Domingo, 26 de Octubre 2025
Deportes | El central argentino quiere hacer historia en el equipo

''Es fácil querer al Atlas''

El defensa Facundo Erpen afirma que no fue difícil enamorarse del equipo, por lo que se rompen el alma en cada juego para salvarlo del descenso

Por: EL INFORMADOR

Facundo Erpen pudo llegar  a México con Correcaminos o Dorados, pero el destino lo trajo al Atlas. EL INFORMADOR /

Facundo Erpen pudo llegar a México con Correcaminos o Dorados, pero el destino lo trajo al Atlas. EL INFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (05/MAR/2013).- Es un amor raro, sin lógica y, como en sí es el amor... sin explicaciones. Por eso Facundo Erpen se limita a enumerar algunas razones que más o menos dejan claro porqué, en tan corto tiempo vistiendo la camiseta rojinegra, se enamoró del Atlas a pesar de tantos pesares.

Y es que no es el club que mejor paga, ni el más puntual para hacerlo. Tampoco uno que llene de prestigio a sus jugadores merced a los títulos que obtienen.  Sin embargo, muy a menudo el Atlas se roba el corazón de sus jugadores, no sólo de los que formó, sino también de los que trajo a México, como le pasó a Facundo Adrián Erpen, quien dice que es fácil enamorarse del Atlas.

“Mira, yo lo que te puedo decir es que conocí a varios que estuvieron aquí y siempre dijeron ‘es el club de mis amores’, que hablaban de la afición y la tradición de este equipo, compartí un tiempo con Daniel Osorno cuando ambos estábamos en Colorado Rapids y la verdad que todo lo que dijo es cierto, es fácil querer al equipo. Me siento muy encariñado con la afición, en la calle cuando me paran, no es el autógrafo lo que me halaga, sino que me dicen ‘tú sí te partes la ma... por el equipo’, eso me llena el alma, el reconocimiento de la gente al esfuerzo que uno hace.

—¿Hoy hay que partirse el alma para jugar en Atlas?


—La verdad sí, sé que a este equipo lo conocen porque jugaba muy bien, porque trataba bien la pelota; pero ahora la historia es otra, ahora hay que partirse la madre, pelear la pelota como si fuera la final y el minuto 90. Eso es lo que queremos transmitir, así es el Atlas de ahora.

—¿Sabes que a todo aquél extranjero que le va bien en Atlas se termina yendo para alguno de los equipos grandes de México, o incluso a Europa?

—Lo sé, pero de verdad que no lo he pensado. Yo más bien quiero ser más reconocido aquí, quiero que hablen de Erpen, el central que jugó en aquél tiempo cuando Atlas jugó liguilla, cuando Atlas fue campeón; ése es el jugador que quiero ser. Uno nunca sabe qué pueda pasar en el futuro, pero hoy quiero pensar en algo grande con Atlas.

—¿Tienes la meta de jugar en algún equipo grande de México?

—No lo he pensado, mi mente ha estado ocupada en salir lo más rápido posible de la tensión del descenso para ponernos otros tipo de objetivos como la Liguilla, la Libertadores, la Concachampions, esos, que son objetivos grandes y que el equipo los puede pelear. No he pensando en otra cosa, la verdad estoy muy tranquilo y a gusto aquí.

—¿Cómo escapan de la tentación de no pensar en Liguilla cuando son el segundo mejor equipo de México?


—Es que no podemos, sabemos que estamos en segundo lugar en las dos tablas, pero que la más importante es la de abajo, la del descenso. Somos  muy conscientes de que hemos enfrentado a grandes equipos y que les hemos ganado, que en esencia le podemos pelear a cualquiera pero que a la par de ganar escalones arriba, nos podemos escapar del descenso.

—¿Cómo se dio el contacto con Atlas?

—Jorge Almirón, que estaba de auxiliar de Juan Carlos Chávez, es quien me recomiendo. Él, cuando fue entrenador de Correcaminos y Dorados intentó traerme a México, pero no hubo éxito. Atlas fue mi tercera llamada, tenía la recomendación de Almirón, el consejo de Darío Franco, que fue mi técnico en Instituto de Córdoba, vi la oportunidad, me gustó el desafío de lo que se estaba jugando el Atlas, la historia que tiene el equipo, y consciente de que venía de la Segunda división argentina decidí tomar el reto.

—¿Te molestaba que se ponderara el hecho de que venía del futbol de ascenso argentino?

—Sabía que eso iba a pasar, más cuando llegas a un equipo que está en el último lugar del porcentaje y que no tiene margen de error con los extranjeros. Aparte llegaba Leandro Cufré, con toda una trayectoria en Europa y sabía de las comparaciones. Yo sabía que venía a hacer un esfuerzo mayor que cualquiera, para demostrar lo que podía dar más allá de dónde venía.

Lo traía en la sangre

Facundo Erpen no tenía muchas opciones acerca de su futuro. Y es que el deporte le viene en las venas, pues además de que su padre fue futbolista, su mamá es maestra de volibol.

“Desde los cinco años me dieron elegir, si es que se le puede decir elegir, je, je. Basquetbol o futbol, me dediqué un tiempo a los dos hasta que definitivamente me gustó más el futbol. Debuté en Talleres de Córdoba, duramos un año en Primera División y después descendimos, pero yo me enrolé en el DC United de la MLS, que en ese entonces era el equipo campeón de Estados Unidos, tenía 21 años, mi esposa embarazada y fue un reto complicado”.

—¿Te gustó la MLS?

—De entrada, a pesar de jugar cuatro años en la MLS, cuando quise volver a Argentina sólo tuve cabida en Segunda División, no es muy cotizado jugar ahí. La verdad en Estados Unidos es muy distinto el ambiente, la gente parece que va al teatro, te vas a descansar al medio tiempo y cuando vuelves, la mitad del estadio sigue comiendo adentro, van muchas mujeres y niños chiquitos, no hay quien te apriete en la tribuna.

FRASES


''Hay que salvar al Atlas para que los objetivos cambien, y por qué  no, al corto plazo ser campeones''.

"En la calle cuando me paran, no es el autógrafo lo que me halaga, sino que me dicen ‘tú sí te partes la ma... por el equipo’, eso me llena el alma".

Facundo Erpen,
defensa rojinegro.

LAS CIFRAS

180
minutos ha jugado Erpen en el torneo, es decir, la totalidad hasta el momento.

3 jugadores en Atlas han estado todos los minutos: Erpen, Cufré y el arquero Pinto.

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