Sábado, 01 de Noviembre 2025
Economía | Se bosqueja un nuevo esquema mundial que ve en la industria de energías alternativas

México debe buscar nuevos servicios para exportar con éxito, afirman expertos

La mano de obra barata no representa una ventaja comparativa para el país frente al avance de China e India

Por: NTX

CIUDAD DE MÉXICO.-  A mediados de los noventa, México inició su proceso de inserción al ciclo económico e industrial estadounidense con la firma del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN). Aprovechando la cercanía con el más grande consumidor del mundo y la mano de obra barata nacional, México se vinculó a las cadenas de valor agregado más bajas de Estados Unidos mediante el proceso de maquila.

Pero hoy, la mano de obra barata no representa una ventaja comparativa para el país frente al avance de China e India. En consecuencia, México está rezagado tanto en término de las exportaciones que envía a Estados Unidos como de las importaciones que realiza, por ejemplo, desde China.

Y en el futuro inmediato, se bosqueja un nuevo esquema mundial que ve en la industria de energías alternativas un motor de crecimiento global, por lo que México tiene que pensar cómo se insertará en la era por venir. “México tiene que pensar en estrategias diferentes; ver en qué tenemos una ventaja comparativa a futuro, no en el momento actual”, señaló Eduardo Loría, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Tendría que hacerse un mapeo geográfico del país: ver dónde deben estar asentados estos sectores y subsectores, cómo deben estar vinculados con el resto de la industria nacional, y definir qué tipo de educación, habilidad o capacitación se requiere para la gente que se va a insertar a esos sectores, como conocer el idioma inglés, por ejemplo.

“Creo que más que pensar en la industria, tendríamos que pensar en qué servicios de calidad tendríamos que exportar”, expresó el académico. Por ejemplo, apuntó, la cercanía con Estados Unidos hace posible un “turismo médico” muy importante que ya existe, pero al que, sin embargo, no se le ha invertido lo suficiente.

“Desafortunadamente, el problema de inseguridad en la frontera del país resta incentivos a este medio”, dijo el investigador de la UNAM.

Otro ejemplo es el surgimiento de un “corredor turístico verde” en la Riviera Maya, que ofrece hotelería y servicios de alta calidad, y que genera importantes flujos de divisas. “Pensemos en cuántas Rivieras Mayas podemos construir en México, que generen desarrollo económico y encadenamientos productivos hacia adelante, que creen servicios importantes de alta calidad, calificación y capacitación”, señaló.

Respecto de la industrialización directa, es necesario crear adecuaciones para que los costos de producción sean competitivos y se eliminen las diferencias que hay entre países, sobre todo los establecidos por el sector público, señaló José Luis de la Cruz, académico del Tec de Monterrey. Las exportaciones podrían beneficiarse de la diversificación a otros países como la Unión Europea, Japón, China, India y el Sureste asiático, agregó.

“Sobre todo, se requiere ver que el sector industrial es quien más apoyo requiere y el que más empleos y riqueza genera en el país”, señaló Miguel Marón, presidente de Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

  TELÓN DE FONDO

La crisis evidencia la fragilidad industrial del país


CIUDAD DE MÉXICO. Año tras año, la actividad económica nacional y el empleo mantienen una trayectoria inercial, sujeta a los vaivenes del exterior. El brazo de la industria del país que está estrechamente vinculado al sector externo, y en particular al ciclo económico e industrial estadounidense, es arrastrado por la recesión global, tanto por la menor demanda del exterior, como por la pérdida de participación en el mercado de Estados Unidos.

La industria orientada al mercado interno, que abraza a un amplio segmento de empresas tradicionales generadoras de empleos y destinadas a satisfacer demandas básicas, está debilitada por carecer de apoyos, estímulos y fuentes de financiamiento.

En el conjunto, se ve mayor dependencia del exterior y una débil articulación entre Gobierno, empresas y universidades, actores relevantes en el movimiento de la maquinaria industrial y económica del país.

“El gran desafío para el país es robustecer los encadenamientos productivos, fortalecer la industria destinada al mercado interno, y que la orientada al mercado externo tenga mayor diversificación”, indicó José Luis de la Cruz Gallegos, investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Para el académico, “la actual coyuntura mundial obliga a reponer el tiempo perdido, y reclama acciones ambiciosas”.

La industria nacional demanda muchos insumos importados, pues cerca de 75% de lo que se compra al exterior son bienes intermedios enfocados a la producción de bienes finales. “Esto limita la formación de grandes cadenas productivas; éstas se rompen cuando se compra demasiado al exterior”, apuntó De la Cruz.

Expuso que las industrias textil, metalmecánica, automotriz (elementos importantes dentro de las cadenas productivas), requieren de fuerte inversión en innovación, emplear a gente más capacitada y tener esquemas logístico y de planeación estratégica más modernos.

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