Las nuevas reglas a los que deberán sujetarse los despachos de cobranza que trabajan con entidades financieras reguladas buscan también simplificar a los que sí deben el pago de su deuda y sobre todo, pese a ser un deudor, recibir mejor trato.Actualmente bancos y autoridades diseñan el marco legal en el cual serán las mismas instituciones las que supervisarán a los despachos que contratan al realizar las gestiones para cobro, negociación o reestructuración de los créditos, préstamos o financiamientos, que de incumplir el esquema serán multados. Los cambios entrarán en vigor antes de que concluya el año, indicó Mario Di Costanzo, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.