Entretenimiento | A finales de año se podrá visitar Tehuacalco, Guerrero Avanza programa para abrir 12 nuevas zonas arqueológicas este sexenio El INAH explicó que el sitio ubicado a 50 minutos del municipios de Chilpancingo ofrece monumentos arqueológicos, petrograbados, paisaje ritual y flora y fauna Por: NTX 9 de agosto de 2008 - 09:56 hs CIUDAD DE MÉXICO.- El proyecto federal de abrir durante la presente administración 12 nuevos centros arqueológicos en el país continúa y en fecha próximo podrá disfrutarse del patrimonio cultural que ofrece la zona de Tehuacalco, en el estado de Guerrero. En un comunicado, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) explicó que el sitio ubicado a 50 minutos del municipios de Chilpancingo ofrece monumentos arqueológicos, petrograbados, paisaje ritual y flora y fauna. Precisó que Tehuacalco, cuya apertura está prevista para finales del presente año o principios de 2009, fue el centro ceremonial de la cultura Yope, uno de los pocos señoríos de finales de la época prehispánica que nunca fueron dominados por los mexicas. Dijo que algunos de los elementos arqueo-astronómicos que contiene este sitio son: estructuras piramidales, petrograbados y cuevas de culto al Sol. Se estima que las primeras ocupaciones tuvieron lugar hacia el año 400 de nuestra era, mientras que su auge sucedió hacia los periodos Epiclásico y Posclásico Temprano (650-1100 d.C.), cuando la concentración poblacional llegó a abarcar cerca de 80 hectáreas. De ellas, 12 correspondían al área cívico-ceremonial, integrada por varias estructuras piramidales y palaciegas que rodean una plaza central. Miguel Pérez Negrete, responsable del Proyecto Arqueológico iniciado en 2005, informó que este lugar conocido por las fuentes históricas como Yopitzingo es el primer sitio arqueológico explorado de la antigua cultura Yope. "Su importancia radica en que fue uno de los pocos señoríos que lograron mantenerse independientes a los tenochcas, porque nunca pudieron ser sometidos, tal vez por lo abrupto del terreno donde se asentaron", explicó. Entre las estructuras monumentales que hay en el sitio y cuya excavación, consolidación y restauración ya concluyó, destacan el Juego de Pelota que mide 37.80 metros de longitud y la pirámide denominada como la "Incinera", con una altura de 20 metros. Esta edificación era la sede de rituales por parte de sacerdotes y gobernantes relacionados con el culto al Sol, al agua y de consecución del tiempo, como lo demuestra el hallazgo de un glifo asociado al ciclo de 52 años y también al planeta Venus. Otros vestigios arquitectónicos son la Estructura E4, una plataforma con un marcador solar en su parte delantera, dirigido al oriente, así como la Plataforma W, unidades habitacionales con patios internos y drenajes, donde se supone que vivían personajes de alto rango o de posición privilegiada en el sistema social de Tehuacalco. "Una de las características peculiares de esta zona arqueológica es que se ubica en medio de cuatro cerros prominentes, que se localizan en dirección a los cuatro puntos cardinales, de ahí que el lugar tenga muchos elementos asociados a la arqueo-astronomía", acotó Pérez Negrete. Puntualizó que muchas de las estructuras piramidales fueron construidas en dirección con la montaña La Compuerta, que se encuentra al oriente, es decir, por donde sale el Sol, como el edificio llamado "El Palacio", que tiene una base de 80 metros cuadrados. "Este monumento que aún es objeto de trabajos arqueológicos de consolidación, tiene como fondo dicho cerro, que a los antiguos habitantes les marcaba el equinoccio solar, el inicio de la actividad agrícola y la consecución de actividades rituales", comentó. Otro de los aspectos que sobresalen en el sitio es la presencia de varios petrograbados asociados a la vida ritual del sitio, como la Piedra de los Pies Pintados, que muestra huellas humanas labradas sobre una gran roca. Además del petroglifo del Monumento W, que consta de varios círculos grabados que se usaron para contabilizar lunaciones, así como varios tehuacallis con grabados de forma circular y rectangular. También destaca el gran número de cuevas que hay en las laderas del cerro La Compuerta, donde se han registrado 57 oquedades y en las que se han hallado diversas ofrendas. las cuales tienen relación con el sitio, porque se trata del lugar que se llamaba Tlamalollan, es decir, el lugar donde se depositaban alimentos a los dioses. Añadió el investigador que con el apoyo del gobierno del estado de Guerrero, actualmente se ejecuta la obra civil en el lugar, que comprende la construcción del edificio que albergará la Sala Introductoria o Museo de sitio, el área administrativa y baños. De igual forma, se lleva a cabo la introducción de energía eléctrica y la planta de tratamiento de aguas residuales. Los trabajos también comprenden la construcción de un acceso carretero de 2.5 kilómetros, en la cual han participado habitantes de las localidades aledañas a la zona arqueológica, particularmente del poblado Carrizal de la Vía, dentro del cual se ubica el sitio. La zona arqueológica de Tehuacalco se localiza en el punto intermedio de Chilpancingo y Acapulco, y se puede acceder por dos vías: desde la carretera libre México-Acapulco, hasta tomar la desviación del crucero La Haciendita-Carrizal, y por Tierra Colorada, tomando la autopista del Sol. Temas INAH Arqueología Zonas Arqueológicas Lee También ¿Quién es la mujer que está a punto de descubrir la tumba de Cleopatra? México y EU siguen colaboración para recuperar bienes culturales Revivir el arte: anuncian rehabilitación de la Escuela de Artes INAH tiene nuevo director: Vázquez Herrera sustituye a Diego Prieto Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones