muy probable que la actividad creativa del hombre tenga mucho en común con la experiencia religiosa o mística, pues uno de los rasgos esenciales que comparten dichos hombres es la apremiante necesidad de descubrir no solamente los hechos, sino de encontrarles un sentido. Esto parece motivar su deseo por encontrar cierto orden y unidad detrás del caos del mundo de los objetos y estímulos dispersos. De descubrir cierta clase de significado que les permita la trascendencia de lo inmediato. Ambos corren el riesgo de convencerse a sí mismos de que existe algo misterioso e inasequible, ya sea fuera o dentro de ellos, pero que en cualquier caso se sustrae al control y la manipulación.

Los mitos en torno al mundo de los artistas son innumerables; es necesario enfrentarse a la realidad, para darse cuenta de que estos seres son mucho más inofensivos de como se les ha pintado a través de la historia.

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