Entretenimiento | Por: DAVID NEGRO GUERRERO CONTEMPLACIONES CONTRA EL TEDIO La semana pasada Radio Universidad de Guadalajara organizó un intento de debate Por: EL INFORMADOR 24 de junio de 2008 - 21:23 hs I La semana pasada Radio Universidad de Guadalajara organizó un intento de debate en donde participaron Cecilia Durán -uruguaya que radica en Tapatilandia desde hace algunos años, en donde trabaja para la sección cultural de La Jornada-, Ana Guerrerosantos -guapa periodista ojiverde metida desde hace muchos años en los terrenos del periodismo cultural-, Rogelio Villarreal -incansable editor y agudo observador de lo que sucede y no sucede en el ámbito de la cultura y la mentada contracultura- y el autor de esta columna. El tema a abordar fue, precisamente, el periodismo cultural, más concretamente, el que se hace en Guadalajara. ¿Sí hay? ¿Quiénes lo hacen? ¿Qué define a un periodista cultural? ¿A alguien le importa? ¿Es negocio o mera convicción? ¿Hay público interesado en lo que genera el dichoso periodismo cultural? ¿Por qué cada vez son más escasas las páginas y suplementos dedicados a la cultura? ¿Por qué casi no hay nada en televisión y en la radio? ¿Qué fue primero: el huevo o el periodismo cultural? II Independientemente de todo lo que se abordó durante casi 60 minutos -y que a todas luces resultó insuficiente para tratar las mismas preguntas de siempre, las inquietudes eternas de quienes se dedican a este género-, algo que nos refrescó durante la tarde de ese viernes fue la discreta pero certera inteligencia de Villarreal. Detrás de esa facha de tímido podador de jardines, con lentes que resaltan un par de ojos vivarachos, acompañado de gestos entre ahogados e inquietos, se encuentra un personaje que se ha ganado, por méritos propios y a base de constancia y coherencia, un lugar muy merecido en el nada fácil mundillo cultural (tanto el de los creadores como el de los periodistas y hasta el de los promotores o gestores, por ya no decir que hasta el de los que apuestan por empresas culturales). III Desde que vivíamos en el Defectuoso, allá por los 80, ya ubicábamos el nombre de Rogelio Villarreal. Nos convertimos en adictos (y es que tenemos una facilidad para eso, la verdad) a La Regla Rota, publicación casi de culto para todos aquellos que lograron tenerla en sus manos durante el periodo en que se editó (1984-1987). Después, con La Pus Moderna (1989-1996) nos convencimos de que en Villarreal habita un editor generoso, divertido, audaz, provocativo, vanguardista y exigente. Un descanso en su labor como editor pero que significó un chapuzón de frescura para sus seguidores lo fue la lectura de Cuarenta y 20, volumen de relatos desparpajados, con una picardía descarada, editado por Moho, que dirigía ese otro descarado irreverente, no exento de disciplina e inteligencia, que es Guillermo Fadanelli. Después, entre colaboraciones por aquí y por allá, a partir de 2004 se mete de lleno a una aventura editorial que se ha convertido en necesaria referencia dentro del contradictorio panorama de las publicaciones culturales en México: la revista Replicante: ideas para un país en ruinas, proyecto que codirige junto con Roberta Garza y que lo ha llevado, movido además por otros motivos personalísimos, a radicar en la capital de Jalisco, la absurda pero cachonda Guadalajara. IV La tarde del viernes pasado, Villarreal nos roló dos libros de su autoría: El dilema de Bukowski, bajo el sello de Ediciones Sin Nombre y que reúne colaboraciones (de 1995 a 2004) que aparecieron en diversas publicaciones de aquí y de acullá. Se trata de un sólido volumen que revela el riquísimo y variado caleidoscopio de intereses que gustan a Villarreal. Libro de lectura necesaria, lo creemos, sobre todo para aquellos que se las dan de muy acá y están más bien hasta por allá, atorados en el rincón de la autocomplacencia y masturbándose con el espejo mentiroso. Mucha razón tiene Heriberto Yépez al bautizar, en el prólogo, como “revisteratura” al trabajo de Villarreal: “Sujeto verbal acorde con nuestro tiempo (…) un impuro”. El otro título es El periodismo cultural en tiempos de la globalifobia y compila algunas de las crónicas y textos que aparecen en El dilema… Aun así, libro de bolsillo altamente recomendable. V Todo lo anterior obedece a una razón: Nuestro reconocimiento y respeto por el trabajo de Rogelio Villarreal. Y no es coba gratuita ni lambisconería. Es la convicción de que en él se encuentra a un periodista comprometido, de los que hacen falta, sobre todo en tiempos en donde lo que sobran son trepadores y arribistas. VI Además de que ya nos lamemos los bigotes con la noticia de que saldrán las versiones electrónicas de La Regla Rota y La Pus Moderna (según se avisa en la página electrónica de Replicante), estamos atentísimos a la salida de Sensacional de Contracultura. Comentarios, quejas y envío de crónicas mezquinas, agudas y pornográficas a: davidguerrero.lemus@gmail.com. Temas UdeG Radio Lee También Harfuch y los medios El Plan de Paz para Gaza no es la paz, pero es un camino para lograrla: especialista La UdeG, una universidad que crece y se transforma al ritmo de la sociedad Latido UdeG arranca para ampliar la oferta cultural de la Rambla Cataluña Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones