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Sábado, 22 de Septiembre 2018
Entretenimiento | Belleza y espiritualidad a través de la lente

Christopher Cardozo ofrece un acercamiento a la obra fotográfica de Edward S. Curtis

QUien es hoy uno de los más importantes coleccionistas de esta memoria histórica captada entre 1900 y 1930 a los largo de todo el territorio estadounidense, promueve su riqueza documentalista

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Hace 35 años Christopher Cardozo tuvo su primer encuentro con Edward S. Curtis y su obra. La fuerte expresión de los rostros de los hombres y mujeres que posaron para el fotógrafo en un afán por dejar constancia de la existencia de sus culturas, robó de inmediato el corazón de quien hoy es uno de los más importantes coleccionistas de esta memoria histórica captada de 1900 a 1930 a lo largo de todo el territorio estadounidense.

Lo que fue un encuentro casual y una inversión que pudo pensarse pasajera, actualmente representa un importante archivo de un fotógrafo que traspasó con fuerza y tenacidad las fronteras temporales, pues hoy la obra de Edward S. Curtis se puede ver paseándose de una a otra orilla del mundo, de la mano de Cardozo, quien se convirtió con el tiempo en el creador de una Fundación que rinde homenaje al documentalista y a través de la cual promueve su riqueza.

"Comencé a coleccionarlas (las fotografías) hace 35 años y fui muy afortunado", recuerda Christopher Cardozo, quien se encuentra en la ciudad para inaugurar esta noche, a las 20:00 horas, la exposición Legado sagrado. Edward S. Curtis y el indígena norteamericano en el Museo Regional de Guadalajara, como parte de las actividades por su 90 aniversario.

"De joven era fotógrafo de cine; mi profesor de la universidad en Minnesota vivía en un pequeño pueblo en Oaxaca seis meses cada año y me invitó a venir a trabajar en una película. Cuando llegué decidió no hacer la película y me fui a una pequeña villa indígena en la Sierra Madre y fotografié durante seis meses. Cuando regresé mostré a alguien las fotos y me dijo: ‘tienes que ver este libro’ que Curtis había publicado", cuenta el coleccionista. Al cabo de un tiempo, comenzó a hacerse de cuanta imagen de Curtis se le atravesaba en el camino. "Rebasé mi límite de crédito con dos tarjetas y así inicié mi colección. He pasado los últimos años coleccionando constantemente, vendiendo, poniendo en exhibición", cuenta.

El fotógrafo del espíritu
Si bien ha habido cientos de fotógrafos que se han dedicado a documentar a los grupos indígenas a o largo de la historia (esta práctica continúa en proliferación, por cierto), son pocos los que lo han hecho con la fuerza de Curtis y, ante todo, con la dedicación y aceptación por parte de las comunidades.

Por eso es que las imágenes que se podrán ver hasta enero de 2009 en la Sala Roberto Montenegro del Museo Regional, no son simples fotografías, nada tiene que ver con personajes que posan un segundo para el click de la cámara y después desaparecen en la inmensidad. No. Las fotografías de Edward S. Curtis parecen tener vida, la mirada de los personajes captados con la lente están ahí, tranquilos, a veces pensativos, como estableciendo un vínculo real con aquél que los mira.

"La mayoría de los fotógrafos que han hecho sus imágenes hace 130 años, tienen muy poco o nulo contacto con la gente que fotografían y los indígenas americanos no querían que estuvieran ahí; así que cuando ves la mayoría de esas fotografías no encuentras conexión entre el sujeto. En el caso de Curtis, él se convertía inmediatamente en un colaborador; los indígenas querían que estuviera ahí, querían que preservara ese documento, porque sus culturas estaban desapareciendo y querían que sus hijos y nietos supieran quiénes eran. Ves los retratos, las fotografías y ves la conexión que Curtis tenía con los grupos indígenas y encuentras, en mi opinión, una conexión real del corazón. Daba parte de su alma al proceso. Hay profundidad", advierte Cardozo.

Además de esa indudable conexión, el especialista en la obra de Curtis, añade que éste acompañaba su trabajo fotográfico de una labor documental escrita, realizando estudios antropológicos muy serios y detallados. Algunas veces incluso, se hacía acompañar por 20 ó 30 personas que se encargaban de recabar información y hacer grabaciones de la voz y música de las etnias que visitaba.

"Lo que lo diferencia entonces, es que él tomaba la belleza y espiritualidad, cuando ves su trabajo inmediatamente encuentras esta tremenda belleza, porque Curtis era un fotógrafo de retrato y había aprendido de composición y líneas, era un artista muy serio, incluso escribió del arte de la fotografía, se comunicaba con la gente, era muy bueno con la luz y la sombra, la composición. Sí logras ver el espíritu a través de las imágenes, nadie lo hizo como él", agrega.

Y siendo un verdadero maestro de la fotografía, sus impresiones eran diversas y a través de sus imágenes se cuenta también un poco de la historia de este arte. Así, las alrededor de 60 imágenes que integran la muestra ofrecen un recorrido por diversas técnicas de impresión fotográficas, desde aquellas que el mismo Curtis empleó durante su labor, hasta algunas nuevas impresiones hechas con base en los negativos que Cardozo también se ha dado a la tarea de coleccionar.

"Pero lo más importante de la exposición de Curtis es la belleza, espiritualidad y emoción. En mis años de viajar con la exhibición he visto gente llorar, hay un espíritu increíble en las fotografías y es porque hay un gran espíritu en la gente".

¿Quién es…?
Edward S. Curtis (1868-1952) es un fotógrafo que ha traspasado la barrera del tiempo a través de sus imágenes.
Entre 1900 y 1930, Curtis fotografió a 80 grupos indígenas diferentes, desde el Mississippi hasta el Pacífico, del Norte de México a Alaska, miles y miles de millas cuadradas. "Solamente fotografió culturas puras, las que estaban muy cambiadas no las fotografió. Fue un reto muy difícil, porque eran semanas de trabajo", explica Cardozo.
Aunque muchas de las etnias que fotografió hoy están desaparecidas, sus descendientes han hallado en el archivo de Curtis un importante documento para encontrarse con su pasado y mantenerlo vivo en esencia.

En concreto
Qué:
Legado sagrado. Edward S. Curtis y el indígena norteamericano. Quién: Christopher Cardozo y el Consulado Americano. Cuándo: Martes 18 de noviembre, 20:00 horas. Dónde: Museo Regional de Guadalajara (Liceo 60, Centro Histórico).

Frase
"Aunque antes que nada soy fotógrafo, no pienso ni veo de manera fotográfica; por eso la historia de la vida india no será contada en microscópico detalle, sino que será presentada como un cuadro amplio y luminoso".
Edward S. Curtis, fotógrafo estadounidense

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