Entretenimiento | Cuenta sus propias historias Diego Luna apuesta todo por “Abel” Con la dirección de su primer largometraje de ficción, el también actor enfrenta, entre otros retos, el trabajar con niños Por: EL INFORMADOR 23 de julio de 2009 - 02:50 hs MÉXICO.- Creación y aventura es lo que ronda en la imaginación de Diego Luna, ésa que de niños -considera el artista- tiene tantas posibilidades y con el tiempo se va quedando atrás. Pero Diego se aseguró de que no fuera así y la canalizó al cine. No le bastó con ser actor y tener la oportunidad de vivir en la piel de otros a través de los personajes; se arriesgó junto a Gael García y Pablo Cruz a formar la casa productora Canana, y así cumplir los sueños de otros que, como él, sólo querían contar historias. Si bien en su primer trabajo como director con el documental J.C. Chávez (2007), en el que siguió los pasos, la gloria y el descenso del boxeador Julio César Chávez, esta vez exploró en la creatividad y su historia personal para dar forma a Abel, producción que tomará como escenario natural el Estado de Aguascalientes y el cual llevará en los roles principales a José María Yazpik, Karina Gidi y tres pequeños en lo que define como “una historia universal entre padres e hijos”. Durante la presentación de la producción, luego de haber rodado ya algunas tomas, Diego Luna compartió su experiencia actual tras la cámara y la necesidad de enfocarse en historias personales, además de enfrentarse a uno de los mayores retos de un realizador: dirigir a niños, experiencia que asegura ha sido maravillosa. “Creo que los niños son actores naturales, de alguna manera pasan todo el día haciendo lo que los actores hacemos en los ensayos; ellos se la pasan usando su imaginación, creando realidades, generando imágenes en su cabeza y yendo hasta el final con ellas. El mundo y la imaginación de un niño pueden ser alucinantes, y conforme vamos creciendo nos vamos poniendo trabas en la vida y vamos apretando esa creatividad nata que todos tenemos”. El placer de dirigir Luna, quien conoce la vida artística desde siempre por la carrera de sus padres, ahora asegura entender y disfrutar el momento que vive -y su historia personal también-. “Es padrísimo darse cuenta que lo que a mí me parecía que iba a ser difícil el niño me demostró que no era así. Los adultos nos vamos restringiendo y enmarañando la cabeza, me estoy divirtiendo mucho con ellos y estoy generando un sistema de trabajo para festejar esa creatividad. Todos trabajamos un poco en eso, los niños van descubriendo la historia conforme la vamos filmando, la trama se filma en función de los niños, en orden, construyendo la historia día con día. Como director eso me está facilitando las cosas”. Si bien Luna es experto en evadir su vida personal cuando de medios se trata, compartió que le interesa proteger a su hijo de la vorágine que puede representar su trabajo y a lo que su pequeño se puede exponer, pero le queda muy claro que su objetivo en la vida es permanecer a su lado. “Me interesa proteger a mi hijo no sólo de esto (los medios) sino también de muchas cosas que pueden volverte loco muy rápido. La base está en la educación, en lo que escuchas todos los días en tu casa, lo que te pasa en la escuela y saber qué hacer con esa información. Yo creo que con educación, amor y estando ahí uno puede proteger a los hijos de todo, lo único que siempre voy a querer es estar cerca, y la regla es aprender a escuchar y disfrutarlos en cada momento”. A su propio paso El rodaje de Abel que recién inicia, según Luna, busca una reflexión sobre la ausencia de los padres, como sucede en muchos hogares mexicanos y de cómo las madres y hasta los propios hijos llevan el equilibrio de la casa. Si bien Diego buscó dar vida a una historia original, finalmente la trama eligió su propia geografía. Aguascalientes fue elegido como sede del rodaje porque a decir de Diego Luna, tanto él como el escritor Augusto Mendoza, pasaron ahí momentos importantes de su infancia. “Filmar en Aguascalientes es una decisión arbitraria, que tiene que ver conmigo y con que para hablar de un niño me gusta hacerlo con conocimiento de causa. Yo viví aquí un buen rato de mi niñez, ése es el origen de la historia, y obtuvo su arraigo. Cuando escribimos una historia el contexto se vuelve un personaje y si eres riguroso mientras escribes llega un momento en que esa historia ya no puede pasar en ningún otro lugar porque no funciona. Abel es la realidad que yo conozco de Aguascalientes. Sería muy pretensioso de mi parte reflejar la realidad del Estado, o la ciudad entera, ésta es la historia de una familia, de Cecilia”. Diego Luna confía en que el filme, que también tendrá locaciones en el Distrito Federal y apoyado con 10 millones de pesos por el gobierno hidrocálido -bajo la producción de Canana- esté listo para el primer timestre del año que viene y así emprender una ruta de festivales internacionales, destacando su pasión por el cine. “Hay muchas razones para enamorarse del cine, a mí me gusta lo que hago y me parece maravilloso que se puedan hacer películas y contar historias”. FRASE: “Creo que el cine tiene muchos regresos, sobre todo para los que lo hacemos y el primero es que haya alguien que se siente a escuchar tu historia y que le pase algo, ése ya es un logro” Diego Luna, cineasta Temas Cine Diego Luna Directores de cine Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones