Jueves, 23 de Enero 2020
Entretenimiento | Guillermo Vaidovits

Kinetoscopio

Choque de culturas

Por: EL INFORMADOR

Aunque no lo hace explícito, El lado oscuro está inspirado por los asesinatos que sucedieron en la Universidad de Iowa en 1991. En eso la película tiene un rasgo honesto y resulta mejor que otras que se dicen basadas en hechos reales y son puras patrañas. Sin advertencia de ningún tipo el espectador tan solo sabe de inicio que se trata de una ficción, y como tal no tiene necesidad de anteponer consideraciones especiales a lo que se le muestra. Se pueden notar entonces, con más claridad, las maniobras dramáticas que emprenden el director y el guionista para dar una versión taimada de los acontecimientos, más digna, moralmente, del “show bussiness” que de la realidad. Tal versión sería: un pobre chinito, rebasado por la malicia de los profesores y las contradicciones del mundo académico, acaba perdiendo la cordura.

Tenemos en primer lugar, la condescendencia y el paternalismo, expuestos como una forma de supremacía indignante. Esos disposiciones se traducen para la trama en la presencia de dos personajes específicos: una señora millonaria que ejercita el altruismo como un pasatiempo y, del mismo modo vacío demuestra una incontrolable predilección por lo chino; por otra parte, un profesor de cosmología, autoridad en la materia, dado exitosamente a la hipocresía y el cinismo.

 La señora, cuando se entera de la existencia de nuevos estudiantes chinos, es capaz de organizarles un paseo de bienvenida, y los lleva en su Jaguar a un turístico pueblo del Oeste donde los jóvenes se disfrazan de pistoleros y juegan a imitar un duelo. El profesor en su cubículo recibe a su nuevo alumno de doctorado con aire divertido asumiendo el típico gesto de vulgaridad estadounidense: los pies sobre el escritorio. Tras darle la confianza para tutearlo, y una vez que el joven abandonó el lugar, hace a su ayudante unos comentarios venenosos respecto de la vida en China. En el resto de la historia se le descubre en más de una ocasión declarando en público el talento del oriental, e igualmente, obstaculizando en lo privado cualquier avance que aquél pueda hacer. Tales actos son confeccionados con obviedad para que se piense que se trata de envidia intelectual o de un tipo destructivo y silencioso de celo profesional.

El personaje principal es un muchacho pobre, algo tímido, muy ceremonioso, servicial y agradecido, y el actor que lo interpreta pone rostro manso la mayor parte del tiempo. Escuchamos por su propia voz las cartas que escribe regularmente a sus papás, donde con candor relata sus experiencias y anhelos. Cuando se incluye la visión del trabajo y la vida de sus padres en China es para efectuar contrastes y que pensemos cómo aceptan sacrificarse para que su hijo pueda tener “un futuro mejor” al estilo norteamericano.  

No se entiende el debate científico sobre la materia oscura que provoca el conflicto entre el profesor y su estudiante, pero el chantaje sentimental que pretende justificar el desenlace queda muy claro.          

El lado oscuro ( Dark Matter), EUA, 2007. Dirección: Shi-Zheng Chen. Guión: Billy Shebar. Actuación: Ye Liu, Meryl Streep, Aidan Quinn.

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